Andrés Macario Gañan, propietario de Vacolba junto Laura y Chus. FOTO: Gaspar Francés
Andrés Macario Gañan, propietario de Vacolba junto Laura y Chus. FOTO: Gaspar Francés

La  nueva jornada de huelga en el sector de Telemarketing convocada en solitario por CGT deparó situaciones como que el propietario de la empresa Vacolba -con sede en la calle Santiago, 11, de Valladolid- impidiera el acceso a sus instalaciones al Comité de Huelga. Todo ello en presencia de agentes de la UIP.

De poco sirvieron los gritos de "Este Comité tiene derechos" dados por decenas de manifestantes ante la sede de Vacolba, en la céntrica calle Santiago, número 11. El propietario de la empresa, Andrés Macario Gañan, negó el acceso a tres miembros del Comité de Huelga: Ulises, Laura y Chus; el primero del comité estatal, y las otras dos del comité regional, que pretendían verificar si se habían ejercido coacciones, si habían sido sustituidos trabajadores en huelga por otros... No hubo manera, Macario se negó a franquear el paso a los tres sindicalistas en presencia de varios miembros de la UIP.

"No somos notarios; ojalá tuviéramos las competencias", comentaron los policías. 

Laura y Chus se habían adelantado unos pasos a la cabecera de la manifestación para llamar al portal de Vacolba. Tras varios timbrazos y minutos de espera, Andrés Macario hizo acto de presencia, con la puerta semiabierta para comunicar que no dejaba entrar a los sindicalista a ejercer su derecho reconocido legalmente. 

"Nosotros solo estamos para delitos penales y testificar si ustedes se agreden", continuaron los policías ante la desesperación de Laura y Chus, a las que se sumó Ulises Pérez, representante de CGT en el sector de Telemarketing, que ante la negativa del patrón y la pasividad policial optó por efectuar llamadas -en dos ocasiones- al 112, exponiendo lo que sucedía y reclamando la presencia de policías municipales y policías nacionales. Todo fue inútil. Pasaron los minutos y allí no apareció nadie que no estuviera. Incluso alguno menos, como Andrés Macario, que se esfumó tras la puerta como lo hiciera cuando el escándalo de Mabis Valladolid 2001, cuyo nombre se publicó en el BOP (25-II-2009)  como "desaparecido". Con posterioridad, en noviembre de 2011 volvió a ser noticia por estafar 660.000 euros con falsas ofertas laborales a través de líneas 807. En 9 meses, Macario y sus dos operadores recibieron 97.000 llamadas relacionadas con sus engaños a centenares de personas de todo el país, según la policía. Todo un ejemplo, curtido en embargos y apremios.

manifestantes a frente a Vacolba en la Calle Santiago. FOTO: gaspar Francés
Manifestantes a frente a Vacolba en la Calle Santiago. FOTO: gaspar Francés

No es de extrañar que cuando los manifestantes se plantaron delante del número 11 de la calle Santiago, donde tiene ahora su flamante sede su nueva empresa Vacolba -que, por cierto, visitó el actual alcalde con su concejal de Hacienda (hay documentos gráficos)-, sabían donde estaban:"En un sector como este, dominado por la precarización y las irregularidades, ya es difícil estar a la cabeza de la explotación de los trabajadores, pues ese lugar es el que ocupa Vacolba", dijeron, tras gritar con  fuerza: "Vacolba, escucha, estamos en la lucha".

"Yo no puedo hacer nada. Ya he hecho lo que tenía que hacer: llamar a Jefatura y a la Delegación del Gobierno", expresó el mando de la UIP -con 27 años de servicio en el Cuerpo, según sus palabras-, que mantendría una conversación surrealista con Ulises Pérez, a quien pretendía explicar cómo funciona el 112.

"He llamado", aclaró, "porque las llamadas ahí quedan registradas. Hay constancia de que este señor [el dueño de Vacolba] nos ha impedido ejercer nuestros derechos. Lo digo en caso de ejercer una reclamación, una denuncia... Aunque hoy aquí, además, lo que estamos viviendo a mi juicio es una negligencia de la policía".

La manifestación, por indicación de los sus representantes del Comité de Huelga, reanudaron camino hacia la plaza Fuente Dorada. Ellos permanecerían todavía unos minutos más en compañía de dos policías a las puertas de Vacolba, sin que se produjera ninguna novedad. Juntos se dirigieron al destino final de la protesta, que se calentó al entrar en la calle Santiago procedente de la plaza del Milenio. Primero con una parada ante el Banco Santander, señalado como la cueva de Ali Babá: "Banqueros, ladrones y estafadores"; "El oro del banquero, la sangre del obrero"; "Banco Santander, banco de ladrones"...

Manifestantes frente a la tienda de Vodafone en la Calle Santiago. FOTO: Gaspar Francés

Dirección a la tienda de Vodafone, en la misma calle, se sumó un nuevo grito:"Vodafone y Santander la misma mierda es". Ante la puerta del comercio de la compañía ya había varios agentes de la UIP, que escucharon:"Vodafone me mata, Konecta me remata"; "Turnos partidos para los directivos"; "No te lamentes, enséñales los dientes"; "La conciliación es una ficción"; "No hay, no hay, no hay otra manera o con la patronal o con la clase obrera": "Lucha, lucha no dejes de luchar por un convenio digno sin precariedad"; "Ellos hacen caja, nosotros al cajón"...

La protesta había partido pasadas las 11.30 horas de la plaza del Milenio. Sobre la blanca cúpula sobresalía el rojo y negro; CGT convocaba, CNT apoyaba. Al frente de la manifestación tres grandes globos con auriculares y una pancarta: "Telemarketing en lucha. Por un convenio digno". La marcha se inició a los gritos de: "Por un convenio digno. Por nuestra dignidad" y "Huelga, huelga, huelga general", seguidos de "Los teleoperadores somos luchadores"; "Las teleoperadores somos luchadoras"; "La lucha es el único camino"; "Contra el paro y la precariedad, apoyo mutuo y solidaridad"...

"El seguimiento de la huelga ha sido del 35%; en unas empresas bien, en otras menos bien", valoró Ulises Pérez, que mañana, junto con el resto del Comité de Empresa, continuará con los contactos con los Grupos Municipales: Valladolid Toma la Palabra y PP; antes ya estuvieron con PSOE y Sí se Puede. En las Cortes también les esperan. Los trabajadores de Telemarketing llevan casi tres años a la espera de un convenio digno.

 

No hay comentarios