El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, durante la reunión mantenida hoy en la que se ha decidido renunciar a la consulta sobre el soterramiento.
El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, durante la reunión mantenida hoy en la que se ha decidido renunciar a la consulta sobre el soterramiento.

La prometida consulta ciudadana sobre el soterramiento ha descarrilado antes de ponerse en marcha. El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, ha anunciado hoy que “ante la falta de consenso y los múltiples problemas que se están planteando y las exigencias de información completamente insaumibles en el tiempo, lo más razonable es no insistir”.

La decisión será trasladada mañana al equipo de Gobierno después de haber sido anunciada al término de la reunión mantenida con representantes de los distintos grupos políticos y de Ecologistas en Acción y la Federación de Asociaciones de Vecinos ‘Antonio Machado’ para perfilar los términos exactos de la consulta.

Ahora será el equipo de Gobierno quien decida y asuma la propuesta de plan de viabilidad que tendrá que presentarse a los bancos que financian la operación ferroviaria y cuya reunión, fijada para el próximo 30 de septiembre, ha condicionado toda la negociación sobre esta consulta ciudadana fallida.

Saravia ha reconocido que tanto el PP como Ciudadanos le han reprochado falta de información pese a que ha entregado un documento de 16 folios en el que de forma esquemática se llegaba a apuntar la pregunta que sería sometida a consulta. Y se ha mostrado especialmente dolido con las críticas vertidas por la Federación vecinal y, sobre todo, por el portavoz de Ecologistas en Acción, Javier Gutiérrez, que ha demandado que se aporte no solo toda la información urbanística y medio ambiental del Plan Rogers, sino también del resto de opciones posibles. “Eso no lleva ni un mes ni dos, sino por lo menos un año”, ha reconocido Saravia antes de asumir como “un fracaso” su decisión final de no celebrar la consulta prevista para después de las fiestas tras haber sido aplaza el pasado mes de junio.

“Tengo la impresión de que no se quería hacer. Se han puesto todas las pegas posibles para que no se hiciese. En otras ciudades se hace para cosas menos importantes, pero resulta que aquí no se puede hacer porque el asunto es muy importante”, lamentó el concejal de Urbanismo, partidario no obstante de que se mantenga la campaña informativa prevista sobre las distintas alternativas de la operación ferroviaria por los centros cívicos de la ciudad.

El portavoz del PSOE, Pedro Herrero, ha respaldado al concejal de Urbanismo en su decisión al calificarla como “buena”; “No se dan las condiciones y hubiera sido muy precipitado”, ha apuntado Herrero, señalando que la “falta de unanimidad” y “las prisas” desaconsejaban la celebración de la consulta.

El portavoz del PP, Jesús Enríquez, apoyándose en lo manifestado por vecinos y ecologistas durante la reunión celebrada, ha hecho su particular resumen: “El señor Saravia se nos ha venido abajo y unilateralmente ha decidido no hacer la consulta que todos estábamos dispuestos a que se hiciera”.

Pregunta planteada en el documento presentado por el concejal de Urbanismo.
Pregunta planteada en el documento presentado por el concejal de Urbanismo.

Enríquez ha criticado el documento entregado por el concejal de Urbanismo “ininteligible para un ciudadano medio” y en el que acaba planteándose una “pregunta muy enrevesada”.

“Con tantas incertidumbres es muy difícil preguntar a nadie. El que se ha puesto la soga al cuello ha sido el equipo de Gobierno al firmar la novación del crédito de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad”, ha opinado el portavoz del PP antes de sentenciar que desistir de la consulta pone de manifiesto “el fracaso de una negociación llevada al extremo”. “Ahora son reos de su propia estrategia. No pueden culparnos”, ha dicho.

Nada más conocer la decisión del concejal de Urbanismo, Sí se Puede ha hecho público un documento en torno a la consulta del soterramiento en Valladolid que resumen en siete puntos:

Reconocen que el proyecto es de gran importancia para Valladolid y, sin renunciar a lo que se ha conseguido hasta el momento, son partidarios de "adaptar este proyecto a la nueva coyuntura del mercado inmobiliario y de restricciones presupuestarias con control estricto del déficit".

Para Sí se Puede “el convenio firmado en 2002 resulta inviable en la actualidad porque la financiación a través de los aprovechamientos urbanísticos del terreno liberado actualmente resulta inviable”. “Como la postura del Ministerio de Fomento debe hacerse teniendo en cuenta las trece sociedades implicadas, es preciso esperar a la formación y consolidación del nuevo gobierno para obtener una postura definitiva”, señalan.

Además, apuntan que “en la sociedad "Valladolid Alta Velocidad S.A." se han producido errores importantes de gestión, de administración y carencia de previsión”. “Estos errores han provocado una situación que no ha sido analizada ni debatida. Por eso, desde SÍVA consideramos preciso llevar a cabo una auditoría completa sobre la gestión de la sociedad para asegurar la procedencia o improcedencia de la deuda generada”, apuntan.

“El problema de la deuda bancaria de la sociedad, pese a ser importante y urgente, no puede marcar la agenda de desarrollo del proyecto que necesita una revisión completa”, afirman en Sí se Puede antes de indicar que “la discusión de las alternativas ferroviarias no es ni puede ser el principal motivo de revisión del proyecto; creemos que es el momento de repensar las infraestructuras y el planeamiento urbano para alcanzar la mejor alternativa urbana y territorial realizable en la nueva coyuntura.”

Por último hacen constar que “ el proceso seguido hasta la fecha por las administraciones implicadas adolece de falta de transparencia y mecanismos efectivos de participación de la ciudadanía en el proyecto”. “Consideramos que estos aspectos resultan básicos para llevar a buen puerto un proyecto tan complejo; y, sin una información veraz y completa sobre los aspectos sustanciales del problema, la consulta ciudadana nos parece precipitada”, afirman.

“Nuestra postura como responsables de la oposición a los gobiernos de los partidos que han conducido el proyecto hasta este descarrile, es implicarnos en la crítica activa de la ciudadanía para resarcir el déficit de transparencia y participación pública, y hacer de este proceso la base de la revisión del proyecto de integración urbana del ferrocarril en Valladolid”, anuncian.

“Ahora resulta que Saravia dice que tira la toalla con la consulta y que no se va a hacer. Llevamos 20 años con este asunto, se han creado falsas expectativas a los vecinos. ¿En 20 años no han sido capaces de elaborar la documentación completa? Yo creo que ya tendría que estar lista para saber qué opción es la mejor para Valladolid”, ha señalado la portavoz de Ciudadanos, Pilar Vicente, al término de la reunion.

Vicente se ha mostrado especialmente crítica con el documento entregado en la reunion por Saravia: “A nuestro entender está incompleto y tiene carencias muy importantes pues, por ejemplo, no hace ninguna previsión de los costes financieros de las diferentes alternativas”.

“No prever esos costes es una irresponsabilidad, pues la Sociedad ya lleva pagados más de 100 millones de euros en intereses. Seguimos pagando alrededor de 2.500€ por hora”, ha criticado la concejala de C´s, quien ha comentado que las previsiones de ese plan de viabilidad entregado por el Concejal de Urbanismo se basan en que “quieren que todo el dinero salga del Ministerio de Fomento. Están tentando a la suerte”.

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