Los líderes de CCOO y UGT, durante su intervención en la Plaza Mayor. Foto: J. P. MIÑAMBRES
Los líderes de CCOO y UGT, durante su intervención en la Plaza Mayor. Foto: J. P. MIÑAMBRES

Miles de personas (5.000 según estimación de la Policía) han salido esta mañana a la calle en Valladolid para celebrar el 1º de Mayo en las tres manifestaciones convocadas por las organizaciones sindicales.

En la mayoritaria, los líderes regionales de CCOO, Ángel Hernández y UGT, Faustino Temprano, han acabado pidiendo a los manifestantes en la Plaza Mayor una participación “masiva” en las próximas elecciones generales que tiene que traducirse “en la unión de las izquierdas” para evitar “el riesgo de tener que soportar cuatro años más las políticas de la derecha”.

Ambos líderes coincidieron al analizar que “se han perdido 4 meses” para poder haber tumbado la reforma laboral, principal mal “de un modelo que no nos lleva a ninguna parte”, aseguró Hérnandez. “La derecha va a ir a votar y nosotros tenemos que ir a votar porque este país necesita un gobierno progresista y de izquierdas”, aseguró Temprano.

En su intervención, el líder de CCOO, Ángel Hernández, tras los obligados recordatorios “a los que dieron su vida en la defensa de los derechos de los trabajadores” y a la situación de los refugiados que han provocado “una incalculable vergüenza europea, inédita desde la II Guerra Mundial”, cargó contra el modelo liberal del PP y su reforma laboral, causa de los cierres de Lauki y Dulciora. “Queremos que se recupere el equilibrio entre sindicatos, trabajadores y capital”, demandó Hernández antes de reclamar un plan de choque contra el desempleo y una reforma fiscal. “No queremos que bajen los impuestos. Queremos que los paguen los que no los pagan”, dijo.

En la misma línea se expresó el líder regional de UGT, Faustino Temprano, convencido de que “hay más motivos que nunca para manifestarse”. Temprano aseguró sin matices que “la realidad de Castilla y León y Valladolid es peor que a nivel estatal” para acabar señalando que existen “responsabilidades en el Gobierno de la Junta”.

La manifestación más numerosa de las convocadas en Valladolid, fue secundada por los trabajadores de Lauki y Dulciora, cuyos gritos y reivindicaciones presidieron todo el recorrido. Solo sus pitidos, la percusión de BatuCCadOOs, y las consignas que, a la cola de la manifestación, y hasta que se separaron, se pudieron escuchar tras las pancartas de los estudiantes y Podemos, consiguieron que a la movilización no se le pudiera colgar el calificativo de casi silenciosa.

Además de los líderes sindicales, a la movilización de UGT y CCOO asistieron el secretario general del PSCyL, Luis Tudanca, el secretario local, Javier Izquierdo y la eurodiputada vallisoletana Iratxe García, así como el senador por Valladolid, Emilio Álvarez Villazán. Al alcalde de Valladolid, Óscar Puente, y otros concejales se les pudo ver, en mitad de la manifestación, charlando con la portavoz de Sí se Puede, Charo Chávez.

Sujetando la pancarta de IU se vio a los concejales de Valladolid Toma la Palabra, Manuel Saravia, María Sánchez y Alberto Bustos, así como al procurador de Unidad Popular, José Sarrión.

Al frente de la de Podemos, megáfono en mano, el secretario local del Consejo Ciudadano, Daniel García, marcó el paso a los suyos.

 

CGT, Parados en Movimiento y Bloque Obrero

La manifestación convocada por CGT y a la que se sumaron Bloque Obrero y Parados en Movimiento arrancó con la ya tradicional traca de petardos pasadas las 12.00 horas de la plaza de la Libertad, a la que fueron llegando personas que buscaron su lugar detrás del color de unas u otras pancartas y banderas. En el momento de partir, cerca de un millar de participantes.

"1º de Mayo 2016. Mártires de Chicago. Dignidad de la Clase Trabajadora. 130 años de la masacre capitalista" se podía leer en la pancarta que abrió la manifestación y en la que aparecían ocho rostros con un nombre y profesión:  George Engel (tipógrafo), Samuel Fielden (obrero textil), Adolp Fischer (periodista), Louis Lingg (carpintero), Michael Schwab (tipógrafo), Albert Parsons (periodista), Oscar Neebey (vendedor) y August Spies (periodistas).  Los conocidos como los Mártires de Chicago por la clase obrera que fueron juzgados -varios de ellos ejecutados- por su lucha por a jornada laboral de 8 horas.

A continuación iba una pancarta de CGT: "Mujer trabajadora Libre y Luchadora", seguida de otra firmada unitariamente por todas las organizaciones presentes: "Por nuestros Derechos y Dignidad. Unidad y Lucha de la Clase Obrera".

Después, la de Parados en Movimiento, que volvió a salir a la calle en fecha tan señalada en esta convocatoria, tras su renuncia a hacerlo en la manifestación 'oficial' de CCOO y UGT. El lema de su pancarta era: "Por un empleo digno para todos". La portaban trabajadores, algunos de los cuales, hace años han sido condenados al desempleo y que hoy gritaban con más rabia que nunca: "Que el próximo parado sea un diputado"; "Obrero despedido, patrón colgado" y "Patronal asesina".

La pancarta de Trabajadores Unidos y Bloque Obrero decía: "1886-2016. Recuperemos el espíritu 1º de Mayo. Dignidad, Lucha y Resistencia".

Además había banderas rojas y negras de CGT; verdes de TU; blancas del Bloque Obrero; republicanas y rojas con la hoz y el martillo...

El primer grito que se escuchó en el momento de arrancar la manifestación fue dado en la cabecera: "Primero de Mayo Obrero y Libertario", seguido de otro lanzado metros atrás: "¡Que viva la lucha de la clase obrera!" coreado solidariamente, mientras la comitiva arrancaba calle Angustías arriba hasta enfilar por Torrecilla hasta concluir en la plaza de la Solidaridad (La Victoria). "Una ruta de denuncias de las condiciones de trabajo y la destrucción y la precarización de empleo", según una octavilla distribuida conjuntamente por CGT, Parados en Movimiento y Bloque Obrero.

Durante el recorrido los manifestantes realizaron varias paradas para referirse conflictos como el de Dulciora y Lauki: "Históricas empresas de la ciudad, rentables, se venden como cromos dejando en la cuneta a más de 300 trabajadores".

Otra de las paradas tuvo como protagonista a "la precariedad de la mujer trabajadora y la doble explotación. Como parte del sistema productivo y por su género, la doble explotacion de la mujer solo se puede combatir con una profunda transformación de la sociedad".

También la Renta Básica, "herramienta de cambio social", fue objeto de una breve reflexión durante la marcha. La Renta Básica se plantea como "un derecho de la ciudadania. Incondicioonal, Universal, Individual y Suficiente".

El Telemarketing fue otro motivo de reflexión. Los trabajadores del sector llevan más de un año negociando un convenio "que las empresas quieren utilizar para recortar más derechos en un sector absolutamente precarizado".

La Sección Provincial de Telemarketing de Valladolid de CGT repartió una hoja sobre la situación de los cerca de 4.800 trabajadores y trabajadoras subcontratados de este sector  con contratos de 18 horas semanales por 470 euros mensuales. "Denunciamos la hipocreasia de grandes empresas (Vodofone, Orange, Banco Santander ...) y administraciones públicas (Junta, Ayuntamiento...) que se lavan las manos de nuestras condiciones laborales y hasta las promueven. Nos quieren para llevar su voz y su marca, atender a sus clientes y solucionar sus problemas... pero se desentienden de todo lo demás. Valladolid-Ciudad Precaria. ¡No somos bustos parlantes! ¡No somos mercancia!", concluía el comunicado.

Los manifestantes, cuyo número fue aumentando a medida que avanzaba la comitiva, gritaron: "No queremos pasta en bancos suizos, queremos en la cárcel a todos los chorizos"; "Los borbones a los tiburones";  Obreros y estudiantes, unidos y adelante"; "El capitalismo es el terrorismo"...

Al llegar a su destino -plaza de la Solidaridad- se procedió a la lectura del manifiesto y tuvo lugar la tradicional comida popular. Carlos Blanca fue el encargado de poner voz a las reivindicaciones del Bloque Obrero, Miguel Luis a las de Parados en Movimiento y Jesús Niño a las de CGT, tal como recogen las imágenes captadas por Leo Juan.

CNT: "Sin liberados, sin subvenciones"

El reloj de la plaza de España marcaba las 12.50 horas cuando la cola de la manifestación 'oficial' doblaba la esquina de Duque de la Victoria camino de la Plaza Mayor, y los manifestantes de CNT aguardaban para dirigirse a la calle Mantería.  Fue el momento en el que pudo escucharse: "CCOO y UGT, sindicatos del poder"; "Sin liberados, sin subvenciones ¡Que viva la lucha de la clase trabajadora!" y "Todos a la huelga,  basta de pactar", mientras los últimos de la otra marcha - PCPE y Podemos- aceleraban el paso.

La manifestación, formada por algo más de un centenar de personas, había partido de la plaza Colón y continuado por la calle Gamazo con una pancarta a la cabeza: "1º de Mayo. Orgullo y Dignidad Obrera. Ni subvenciones, ni Liberados. Unión, Acción, Autogestión". Durante su recorrido hasta la plaza de Vadillos corearon, entre otros gritos: "Libertad, libertad, detenidos por luchar"; "Abajo los muros de las prisiones"; Nativa y extrajera, la misma clase obrera"; "Obrerso si no luchas nadie te escucha"; "La fuerza del obrero es la solidaridad"; "La lucha es el único camino"; "A-Anti-Anticapitalista"; "La lucha está en las calles y no en el parlamento" ;"Vuestra represión no nos amedrenta, la historia se escribe con desobediencia" y "La lucha será feminista o no será".

A las 13.15 horas los manifestantes estaban ya en Vadillos, sin que se registrase ningún incidente. Tras el escenario una enorme pancarta roja y negra con las siglas de CNT. A su izquierda y a su derecha otras dos pancartas de dimensiones más reducidas:  "1º de Mayo. Sobran razones para organizarse. Ahora! Anarcosindicalismo. Sin liberados, sin subvenciones, sin miedo" y "Clase trabajadora, el motor del cambio. 1º de Mayo CNT".

Tres jóvenes fueron los oradores presentados por Bea. La primera, Ana, rebatió el argumento de que los trabajadores eran "clase media beneficiarias del estado de bienestar, pero que pronto se toparon con la cruda realidad: trabajos precarios sin posibilidad de mejora en las condiciones, costosas educaciones universitarias que no servían para acceder a puestos de trabajo dignos, paro y emigración forzosa al extranjero en busca de un futuro".

"Nos quieren obligar", añadió Ana, "a aceptar jornadas intensivas de trabajo con baja remuneración, horas extras, negociación de convenios y reformas laborales siempre en retroceso de derechos, malos tratos, amenazas, miedo al despido y a quedar excluido del mercado de trabajo sin posibilidad en tal caso de pagar nuestras facturas y dar de comer a nuestros hijos. Todo ello bajo el pretexto de la crisis económica; más flexcibilidad laboral y mejora de la competitividad empresarial".

En su análisis de la realidad y denuncia de "la estafa de la publicidad engañosa de la televisión", la oradora reivindicó formar parte de "la clase trabajadora, de los explotados, de los de abajo" que se resisten a ser convertidos en sumisos. También mencionó los anuncios de cierre de Lauki, Dulciora, Printolid (rotativa El Norte de Castilla), "que destruye empleo mientras el grupo propietario Vocento, mantiene beneficios millonarios".

Hubo referencias al III Plan Industrial de Renault, que calificó de "aberrante" y que ha sido firmado "con los traicioneros sindicatos mayoritarios (CCOO,UGT y SPC) que se pliegan así a los abusos de la multinacional". "Una situación similar de explotación se da en Iveco donde los trabajadores se han organizado de forma ejemplar organizando paros y movilizaciones en defensa de un compañero despedido por motivos de salud y exigiendo ademas la mejora de las condiciones y de la seguridad en los puestos", dijo.

No fue la única referencia a Iveco, ya que otro de los oradores -al explicar el funcionamiento del sindicato- también destacó la movilización en la citada empresa. "CGT ha apoyado la lucha sin tener afiliación, sin tener nada que rascar. Solo por solidaridad". Por el contrario habló de la protesta de Lauki "en la que UGT permite a los nazis y a Léon de la Riva".

Pablo, el último orador, comentó que "el país lleva cinco meses sin Gobierno y toda va bien", "el utopismo de que se pueden reformar las instituciones" y rematar: "Votando no se soluciona nada. Hay que tomar parte y no delegar".

Tras una comida popular, tuvieron lugar actuaciones musicales, abiertas por Chusma, con el acompañamiento de 'Juguillos', 'Los Repuestox', un tributo a Peret y una sesión de DJ.

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