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La Economía Social y Solidaria es una forma diferente de entender la economía, que coloca en el núcleo de su funcionamiento a las personas y el medio ambiente. Poco a poco se ha ido transformando en una pieza clave de la economía mundial, por medio del comercio justo, las organizaciones sociales, las finanzas éticas, las cooperativas, las asociaciones vecinales, entre otras. Se trata de un modelo de transformación social que da valor a las necesidades, habilidades y a la contribución de las personas, y reinvierte los beneficios generados en la sociedad de un modo cooperativo.

Con las medidas de austeridad impuestas por la Unión Europea tras la crisis, y otros tantos cambios políticos y sociales que se han ido produciendo en la última década, un modelo económico sostenible se ha ido abriendo paso como alternativa fundamental al agresivo sistema capitalista que impera en nuestra sociedad.

Algunas instituciones favorecedoras de la evolución de lo económico hacia lo solidario son: sociedades cooperativas o mutuales, nuevas modalidades de crédito como la banca ética, economía verde, microcréditos como forma de financiación a personas con menos medios, el favorecimiento del factor sindical y de asociación de trabajadores, desarrollo de mercados locales y con menos recursos económicos, integración y equiparación salarial de la mujer en el mercado, la sostenibilidad y protección del medio ambiente o el emprendimiento social.

Para un buen funcionamiento de la economía social, el intervencionismo de los gobiernos y poderes públicos debe garantizar en cierta medida la influencia de lo social en su marco económico. La Junta de Castilla y León cuenta con la Dirección General de Economía Social y Autónomos para gestionar el desarrollo de las entidades y empresas relativas a la economía social en la comunidad. Este 2019 se han destinado 25.013.001 euros, de los cuales más de 24 millones están destinados a impulsar la integración laboral de trabajadores con discapacidad en Centros Especiales de Empleo y, por otra parte, se han invertido 1.001.224 euros para fomentar la actividad de cooperativas y sociedades laborales.

Estas ayudas económicas han incluido nuevas características correspondientes a la constitución de empresas de economía social por trabajadores provenientes de empresas en crisis o que provengan de cierre de empresa por jubilación, invalidez o fallecimiento del empresario.

En Castilla y León, hay más de 4.000 entidades de economía social -cooperativas, sociedades laborales, CEE y EI-, con una facturación de 4.000 millones de euros, que dan empleo directo a más de 30.000 trabajadores. La mayoría de ellas dedicadas al sector servicios, industrial o agropecuario. Salamanca se sitúa a la cabeza del ranking con un total de 432 cooperativas inscritas, seguida de Valladolid con 328. Sin embargo, la capital vallisoletana supera a todas las demás en materia de sociedades laborales, con 310 inscritas.

Las Sociedades Laborales, por su parte, conforman una parte esencial en el desarrollo de una economía social. Son empresas de naturaleza mercantil en la que los trabajadores son propietarios mayoritarios del capital social y prestan sus servicios retribuidos a la misma en virtud de un contrato de duración indefinida. Estas empresas quedaron reguladas en la Ley 44/2015, de 14 de octubre, de Sociedades Laborales y Participadas. En virtud de un funcionamiento solidario y cooperativista de los miembros de estas empresas, más del 50% del capital social tiene que estar en manos de socios trabajadores y ninguno podrá poseer más del 33% de ese capital. A su vez, los socios trabajadores forman parte de los órganos de gestión y participan en la toma de decisiones relevantes para la empresa.

"Una de las principales apuestas de este modelo empresarial es el promover un empleo estable y de calidad, donde el proyecto laboral se adapte al esfuerzo y al compañerismo. Estos valores revierten directamente en la productividad de la empresa y se convierten en una ventaja competitiva" explica Santiago Molina, de AEMTA. "A su vez, mantienen una vinculación estrecha con su entorno, promoviendo el desarrollo de otras empresas locales y regionales colaborando con ellas. En definitiva, deben promover los principios de la economía social, es decir, una economía al servicio de las personas y no de los beneficios".

AEMTA es la Organización Empresarial de Sociedades Laborales de Castilla y León, que lleva desde 1995 trabajando en la representación, defensa, fomento, consolidación y desarrollo del modelo empresarial de la sociedad laboral, a través de los servicios que presta. En la comunidad cuenta con 1.530 sociedades socias, de las cuales 450 pertenecen al entorno de Valladolid. Más del 50% de sus socios se dedican al sector servicios, en el que la mayoría trabajan en comercios o en servicios con un gran protagonismo de las nuevas tecnologías.

Los servicios de AEMTA se extienden desde la atención y consultas a emprendedores que valoran la posibilidad de acometer un proyecto dentro del marco de una Sociedad Laboral a la representación, asesoramiento, formación y promoción de las empresas asociadas. A su vez, trabaja como intermediaria en la facilitación de candidatos óptimos para cada puesto de trabajo de estas empresas y en la contratación de instalaciones para procesos de selección, reuniones y presentaciones a clientes. AEMTA Castilla y León ha creado la marca Empresas con Más, una puesta en valor impulsada para promocionar su labor defendiendo a las Sociedades Laborales. “Creemos firmemente en los valores que este modelo representa y por eso vamos a seguir impulsando empresas con más participación, empresas con más responsabilidad, empresas con más compromiso… Empresas con más”, reivindican.

Como aliciente a su labor con las empresas, AEMTA forma parte además del Consejo Económico y Social de Castilla y León, del Punto de Atención al Emprendedor, de la Agencia de Colocación del SNE y del Centro de Formación Profesional para el Empleo, homologado por el ECyL.

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