Imagen de archvio del concejal de Hacienda, Antonio Gato, con los representantes sindicales del Ayuntamiento.
Imagen de archvio del concejal de Hacienda, Antonio Gato, con los representantes sindicales del Ayuntamiento.

El pasado 26 de mayo el Ayuntamiento de Valladolid publicó la convocatoria para la concesión de subvenciones en concurrencia competitiva a las empresas que realicen contrataciones de trabajadores y trabajadoras, por un valor de 2,2 millones de euros. Las bases reguladoras ya se publicaron en el mes de marzo en el boletín Oficial de la Provincia. CCOO y UGT de Valladolid denuncian hoy “la incongruencia y la desmesura de estas subvenciones a la contratación, más viniendo de un Ayuntamiento que tiene un gobierno de izquierdas”. “A nuestro entender esta convocatoria, en general, ‘regala’ el dinero de todos a las empresas privadas y reduce, e incluso elimina, los costes salariales vía subvenciones sin exigir prácticamente nada a cambio”, sostienen las centrales sindicales.

“Las empresas beneficiarias son prácticamente todas, excepto las de más de 250 trabajadores y trabajadoras, es decir todas las Pymes, entidades privadas de todo tipo, autónomos, etc.… y se subvenciona entre otros: el contrato temporal de seis meses… y el contrato temporal de seis meses a tiempo parcial de más del 50% de la jornada. El sólo hecho de subvencionar este tipo de contratos es inaceptable”, afirman.

"También se subvenciona el indefinido, es cierto, aunque aquí también se puede realizar y recibir ayudas si este contrato es el de 'indefinido para emprendedores' ya que no se hace distinción. Este contrato es derivado de la reforma laboral, un contrato que UGT y CCOO rechazan de plano. Además ya sea el contrato ordinario indefinido o el de emprendedores se puede realizar también a tiempo y sigue teniendo ayudas. Otro despropósito de tamaño considerable”, valoran.

“A ello hay que unir”, añaden, “que se van a subvencionar, no los contratos recientes o a realizar en un futuro próximo, también los contratos realizados desde noviembre de 2015 hasta abril de 2016 (tiempo ya bien pasado) y las contrataciones que vayan de 1 de mayo a 30 de septiembre de 2016”.

“Pero es que además, la cuantía de dichas subvenciones es tan espectacular, tan desmesurada, que parece que sobrara el dinero público: van desde los 5.000-6.000 euros para el contrato indefinido a tiempo completo, o de 3.000-4.000 para el indefinido parcial. Por si fuera poco, el contrato temporal de seis meses recibe desde 2.700-hasta 3.500, si es parcial de 1.200 a 2.000”, explican.

“Todas estas ayudas son desproporcionadas, por si solas, en cada uno de los casos. Ni el Estado, ni la Junta de Castilla y León alcanzan estas cantidades, cuando, para agravar el problema, las ayudas del Ayuntamiento son compatibles con aquéllas. Es decir, se pueden sumar todas, y al empresario salirle gratis contratar de forma temporal y parcial, e incluso el indefinido, ya que sólo se obliga a mantener durante 24 meses en este último caso”, critican antes de ir más allá: “Resulta que los destinatarios son todos los desempleados, es decir por cualquier contratación, no se hace ningún tipo de discriminación positiva a priori, no con colectivos concretos de desfavorecidos o con menos posibilidades de inserción, o por su peso o tasas de paro en relación al tiempo en desempleo, o mayores de cierta edad, o jóvenes, etc. Se hace posteriormente para dar mayor cantidad de subvención”.

Para los sindicatos se trata de “una política de empleo inconcebible en un Ayuntamiento gobernado por la izquierda, que incumple las reglas básicas de las subvenciones al empleo estable y de calidad, y basado en ayudas a colectivos determinados con mayores dificultades de inserción laboral. Un ‘regalo’ a las empresas privadas por contrataciones precarias, ya hechas y sin requisitos ni limitaciones importantes”.

“No se trata de que se agoten las partidas destinadas a este fin, evidentemente así será. Se trata de que estas sean efectivas al fin que persiguen, crear empleo y de calidad, no malgastar presupuestos públicos dándoselo a las empresas. El Concejal responsable, el Alcalde y el equipo de gobierno deberían reconsiderar muy seriamente estas políticas”, indican CCOO y UGT antes de criticar que “esta forma, unilateral, de actuar en una materia que debe formar parte del catálogo de asuntos a discutir y acordar en escenarios de diálogo social, ponen en evidencia, aún más, la demora inexplicable en el Ayuntamiento de Valladolid para constituir ese marco, el Consejo del Diálogo Social, ya constituido en la totalidad de Ayuntamientos de Castilla y León de más de 20.000 habitantes”.

“UGT y CCOO entendemos que medidas tan contraproducentes para la creación de empleo como las aprobadas por el Ayuntamiento de Valladolid no serían posibles en ese escenario de participación de los agentes sociales y económicos de Valladolid que, 1 año después, seguimos esperando”, recuerdan.

No hay comentarios