Autovía de Castilla, A-62, a su paso por Simancas. - E. M.
Autovía de Castilla, A-62, a su paso por Simancas. - E. M.

Ecologistas en Acción Valladolid ha solicitado formalmente en las alegaciones presentadas ante el Ministerio de Fomento la retirada del  Proyecto de Trazado para la Mejora de Capacidad y Funcionalidad de la Autovía de Castilla (A-62), Tramo Cigales-Simancas desde el pk. 118,100 al 140,500, en la provincia de Valladolid por entender que contraviene disposiciones medioambientales vigentes así como las previsiones y compromisos de nuestro país en materia de cambio climático.

En efecto, “el Proyecto no ha justificado de manera suficiente la necesidad, el análisis de alternativas y coste-beneficio ni el análisis de impacto ambiental, de sostenibilidad económica y territorial de la actuación, en los términos exigidos por los artículos 9.2, 13 y 15 de la Ley 37/2015, de 29 de septiembre, de carreteras”.

“La previsión de tráfico no está justificada y es completamente inverosímil: prevé un incremento medio de la intensidad media diaria (IMD) del 69% entre 2017 y 2041, año este último en el que de acuerdo a las previsiones del anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética no se podrían comercializar automóviles con motor de explosión”, señala la asociación ecologista. Esta carencia documental es, según Ecologistas en Acción Valladolid, crucial, porque constituye la única justificación de la ampliación de la capacidad de la autovía, con la habilitación de un tercer carril en cada sentido.

A esto se suma “que el Estudio de Impacto Ambiental apenas hace referencia a la evaluación de los impactos directos e indirectos sobre la calidad del aire, conforme a los requisitos de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental”.

Además, “se omite que la aglomeración de Valladolid, en la que se incluye una buena parte del recorrido de la A-62 que se quiere “mejorar”, ha incumplido en el periodo 2015-2017 el valor objetivo legal para la protección de la salud establecido por la normativa de calidad del aire para el ozono”, denuncia la organización ecologista para añadir que “no podemos olvidar que este contaminante se produce por las emisiones combinadas de los óxidos de nitrógeno (NOx) y los compuestos orgánicos volátiles (COV) procedentes en buena medida del tráfico motorizado”.

En concreto, la evaluación del incremento de emisiones de gases sólo contempla los de gases con efecto invernadero; no se citan los óxidos de nitrógeno ni por supuesto el ozono en que se transforman, lo que inhabilita el Estudio de Impacto Ambiental. Y respecto al cambio climático, “se estima un incremento del 68% en las emisiones de dióxido de carbono de la autovía en el tramo considerado, 730.000 toneladas adicionales al año. No se propone ni una sola medida correctora sobre este impacto crítico”.

Por ello, “contrasta esta propuesta con los objetivos señalados en el Borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, 2021-2030 (presentado ante la Unión Europea y que debe servir para el cumplimiento de los Acuerdos de París suscritos por nuestro país): “La medida pretende reducir el uso del vehículo privado, de manera que el Escenario Objetivo de este PNIEC considera factible la reducción de los tráficos de pasajeros (pasajeros-km) en entornos urbanos en un 35% hasta 2030 y de los tráficos interurbanos del orden de un 1,5% anual;” (…) “En ese sentido, es importante enfatizar que es literalmente imposible alcanzar los objetivos de mitigación de emisiones que persigue el Plan (al menos un -20% en 2030, en el camino hacia al menos un -90% en 2050, respecto a las emisiones de 1990), sin una descarbonización profunda en las dos próximas décadas del sector de la movilidad-transporte.”

El Proyecto de la A-62 tampoco considera otras alternativas de movilidad más sostenibles y en la línea con el Borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, 2021-2030. Tal y como recoge dicho Plan: la reducción de las emisiones “es consecuencia, sobre todo, del importante desplazamiento modal desde el vehículo de combustión convencional hacia el transporte público, el compartido y los modos no emisores…”, señala Ecologistas en Acción de Valladolid.

Propuestas y alternativas

Para trabajar de acuerdo con ese objetivo deberían haberse evaluado otras opciones de mejora de la accesibilidad alternativas al automóvil privado. Tal es el caso de la propuesta realizada por instituciones y organizaciones sociales de Valladolid y Castilla y León para fijar, con carácter administrativo, el corredor de cercanías Palencia-Venta de Baños-Valladolid-Medina del Campo mejorando las frecuencias actuales y el material rodante. Contrasta la cicatería financiera que se tiene para ese proyecto con el elevado coste del proyecto sometido a evaluación, 172 millones de euros.

Otra alternativa podría ser la constitución de un carril “bus-vao” Simancas-Valladolid-Cigales, sin ampliación de la plataforma de la autovía. La jurisprudencia considera nulos los proyectos aprobados en ausencia de evaluación de impacto ambiental de diversas alternativas.

No podemos olvidar los problemas de salud que se asocian a la circulación de vehículos a motor que pretende incrementarse sustancialmente con el Proyecto sometido a información pública. A la vista de estas consideraciones parece razonable que el objetivo de los nuevos proyectos sea el de mejorar la salud de los ciudadanos, justo lo contrario de lo que va a conseguir el proyecto presentado. 

“No parecen acertadas las soluciones que se presentan en algunos términos municipales, tanto en el paso como en las conexiones previstas. En el caso particular de Simancas la propuesta de túnel partido parece pensada más para abaratar costes y rebajar los estándares de seguridad que para el bienestar de los usuarios y vecinos”, concluye Ecologistas en Acción Valladolid.

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