Fachada pricipal del centro asistencial doctor Villacián.
Fachada pricipal del centro asistencial doctor Villacián.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), a través de un escrito remitido el primero de julio, urge a la Diputación de Valladolid que tome medidas para reducir “de manera estable y definitiva” la alta temperatura ambiental del centro geriátrico Doctor Villacián, que estos pasados días de ola de calor alcanzó temperaturas de hasta 38 grados en sus dependencias, lo que "supone un riesgo evidente de salud para el personal, fundamentalmente TCAE (técnico auxiliar de cuidados de enfermería), que tiene que trabajar en unas condiciones muy adversas, pero también para los 140 residentes".

Según explica la delegada de prevención de CSIF en la Diputación de Valladolid, Cristina Gobernado, está aprobado por Diputación un proyecto de instalación de aire acondicionado en el año 2018, pero todavía no cuenta con presupuesto, motivo por el que la ejecución podría alargarse un par de años, de acuerdo con la información que se ha recibido.

Ante las quejas del personal del centro, tres delegados sindicales de Prevención visitaron las instalaciones de la residencia geriátrica el pasado día 28 de junio, comprobándose que había temperaturas de 34 grados, sin que se hubiera establecido ningún protocolo contra la ola de calor, anunciada desde hace dos semanas antes, y sin tomarse medidas. "Por ejemplo, sorprendentemente, los ventiladores humidificadores que había estaban guardados", denuncia Csif.

"A pesar de las buenas palabras del director del centro durante la visita, en el sentido de que haría todo lo que estuviese en sus manos para bajar la temperatura de los pabellones, como la adquisición de más aparatos de ventilación, o el traslado de aparatos de aire acondicionado que no se usasen en la residencia Cardenal Marcelo, la realidad es que en los tres pabellones del centro Doctor Villacián pasaron un fin de semana con un ventilador a mayores en cada pabellón, de los que ya tenían, y la temperatura a la hora de acostar rondaba los 31 grados”, explica CSIF.

Según denuncia el sindicato, "lamentablemente, no se trata de una situación nueva, porque el problema se arrastra desde 2015, cuando se abrió una incidencia en el Servicio de Prevención que parecía que avanzaba muy lentamente, celebrando cuando la Diputación nos presentó un proyecto para la instalación del aire acondicionado, que resulta que no tiene aún financiación, no sabemos si por dejadez o por falta de liquidez económica”, indica Cristina Gobernado.

CSIF tuvo conocimiento “del calor insoportable en este centro el miércoles 26 de junio, llegando a alcanzar valores de 38 grados a la hora de acostar a los residentes, situación inasumible para los técnicos en cuidados auxiliares de Enfermería. El Real Decreto 486 del 14 de abril de 1997, anexo 3.3, marca la temperatura máxima de 25 grados para hacer esfuerzos físicos”.

Según CSIF, varias auxiliares de Enfermería, durante el tiempo de su trabajo, sufrieron mareos y necesitaron tumbarse en el suelo. Otras al llegar a su casa vomitaron y tenían dolores de cabeza.

CSIF insiste en pedir a la Diputación de Valladolid que financie cuanto antes el proyecto de aire acondicionado, “en vez de perder el dinero en tener que pagar denuncias ante Trabajo, cuando el proyecto ya está en marcha”.

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