Algunos de los opositores antes de que comenzara la prueba.
Algunos de los opositores antes de que comenzara la prueba.

Afectados por las irregularidades detectadas en el examen de oposición en la categoría de Operarios de Servicio que se celebró en Zamora el pasado 20 de octubre han decidido presentar escritos de impugnación solicitando la repetición de la prueba utilizada para adjudicar 208 plazas entre 8.000 aspirantes.

Los opositores han convocado un acto reivindicativo mañana a las puertas de la Gerencia de Salud en Valladolid a las 10 horas para registrar formalmente “documentos que prueban las innumerables incoherencias que presentaban las preguntas y respuestas, así como una cantidad vergonzosa de faltas de ortografía, que contenía el examen, y las todas las irregularidades en el proceso”.

Por un lado, los afectados reclaman que se invalide y repita la prueba y por otro, la anulación de algunas de las preguntas por su incoherencia, en algunos casos, con la normativa dictada por la propia Junta de Castilla y León.

Como ya denunció el sindicato UGT, explican que en la fase de oposición “se produjeron determinados hechos que invalidan totalmente el proceso de selección por ser contrarios no sólo a lo establecido en las bases de la convocatoria, sino también a los principios constitucionales”. Así, enumeran que “en el Campus Viriato después de 45 minutos de estar en el aula, los cuidadores permitieron salir a los aspirantes, y al regresar al aula, no se comprobó de nuevo su identidad” y que en las instalaciones de Institución Ferial de Zamora (IFEZA) donde también se realizó la prueba “no hubo un llamamiento público nominal de aspirantes, en su lugar los opositores se iban distribuyendo en las mesas según previa distribución por sectores, con una posterior comprobación de la identidad del participante realizada por alguno de los cuidadores del examen”.

Aseguran que en ningún momento “hubo seguridad en el aula”: “No había distancia entre los aspirantes para evitar copiar, lo que no garantiza la realización del examen de manera individual. Y no hubo un control adecuado por parte del personal de organización para evitar que ciertos aspirantes realizaran la prueba de forma conjunta”.

Además, afirman que “se utilizaron dispositivos informáticos durante la prueba, en concreto hubo varios aspirantes utilizando teléfonos móviles durante la realización del ejercicio, sin que nadie les apercibiera por ello”.

“Hubo aspirantes que disponían en todo momento de apuntes y cuadernos en el mismo pupitre, que consultaban tranquilamente, también sin que nadie les apercibiera por ello”, llegan a asegurar antes de señalar, además, que El recinto no se encontraba en condiciones adecuadas de aislamiento y temperatura, obligando a los aspirantes a realizar la prueba con ropa de abrigo, o incluso en algún caso, bajo filtraciones del agua de la lluvia”.

Doble reclamación

La reclamación que plantean los opositores es doble. Además de por las irregularidades, reclaman la eliminación de hasta 9 preguntas de la prueba. Al margen de errores que pudieran ser tipográficos (en la pregunta 65 las respuestas de esta pregunta aparecen con las letras: e. f. g. h. y en la hoja de respuestas, las opciones son: a. b. c. D), otras respuestas consideradas como válidas, según la documentación que se aporta en las reclamaciones cuestionan la normativa emitida por la propia administración autonómica.


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