Alumnos del IES Río Duero de Tudela camino del ensayo de Azar Teatro. Foto: EDUARDO IZQUIERDO

Un grupo de estudiantes de bachillerato del IES Río Duero de Tudela de Duero fueron invitados por Azar Teatro a asistir a su local en el barrio de La Victoria de Valladolid para disfrutar de su primer ensayo con público de la obra Sancho en Barataria, un extracto de un capítulo de la segunda parte de El Quijote. En los desplazamientos en autocar los alumnos aprovecharon para felicitar el Día del Libro a escritores y editores de Castilla y León.

Tras el estupendo espectáculo al que asistieron el pasado 20 de abril, tuvo lugar un coloquio entre los alumnos, los tres actores (Carlos Tapia, Mercedes Asenjo y Francisco Mateo) y el director del grupo de teatro Javier Esteban. En realidad, más que una charla coloquio, se percibió la sensación de asistir a una lección magistral de teatro a cuatro voces. Cundió entre chicos y chicas la admiración hacia la profesionalidad y el trabajo artístico que realizan cada uno de los componentes. Cuando un espectador asiste a una obra de teatro es difícil hacerse una idea de toda la carga de trabajo que lleva la preparación de cada personaje, la adaptación, la memorización, la concentración de cada actor, y sobre todo el trabajo emocional que supone encarnarse en cada personaje.

La primera pregunta que hizo una alumna fue si era difícil cambiar de registro en cada personaje (dado que en la obra que ensayaron, Mercedes y Carlos interpretaban a diferentes personajes, sólo Paco hacía siempre de Sancho Panza). Mercedes contestó que en esta obra en particular los personajes eran muy arquetípicos y no era difícil pasar de uno a otro; cada uno de los rasgos era desproporcionado, una especie de caricatura actoral, pero que en una de las obras que acababan de representar esta temporada, El juicio de Dayton sí que resultaba difícil, porque había mucha emoción en cada personaje y no era fácil “meterse” de lleno en ellos, cambiar de uno a otro, pero que en el fondo todo era cuestión de técnica actoral.

Al hilo de esa técnica actoral, se suscitó el debate entre la diferencia entre cine y teatro, entre el directo irrepetible de cada actuación en la que los actores interaccionan con el público y con el ambiente de la sala, y las múltiples tomas en las que solo se aprovecha el encuadre, en la que el zoom de la cámara permite centrarse en un solo gesto, en una mirada por ejemplo, y en la que es el director el que decide qué parte de la escena se ve en cada momento. En el teatro es el espectador el que debe tomar la decisión de qué mirar, de donde concentrar su atención.

También hablaron sobre la interacción de los actores con el público, de la necesidad de provocar y perturbar en alguna medida al espectador como una de las funciones del teatro. El director dijo que cada día de actuación era diferente, que dependía del estado emocional del actor, de la percepción que ellos tenían desde el escenario de la actitud del público, en definitiva que una obra de teatro era algo vivo, cambiante, y que cada actuación era diferente de las demás.

Para terminar, cada uno de los actores animó a aquellos alumnos que lo desearan a estudiar interpretación, a prepararse para trabajar como profesionales del teatro, como directores o actores o autores dramáticos, o escenógrafos o maquilladores, o cualquiera de los trabajos que el oficio ofrecía, aunque Mercedes apostilló que en su compañía y dado los tiempos que corrían para la cultura en general (IVA elevado, falta de ayudas oficiales, etc.), cada actor tenía que realizar a un tiempo diversas funciones, como ser gestores, escenógrafos, publicistas, productores, distribuidores y gerentes. Lo único que no hacían en sus espectáculos era la ropa y el atrezzo.

Un momento del ensayo de la representación de Azar Teatro a la que asistieron los alumnos. Foto: EDUARDO IZQUIERDO
Un momento del ensayo de la representación de Azar Teatro a la que asistieron los alumnos. Foto: EDUARDO IZQUIERDO

 

Extractos de los diarios de los alumnos:

19 de ABRIL (un día antes):

“He dedicado mi tarde a leer alguna parte de los capítulos de la Ínsula barataria de El Quijote, he buscado algo de información sobre el libro y su autor. La verdad, me ha sorprendido muchísimo, era un hombre tan interesante y misterioso... Soldado profesional, secuestrado y preso en Argel, varias veces encarcelado por mala gestión administrativa, incluso parece que pudo ser hasta espía...”

Andrea Sebastián

“Imagino que veremos un ensayo lleno de actores, caracterizados con la ropa de época; un Sancho gordo y sentado en su trono. Aunque es verdad que después de ver la versión de Azar Teatro del Tartufo, no me extrañaría que nos volvieran a sorprender.”

María Casante

“Es el primer libro que te adentra en un mundo de locos.”

Sara Sandonís

“El profesor comentó un dato que me pareció curioso, y es que posiblemente en un principio El Quijote iba a ser una más de las Novelas Ejemplares, pero que acabó cautivándole y la tuvo que continuar.”

Lucía López

20 de ABRIL:

“Me levanté contento, hoy era el día.”

Juan Carlos Rivera

“Ya hemos llegado al local y es impresionante, muy amplio. No me lo había imaginado así. (...) Es un rato genial, fantástico. Se ha llegado la hora de irnos, una pena.”

Lucía López

“Cuando llegamos al local me quedé asombrada, la decoración, las máscaras simbolizando el teatro vivo, el espacio: me sentí como en casa. Entramos en otra sala, paredes negras, un baúl en el suelo, y unas gradas con sillas. Nos sentamos y al poco tiempo comenzó el ensayo. Toda la sala cambió, se convirtió en la isla Barataria que Cervantes creó.”

Sara Sandonís

“Al estar situada en primera fila pude observar todo: cada gesto que articulaban con las manos, el cuerpo, e incluso los pies.”

Ainara Peregrina

“Esta parte de El Quijote trata de cuando a Sancho lo nombran gobernador de la Ínsula Barataria. Empieza con un diálogo entre don Quijote y Sancho, pasando luego Sancho a juzgar varios enredos donde tiene que mediar y dictar sentencia ante varios ciudadanos. Acaba con que éste no quiere saber más del trabajo de gobernar por todos los problemas que le acarrea.”

Raquel San Frutos

“Fue una obra que se ciñó bastante al texto original, menos en algún detalle sorprendente, como las latas que arrastraban los pies del “averiado” don Quijote.”

Raúl Repiso

“Fue una representación divertida y de fácil comprensión, a pesar de estar sólo tres actores en escena.”

Alicia Redondo

“El comienzo fue lo más gracioso.”

Ainara Peregrina

“Todos mis compañeros están viendo la obra y yo estoy sentada en la consulta del médico. Me están contando que les han hecho fotos en el bus por el Día del Libro, les han enseñado las instalaciones; al finalizar el ensayo han podido hacer preguntas a los actores... Una vez más, me he perdido una excursión interesante.”

Astrid González

“Estuve buena parte del ensayo riéndome, además (el texto clásico) se entendía perfectamente.”

Elsa Frutos

“Volvería a verla otra vez porque me reí mucho.”

Yaiza Cobos

 

“La idea de que dos actores hagan el papel de varios personajes me gusta, ya que lo han sabido defender muy bien.”

Andrea Gómez

 

21 de ABRIL (un día después):

“Le das muchas vueltas a la cabeza y te das cuenta de que esto que nosotros vemos como algo sencillo y fácil, tiene mucho trabajo, lo que poca gente se imagina. A lo que hay que añadir los problemas económicos que tienen estas compañías para subsistir en esta sociedad.”

Raúl Repiso

“Sigo pensado en la obra, y sobre todo en los consejos de don Quijote a Sancho: harían tanto bien si los escucharan hoy nuestros políticos. (...) Quizá debería representarse en el primer año de la carrera de Ciencias Políticas: así los aprendices de político aprenderían a irse con las manos vacías, como llegaron.”

Andrea Sebastián

“Algunos lugares de representación interesantes serían por ejemplo residencias de ancianos y hospitales, ya que es una representación muy divertida.”

Alicia Redondo

“Año Cervantes; motivo suficiente para llevar a escena la obra en la Plaza España de Valladolid, por el Día del Libro.”

Irene Peña

“Animo a Azar Teatro a que continúen haciendo lo que hacen como lo hacen y que, como muy bien dijo el director de la compañía, hay que arriesgar.”

Lucía López

“Me gustaría que representaran esta obra o cualquiera de su repertorio en el auditorio de Tudela de Duero, especialmente para mi compañera Astrid, que ese día tuvo que ir al médico.”

Estela Merino

“Me gustaría que la compañía pudiera venir al instituto, para que todos mis compañeros pudieran disfrutar de la suerte que nosotros hemos tenido.”

Estíbaliz Sobas

“Que sigan así, que arriesguen con las obras.”

Lucía Vela

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