Viviendas de los polígonos “18 de julio” y “XXV Años de Paz” en Rondilla.
Viviendas de los polígonos “18 de julio” y “XXV Años de Paz” en Rondilla.

El Ayuntamiento de Valladolid tiene pendiente de cobro 8.709.538,59 euros en concepto de Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) desde el año 2010. Así se desprende de los datos oficiales facilitados por el propio consistorio que señalan que cada año esta cuenta se incrementa en más de un millón.

Si en el año 2010 se dejaron de cobrar 355.031, 01 euros, los impagos han ido creciendo, año tras año, hasta situarse por encima del millón de euros en 2013 y alcanzar una deuda de 1,6 millones en 2018, último año con datos oficiales recogidos. En total, esos casi 9 millones de euros pendientes de cobro, según datos oficiales. El año pasado ha sido en el que se ha dejado de recaudar un importe mayor en lo que va de década, a falta de conocer los datos cerrados en el presente ejercicio económico.

En esta cifra global de recibos pendientes de cobro no están incluidos los pertenecientes a entidades y fundaciones que, conforme a la Ley reguladora de Haciendas Locales están exentas del pago de este impuesto. Si en 2010 el número de recibos exentos de pago fueron 2.083 por un importe total de 4,9 millones, en el presente ejercicio (2019), el número de recibos se ha reducido a 1.976 por un importe global de 5,9 millones.

La exención del pago de impuestos a la Iglesia Católica y otras confesiones religiosas le ha costado al Ayuntamiento de Valladolid entre 2016 y 2018 más de 4,4 millones de euros. Según datos de la Concejalía de Hacienda, en Valladolid, la mayor parte de los inmuebles exentos tiene carácter residencial, seguido de cerca por los de tipo religioso, cultural y almacenes. En 2017 por 137 inmuebles residenciales se dejó de ingresar 140.270 euros, por los 110 de carácter religioso 462.239 euros y más de 491.000 por los 51 inmuebles de tipo cultural.

Para 2020, el Ayuntamiento tiene previsto incrementar la recaudación del IBI en 2,2 millones al haber solicitado una revisión catastral de los inmuebles que implicará que cada vecino propietario acabe pagando más por este concepto. En concreto, Valladolid lleva 25 años sin actualizar la ponencia del catastro.

La Federación de Asociaciones de Vecinos Antonio Machado se posiciona en contra de esta subida. Así lo expresa en el informe presentado al Consejo Social de la ciudad sobre los criterios generales del año 2020. “A fecha de hoy (6 de noviembre de 2019), en la provincia de Valladolid sólo el municipio de Santovenia de Pisuerga tiene aprobada una nueva Ponencia de valores en procedimiento de valoración colectiva. Por lo tanto, parece poco probable que la revisión catastral tenga efectos para la recaudación de IBI de 2020, y el incremento previsto no parece suficientemente justificado”, señala el colectivo vecinal.

En cualquier caso, si fuesen de aplicación los nuevos valores catastrales, los vecinos proponen “una modificación de la correspondiente ordenanza fiscal, de tal manera que se reduzca el porcentaje del impuesto correspondiente al Ayuntamiento, para incrementarse después gradualmente durante un periodo de tiempo de al menos cinco años”. “De este modo se reduciría el impacto de la revisión catastral en la ciudadanía. Entendemos que no está justificado este incremento de Gestión de Ingresos, pues desde hace años existe un superávit en las cuentas municipales, que incluso después de aplicadas las inversiones financieramente sostenibles suponen el pago anticipado de deuda”, considera la Federación que “ante las importantes cantidades pendientes de cobro del impuesto del IBI” sostiene que “mientras estas cantidades no pasen a valores mínimos no se debería llevar a cabo ninguna subida de dicho impuesto”.

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