Cabecera de la manifestación a su paso por la calle Santiago. Foto: Gaspar Francés
Cabecera de la manifestación a su paso por la calle Santiago. Foto: Gaspar Francés

El objetivo era colapsar todos los servicios de Atención al Cliente de empresas y administraciones públicas con la huelga estatal de 24 horas de los trabajadores de Telemarketing por el bloqueo del Convenio Colectivo de 'Contact Center' durante 22 meses. Además, más de medio millar de trabajadores se manifestó por las calles de la ciudad convocados por todo el arco sindical.

Aunque la convocatoria era unitaria, CGT, CCOO-UGT y CSIF marcharon separados y por este orden -de mayor a menor- en diferentes bloques por el centro de Valladolid, dejando entre cabeza y cabeza de cada organización un espacio de muchos metros. Esta diferencia se evidenció desde el mismo inicio de la marcha en la plaza Colón, minutos después de las 11.30 horas. Cuando el bloque de CCOO empezó la manifestación tras una pancarta -'Por la subida salarial. En defensa del convenio. Empleo digno y derechos sociales'-, rápidamente los afiliados a CGT desplegaron la suya -'Por un convenio digno'- y se reagruparon detrás de ella poniéndose al frente de la protesta.

Los afiliados a UGT con una pancarta firmada por la Fes, con el lema de 'Por un empleo digno' se manifestaron detrás de CCOO y a continuación, con metros por medio, los de CSIF.

Cada bloque ha entonado sus propias consignas, aunque sin grandes variaciones. Las más llamativas tuvieron lugar ante las sedes de Vodafone y Vacolba, las dos en la calle Santiago, donde se realizaron paradas. Mientras CGT coreó hasta la saciedad: "Vodafone explotación";  "Vodafone, trabajo precario" ; "Vodafone me mata, con esta me remata" y "Vacolba, ladrones, explotadores". Los de CCOO corearon: "Ito, ito, que salga el pajarito".

Durante el recorrido  se escucharon también las siguientes consignas: "Turno partido, para los directivos"; "Convenio basura, trabajo de mierda"; "La precariedad se tiene que acabar"; "La lucha es el único camino";  "Obrero despedido, patrón colgado"; "Sus beneficios, nuestros sacrificios"; "Que viva la lucha de la clase obrera"; "Los teleoperadores somos luchadores"; "No hay, no hay otra manera, o con la patronal o con la clase obrera"; "Con la presión, trabajo peor" ...

La manifestación, tras discurrir por la calles Gamazo, Miguel Íscar y Santiago, finalizó en Fuente Dorada, donde intervinieron representantes de CGT (Ulises Pérez) y CCOO (Marisa Salinas). Para Pérez hoy era "el primer día para cambiar las cosas" y acabar con las anormales condiciones laborales del sector.

La protesta remató con el agradecimiento a todos y a todas los trabajadores que han secundado la huelga y la manifestación, y el compromiso "de continuar la lucha y no firmar más recortes".

Despidos

La patronal, que  se niega a  avanzar en la negociación del convenio, cuya vigencia caducó el 31 de diciembre de 2014, porque pretende recortar todavía más las condiciones laborales de los trabajadores del sector, ha utilizado todas sus sucias armas para restar seguimiento a la huelga convocada por el bloqueo negociador.

Ulises Pérez, que cifró el paro en un 50% -similar cifra ofreció CCOO- , comentó durante la manifestación que Konecta, que es la empresa con mayor plantilla en Valladolid, había despedido a 24  trabajadores en las últimas 48 horas.

"Son despidos ejemplarizantes, para amedrentar, con el pretexto de 'disciplinarios por supuesta baja productividad'. Los despedidos llevaban solo entre año y medio y dos años trabajando", dijo el representante de CGT.

"Otras empresas", añadió Ulises Pérez, "han presionado a los trabajadores con comunicaciones internas sobre las repercusiones que tiene secundar la huelga. En Madison-Telecyl han dicho a sus trabajadores que la convocatoria no les afectaba, ya que no están en la mesa patronal; algo que es totalmente falso".

En la actualidad, -denuncia CGT-  lo habitual es el contrato temporal (el 60%), y a jornada parcial (85%) que ronda los 700€ al mes de sueldo.

"Hay empresas que por norma contratan a los trabajadores por 18 horas semanales  y unos 400€ mensuales para ofertarles ampliaciones horarias cuando a la empresa le interesa; se ha hecho común la contratación mediante Empresas de Trabajo Temporal, y periódicamente se producen decenas de despidos cuando la empresa alega 'disminución del volumen de llamadas' o 'cambia la empresa de telemarketing' porque las empresas cliente o administraciones cambian de prestataria del servicio, ya que no están obligadas a subrogar al personal", denuncia la octavilla repartida por CGT.

La Confederación General del Trabajo también se refiere a  "la presión permanente" en los 'contact center'. "Organizados como auténticas colmenas humanas, las llamadas se suceden una tras otra sin parar, mientras los coordinadores se pasean entre los puestos para azuzar a los 'agentes'. La exigencia de objetivos llega al punto de peticiones irracionales como exigir que 'los clientes les valoren con un 9 o un 10' –caso de Vodafone-, no al agente sino a la propia compañía, porque en caso contrario es motivo de despido. La situación de precariedad y de miedo en las plantillas es increíble, en muchos casos no se cumplen los derechos mínimos del convenio, y en las empresas grandes donde los sindicatos exigen su cumplimiento, los intentos de saltarse derechos y las denuncias laborales son constantes", dice CGT, que también denuncia la privación del derecho de huelga a los trabajadores de operaciones del servicio de emergencias 112 de Castilla y León.

"La Junta de Castilla y León ha establecido unos servicios mínimos del 100% de la plantilla. Es vergonzoso ver como la Junta publicita el servicio 112 y  alardea de uno de los servicios más laureados, mientras explota las capacidades de sus trabajadores mediante su subcontratación a través de empresas de telemarketing, pero reclamando su condición de personal esencial para imposibilitar el derecho a la huelga. El colectivo de emergencias afectado está sometido a unas condiciones laborales que, lejos de mejorar, han ido empeorando en los últimos años: con una temporalidad en los contratos, recorte de salarios en base a criterios subjetivos, imposibilidad de conciliar la vida laboral y personal debido a sus 9 distintos turnos de trabajo que se reparten de forma irregular, haciendo que el cansancio se apodere de los trabajadores que soportan una presión cada vez mayor por déficit de plantilla", concluía CGT.

CCOO considera que el Convenio Colectivo para la patronal tiene "dos escollos, a su juicio, insalvables: el tema salarial, donde pedimos que la subida de 2016 sea desde el 1 de enero, no desde la firma del convenio, y la subcontratación por ETT's o Multiservicios, donde queremos equiparar sus derechos laborales".

"Llevamos", añade CCOO, "mucho tiempo aguantando mil y una injusticias; ahora es nuestra hora. Ahora hay que decir alto y claro lo que pensamos de las condiciones de trabajo que nos ofrecen. De pedir que mejoren las cosas de verdad, la hora de luchar. ¡Colgamos los cascos si no hay convenio ya!".

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