Los concejales de Valladolid Toma la Palabra, Fonteriz, Bustos y Sánchez, durante la asamblea.
Los concejales de Valladolid Toma la Palabra, Fonteriz, Bustos y Sánchez, durante la asamblea.

El paso del dicho al hecho o, lo que es lo mismo, de la oposición al gobierno de la ciudad, no le ha sentado mal a los concejales de Valladolid Toma la Palabra, que hoy han recibido el respaldo de los vecinos en una asamblea abierta en la que han rendido cuentas sobre un año de acción de gobierno en el Ayuntamiento en la misma plaza de la Universidad donde hace un año surgió este movimiento de confluencia.

Los concejales María Sánchez, Alberto Bustos y Rosalba Fonteriz (Manuel Saravia se encontraba de viaje en Madrid en una reunión con Adif para abordar el futuro del soterramiento) han presentado a los vecinos su balance referido a los 103 puntos del pacto de Gobierno firmado con el PSOE: Ya se han conseguido 37 (35,9%), están en desarrollo 47 (el 45,6%), no se han abordado 16 (15,5%) y se han incumplido 3 (2,9%).

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“Teniendo en cuenta que sólo llevamos el 25% de la legislatura y que ya se ha cumplido el 36% del acuerdo de Gobierno la cosa no está mal. Parece que estamos en el buen camino”, resumió la concejala Fonteriz al término de la asamblea en la que no sólo se hizo un recorrido por los logros conseguidos en este primer año de Gobierno (muy similar al que se pudo escuchar durante el pleno de debate sobre el Estado de la Ciudad), sino que se dio la palabra a los vecinos para que apuntaran lo mejor y lo peor de esta acción de gobierno.

Así, reunidos por grupos, analizaron asuntos relacionados con la economía y el empleo, la cultura y la educación, los servicios sociales y los derechos, la participación y el buen gobierno y el urbanismo y el medio ambiente.

El primero de los grupos (Economía y Empleo) valoró positivamente la mejora de la negociación colectiva y la recuperación de derechos de los funcionarios municipales, la aceptación de los planteamientos sobre progresividad fiscal formulados ya por Valladolid Toma la Palabra, la supresión de la apertura de 4 festivos del calendario comercial, así como los avances registrados en la recuperación de la gestión del agua “para que sea lo más pública posible”, según señaló la portavoz del grupo. En el capítulo de cosas por hacer se apuntó la mejora del plan de empleo municipal y se criticaron los 4 millones de euros en subvenciones a empresas que no garantizan la calidad de los empleos que se generen. También se indicó la falta de algunos colectivos en la mesa del comercio y la inclusión de cláusulas sociales en los pliegos de contratación de los grandes contratos municipales de acción social.

En el apartado de educación se valoró muy positivamente la apertura de comedores escolares en verano, el reflote del programa de educación de adultos, las rutas escolares a los colegios, la apuesta por el deporte escolar, así como la rentabilización social de los centros cívicos y la gratuidad de los viajes de autobús para los menores de 12 años. En el debe se apuntó la necesidad de crear más escuelas infantiles, la mala gestión del nuevo contrato de la Escuela Municipal de Música, así como el no aprovechamiento de las instalaciones escolares en horario vespertino.

La Plaza de la Universidad fue el escenario elegido para la asamblea. Foto: úC
La Plaza de la Universidad fue el escenario elegido para la asamblea. Foto: úC

En cuanto a Cultura, se ha dado más que un aprobado al regreso de la Feria del Libro a la Plaza Mayor, que se haya convocado un concurso público para elegir al director de Seminci y que se haya previsto una fórmula similar para los puestos de director de el LAVA y el Museo Patio Herreriano, así como la retirada de la subvención a los toros de San Pedro Regalado. En el lado negativo se apuntó la falta de un plan estratégico de cultura, el abandono de la cultura de base a favor de grandes eventos, la gestión opaca de la Casa de la India, la falta de evaluación de los resultados de la gestión de la Sociedad Mixta de Turismo, así como el trato desigual dado a determinados bares que tratan de programar conciertos en directo.

Sobre Derechos y Servicios Sociales se apuntaron como logros el adelanto del pago de la Renta Garantizada de Ciudadanía, la potenciación del ocio de jóvenes y niños, la gratuidad del recibo de agua y las ayudas para combatir la pobreza energética entre las personas en riesgo de exclusión y la puesta en marcha del Observatorio de Derechos Humanos. Del lado de los “retos” se enumeró la necesidad de poner en marcha un plan global de atención integral para personas en riesgo de exclusión, la apertura pendiente de un centro de igualdad, una mayor dotación presupuestaria para luchar contra la violencia machistas, así como la creación de una red de viviendas de alquiler social municipal.

En el apartado de participación y buen gobierno se apuntó como pendiente la solución definitiva al problema de los alquileres de los locales de las asociaciones de vecinos, la elaboración del comprometido reglamento de participación ciudadana, revisar la función de los consejos municipales, así como la colocación de paneles informativos en los barrios para que los colectivos puedan publicitar las actividades que programen. En la parte que mejor sabor de boca ha dejado a los vecinos este año de acción de gobierno se incluye el cumplimiento del calendario de asambleas ciudadanas fijado por Valladolid Toma la Palabra, la publicación de la agenda pública de los concejales del equipo de Gobierno, los primeros pasos dados para articular la puesta en marcha de presupuestos participativos, así como el proceso de consultas y asambleas realizado por el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, para la revisión del Plan General de Ordenación Urbana.

Por último, en lo referente al Urbanismo y el Medio Ambiente, se recogió como pendiente una mayor apuesta por el servicio de transporte público y el uso de la bicicleta, continuar con la reivindicación de la recuperación del colegio San Juan de la Cruz, la remunicipalización del servicio de abastecimiento y depuración de agua, la creación del parque público de vivienda, así como la falta de actuación sobre algunos guetos que comienzan a detectarse en algunos barrios de la ciudad, entre otros asuntos.

Público asistente a la asamblea.
Público asistente a la asamblea.

Los vecinos declararon sentirse “orgullosos” del cambio operado en las políticas urbanísticas, la gestión “correcta” del problema del soterramiento, la celebración de la Semana Sin Coches, así como la gratuidad de los entierros para las personas con dificultades económicas.

Tras las consultas realizadas a los vecinos en los grupos de trabajo, la concejala María Sánchez apuntó que “los 103 puntos del acuerdo de gobierno firmado con el PSOE se está descubriendo como una buena herramienta de trabajo”, ya que, a la vista de los asuntos planteados en la asamblea, “todo lo que está pendiente, es realizable”.

El concejal de Participación Alberto Bustos, que fue quien tuvo que escuchar la crítica más dura por su gestión del centro juvenil de la calle Olmo, acabó apuntando la necesidad de las críticas para mejorar en el trabajo diario. “Nos están zurrando por todos los lados (refiriéndose a los colectivos vecinales y ecologistas) pero no pasa nada, tiene que ser así y es bueno que sea así. Espacios como este son una garantía de control de lo que hacemos en el Ayuntamiento”, dijo.

Alguno de los portavoces de los grupos de trabajo al acabar su exposición, no tuvo reparo en hacer una propuesta a los concejales con el respaldo de la mayoría de los presentes: “¡Bajad el pistón, que nos tenéis que durar 4 años!”.

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