El rey recibe las explicaciones de unas de las operaciones de la cadena de montaje durante su visita.

Las visitas reales a Renault siempre deparan momentos para el recuerdo más allá de la fotos oficiales. Si en 2013, la imagen fue la de Juan Carlos I a bordo de un 'birlocho' eléctrico utilizado para trasladar piezas, hoy, durante la visita de su hijo Felipe VI para ‘bendecir’ el nuevo modelo Captur, ha sido la de una cadena de montaje ralentizada y, sobre todo, libre de sindicalistas 'díscolos'.

Así lo ha denunciado al término de la visita Trabajadores Unidos, el único sindicato que no ha sido invitado oficialmente al recorrido con el monarca (el representante de CGT, sindicato que sí ha sido invitado, ha declinado por tercera vez sumarse a una comitiva real en Renault). Según explica la portavoz de TU, uno de sus delegados que se encontraba realizando su labor sindical en la planta ha sido conminado por vigilantes y ante la atenta mirada del equipo de seguridad de la Casa Real a que abandonara la zona, “sin más explicaciones”.

“Me han impedido que realizara mi trabajo, me han dicho que me tenía que ir de allí, sin decirme porqué y me han seguido hasta el vestuario… esto es un ataque a mi libertad sindical”, explica el delegado de Trabajadores Unidos recordando que se estaba limitando a colocar carteles informativos no relacionados con la visita del rey.

Un grupo de trabajadores escucha al rey durante su visita a Renault.

El sindicato minoritario en Renault anuncia una consulta para presentar la correspondiente denuncia por lo sucedido.

Y es que lo que ha sucedido hoy, al igual que ocurre en otras visitas de personajes más o menos destacables, poco o nada tiene que ver con el día a día que se vive en la cadena de montaje.

Distintas fuentes sindicales consultadas por últimoCero coinciden al señalar que, además de la limpieza y las medidas de seguridad excepcionales, tampoco el ritmo de la cadena ha sido el habitual. “Cualquier día hay que ir en patinete para que te de tiempo y ahí están las imágenes en la televisión. En algunos puestos, hasta cuatro personas cuando en realidad solo lo ocupa una y con tiempo suficiente para estar de charleta”, han indicado.

Operarios trabajan durante la visita de Felipe VI a Renault.

CGT, el otro sindicato que, aunque invitado, no ha participado en el recorrido, sí que ha emitido un comunicado en forma de carta al monarca con motivo de la visita real titulado: “No sois bienvenido”.

“Hoy no visitáis una fábrica. Hoy pasearéis por un decorado donde hay gente trabajando. Un sitio en el que a muchas personas se les ha formalizado un contrato eventual en fraude de ley, cuyo futuro es incierto y no pueden realizar ningún tipo de plana medio o largo plazo. Aquí se sufren accidentes de trabajo, se desarrollan enfermedades profesionales y se padece la tiranía de muchos jefecillos. Se sufren ritmos inhumanos y los salarios en muchos casos no son suficientes para llegar a final de mes. Hoy todo está recién pintado. Hoy se oculta la mugre y el deterioro que han sufrido nuestras condiciones de trabajo tras los sucesivos planes industriales. Hace sólo una semana que se ha confirmado la destrucción de 700 puestos de trabajo; seguro que de eso hoy no vais a hablar (“no está en la agenda”)”, comentan.

El rey descubre la placa conmemorativa de su visita a la factoría de Renault en Valladolid.

CGT continúa: “No pretendemos quitaros ninguna venda de los ojos. No es nuestra intención que conozcáis la realidad y destapéis el engaño, como si con esa revelación pudieseis hacer algo para mejorar todo esto. Conocemos la verdad: sabemos que sabéis que hoy os van a intentar engañar una vez más y que eso os da lo mismo. Os van a pasear por lugares recién pintados, limpios y relucientes. Todo va a funcionar a la perfección, llevan semanas ensayando la función y todo va a salir a pedir de boca. Muchos, incluso han simulado delante del espejo cómo dirigirse a vosotros, grado de inclinación de la cabeza, sonrisa agradable, arqueo sumiso de las cejas y posición de los pies. Sueñan con una foto estrechando vuestra mano para poder enmarcarla y mostrarla a las visitas, o difundirla por las redes sociales y obtener muchos “likes”. Sois conscientes de todo este circo, participáis de él y vuestro servicio de seguridad lleva días “reconociendo” el terreno e investigando a toda la plantilla, así que conocéis a la perfección la realidad de este lugar. Seguramente cuando volváis a vuestro palacio en helicóptero, descojonareis de la risa por el camino. Por eso no pretendemos convenceros de nada, porque no sólo sois parte del problema: sois el problema”.

En su carta, además, recuerdan que él y su padre fueron “colocados por un dictador golpista y asesino, nadie os ha votado”. “Garantizasteis la continuidad de aquel régimen fascista y lo llamasteis “Transición”. Sois amigos declarados de otras monarquías del planeta. Casas reales que ordenan torturar, asesinar y descuartizar a periodistas en sus embajadas. Reyes y Príncipes que financian el terrorismo, que han cometido genocidios y todo tipo de crímenes apoyando guerras y golpes de estado. Han despojado de sus tierras a muchos pueblos, se han forrado con la extracción del petróleo mientras sus súbditos agonizaban de hambre. Esas son vuestras amistades. En fin, no nos vamos a explayar. Ya nos conocemos; nuestra “incompatibilidad” viene de muy lejos, nunca nos hemos caído bien. Así que, por nuestra parte, no sois bienvenidos. Podéis iros por donde habéis venido, con vuestros helicópteros, vehículos blindados, guardaespaldas, responsables de protocolo, asesores, las meninas y demás chupópteros que se alimentan de la piel del contribuyente”, indican en su carta que concluye con una postada: “No probéis el café de la máquina (una cosa es que nos llevemos mal, y otra que seamos tan crueles)”.

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