Óscar Puente, tras conocer los resultados electorales. Foto: Gaspar Francés
Óscar Puente, tras conocer los resultados electorales. Foto: Gaspar Francés

32 años después, el PSOE ha vuelto a ganar las elecciones municipales en Valladolid. Una histórica victoria que permitirá al líder de los socialistas, Óscar Puente, gobernar de nuevo la ciudad si suma sus 11 concejales a los tres conseguidos por sus hasta ahora socios de Valladolid Toma la Palabra, que a pesar de perder un concejal, ante la desaparición de Podemos, serían la única opción para reeditar un gobierno progresista.

Cuatro años de gestión, lejos de pasar factura, han supuesto un espaldarazo para los socialistas, que con respecto a 2015 y el viento de cola tras la victoria de Pedro Sánchez en las generales ganan 3 concejales, pero no así para sus socios de Valladolid Toma la Palabra, que pierden un concejal tras su paso por el gobierno municipal.

"Tenemos que gestionar esta victoria con humildad, a pesar de nuestra inmensa alegría", ha declarado Óscar Puente al conocer unos resultados que permiten al PSOE "seguir liderando el gobierno de la ciudad". El alcalde, que repetirá en el cargo, en su primera intervención se acordó de sus socios de Gobierno de Valladolid Toma la Palabra a los que felicitó por su "muy digno resultado", pese a perder un concejal.

La debacle del PP, que cosecha sus peores resultados en décadas, se traduce en la obtención de ‘solo’ 9 concejales, una cifra muy alejada de las mayorías absolutas con las que gobernó entre 1995 y 2015 y que no suma con el resto de partidos de la derecha. Ciudadanos no consigue despegar, ya que solo gana un concejal con respecto a 2015 hasta alcanzar los 3 y la irrupción de Vox, con un único concejal, no es suficiente para conformar un eventual gobierno municipal de derechas.

Podemos, que por primera vez concurría con su propia marca a las elecciones municipales no ha conseguido representación. La marca blanca con la que se presentó en 2015, Sí se Puede Valladolid, llegó a contar con tres concejales.

A la vista de los resultados de las votaciones, parece evidente que la sangría de votos sufrida por el PP ha ido a parar a la saca de Vox, mientras que la incapacidad de Podemos para entrar en el salón de plenos se ha traducido en votos socialistas, ya que los índices de participación con respecto a hace 4 años han sido prácticamente idénticos (menos de un punto de diferencia más en esta cita electoral).

Las municipales se han convertido en la confirmación de la descomposición del PP tras el varapalo sufrido en las generales del pasado 28 de abril. La confección de una lista con “los caídos de la Junta”, según palabras del ex candidato popular imbatido, Javier León de la Riva, con una cabeza de lista, la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, que sin abandonar su cargo en la Junta ha hecho campaña en Valladolid prácticamente con el único argumento de hacer el soterramiento que durante los 20 años que gobernó su formación el Ayuntamiento vallisoletano con mayoría absoluta.

Tampoco son los resultados esperados por Ciudadanos, que solo gana un concejal, frente a los dos que obtuvo en 2015 que finalmente se quedó en uno tras la expulsión de Jesús Presencio, entonces su cabeza de lista, tras un alcoholemia positiva. El candidato de última hora elegido por la formación naranja, Martín Fernández, tras la renuncia de la que ha sido portavoz de la formación esta legislatura, Pilar Vicente, no te tenido el suficiente tirón.

La irrupción de Vox, pese a ser llamativa, no ha sido tampoco la correspondiente a una extrapolación de datos de las recientes elecciones generales. Su candidato, Javier García, consigue escaño en el salón de plenos, pero su presencia será irrelevante a los efectos de decidir quién se hará con el bastón de mando municipal.

Pero si llamativo ha sido el descalabro del PP, más aún lo ha sido el rotundo fracaso de Podemos. El tirón de la marca no ha sido suficiente para contrarrestar una escasa o nula presencia en las calles, con un candidato, Miguel Holguín, prácticamente desconocido para los electores cuya designación ha estado rodeada por la polémica, ya que fue el sexto candidato con más votos en las primarias organizadas por la formación.

Los candidatos de Valladolid Toma la Palabra tras conocer los resultados electorales. Foto: Jorge Ovelleiro
Los candidatos de Valladolid Toma la Palabra tras conocer los resultados electorales. Foto: Jorge Ovelleiro

El candidato de Valladolid Toma la Palabra, Manuel Saravia, ha dado por buenos unos resultados que sin embargo, no son los que se esperaban en la formación. Para Saravia, los resultados avalan la gestión municipal de estos cuatro años de la que Valladolid Toma la Palabra ha sido copartícipe. Sin dar por hecho su entrada otra vez en el equipo de Gobierno, ya que esa decisión en Valladolid Toma la Palabra corresponde a las bases, Saravia sí que ha dejado claro que no quiere que el PSOE “caiga en la tentación” de negociar la posible coalición en bloque con la Junta de Castilla y León.

2 Comentarios

  1. Me alegra muchísimo el que mantengan la capacidad de gobierno PSOE y Valladolid Toma la Palabra, sinceramente creo que se lo merecen.
    En concreto en Valladolid Toma la Palabra se ha llegado hasta Alberto Bustos, que de haber quedado fuera hubiera sido una auténtica pena, pues desde mi punto de vista ha sido un concejal EXCELENTE.
    Suerte en este nuevo periodo y tened en cuenta el tema de los residuos.
    Este toque de atención es tanto para PSOE como para VTP.