Protesta de CGT en la Plaza Mayor en defensa del puesto de trabajo de Alberto Pascual del Val. Foto: Gaspar Francés
Protesta de CGT en la Plaza Mayor en defensa del puesto de trabajo de Alberto Pascual del Val. Foto: Gaspar Francés

Usar y tirar. La regla del capitalismo salvaje ha sido aplicada por la multinacional Iveco España SL con las bendiciones, en este caso, de la Justicia al despedir a Carlos Alberto Pascual del Val (Pascu) "por ineptitud sobevenida con posterioridad a su colocación efectiva en la empresa".

'Pascu', era comodín del área de guarnecido y puertas en la factoría que Iveco tiene en Valladolid desde el 27 de septiembre de 2007; dos años antes había entrado en la empresa con la categoría profesional de Grupo 2 nivel 1B, con contrato indefinido a tiempo completo. El 6 de febrero de 2015 solicitó cambio de puesto de trabajo que  se adaptara a sus condiciones físicas. La petición es certificada por el médico de Iveco, Cecilio Fernández Rodríguez, que el 20 del mismo mes informa que "procede". Se da la paradoja que este doctor reconoció  en el juicio que nunca ha examinado al trabajador.

Carlos Alberto Pascual del Val sufre "lesiones de columna certebral con hernia discal L4-L5 y L%-S1, con irradicación a extremidades inferiores". Se trata de una enfermedad degenerativa y progresiva, debiendo evitar maniobras de riesgo que pudieran condicionar una reaparición de su sintomatología, según figura en la sentencia de Laura Soria Velasco, magistrada-juez del Juzgado de lo Social número 3.

 'Pascu' recibió tratamiento invasivo mediante un ciclo de epidurolisis química lumbar sin mejoría. A continuación se le realizó "discolisis química de L4-L5 y L5-S1 con discogel con importante mejoría", según consta en la citada sentencia. El trabajador el 17 de julio de 2015 interpuso demanda contra Iveco para solicitar un puesto de trabajo compatible con su salud. Y el 22 de enero de 2016, Iveco le comunica la extinción de su contrato "por ineptitud sobrevenida con posterioridad a su colocación efectiva en la empresa".

El trabajador interesa "con carácter principal que el despido sea declarado nulo por lesión del derecho fundamental a la garantía de indemnidad dimanante del derecho a la tutela judicial efectiva, por ser dicho despido reacción discriminatoria al proceso judicial entablado contra la empresa en demanda de puesto de trabajo adaptado a sus condiciones físicas, así como por esta el despido del actor motivado por la alteración de la salud, lo que es considerado por éste discriminatorio, sin que exista causa laboral ninguna que pueda justificar la extinción contractual o subsidiariamente improcedente".

Pero el fallo, de 25 de mayo de 2016, desestima la demanda interpuesta por Carlos Alberto Pascual del Val contra Iveco España SL , y añade: "Debo declarar y declaro procedente la extinción de su contrato con fecha de efectos 22 de enero de 2016, por ineptitud sobrevenida con posterioridad a su colocación efectiva, absolviendo a Iveco España SL, de las pretensiones deducidas en su contra".

Frente a la sentencia cabe recurso de suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León. CGT, sindicato al que está afiliado 'Pascu' tras su militancia en CCOO, ha anunciado recurso con "la esperanza de que otros jueces se pronuncien en sentido contrario".

155 puestos pero ninguno para 'Pascu'

En la vista oral, celebrada el 9 de mayo de 2016, un técnico de PREMAP declaró que habían realizado un informe en la planta de camionetas de Valladolid -con una plantilla demás de mil trabajadores- donde existen 155 puestos, de los que a 53 podía optar el trabajor despedido -por su cualificación, etc.- y que se reducían a 15 "los hábiles desde el punto de vista ergonómico, sin que ninguno de los indicados por el actor como posibles puestos en los que podía desempeñar su trabajo".

"De esos 15", dice la magistrada-juez asumiendo lo expuesto por la empresa, "valorados desde un punto de vista médico, en atención a las limitaciones funcionales recogidas en el informe del servicio médico ya aludidas de fecha 20 de febrero de 2015, se concluye la inexistencia de puestos de trabajo en la compañía que se adecuen a las limitaciones funcionales del actor. Por lo que al haber existido un acuerdo en cuanto a dicha reclamación, y traer el despido causa de las conclusiones de dicho informe, no se puede concluir que dicho despido traiga causa de dicha reclamación y no puede por tanto apreciarse vulneración de dicho derecho fundamental".

Durante el juicio, ninguno de los testigos propuestos por Iveco España SL, declaró haber visto desarrollar su trabajo a Carlos Alberto Pascual del Val.  Fue el caso de Juan Carlos Diego Ramos, técnico de PREMAP Seguridad y Salud, y de Marta González Gómez, del servicio de prevención de Iveco España SL. El médico de la empresa, doctor Fernández Rodríguez, reconoció que el trabajador despedido nunca había acudido a su servicio.

Los testigos propuestos por la parte demandante afirmaron que 'Pascu' desarrollaba a plena satisfacción las tareas encomendadas. "Los últimos ocho meses ha realizado su trabajo con absoluta normalidad", declararon.

El letrado de Alberto Pascual puso de manifiesto que en los documentos aportados sobre diferentes puestos de trabajo y en concreto sobre el que desempeñaba el despedido, "no se ajusta a la realidad, ya que el trabajador que aparece en las imágenes no pertenece a esa sección y las posturas tampoco responden a las tareas a realizar".

"El estudio no cumple los requisitos para desmontar la carga de la prueba", manifestó el abogado, que hizo hincapié en la existencia de siete puestos de trabajo sin sobreesfuerzo y en la posibilidad de hacer modulaciones en otros, al tiempo que subrayó la ausencia de una exploración médica a Alberto Pascual por parte de Iveco.

Desde que fue comunicada la extinción de contrato a 'Pacu', los trabajadores de Iveco España SL en Valladolid han realizado hasta el día del juicio desde paros a concentraciones a las puertas de la factoría en solidaridad con el despedido.

"La justicia, contra todo pronóstico, ve el despido como procedente, dejando a 'Pascu' sin mas indemnizacion, sin apenas paro despues de 17 ERTES y apto para trabajar según la seguridad social", informa la Sección Sindical de CGT en Iveco España SL.


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