Integrantes d ela Junta de Personal Docente, esta mañana, durante la rueda de prensa. Foto: úC
Integrantes d ela Junta de Personal Docente, esta mañana, durante la rueda de prensa. Foto: úC

Si el curso académico ha comenzado con relativa ‘normalidad’ no ha sido gracias a la administración educativa, sino a los profesionales (docentes y personal laboral) que cada día, al margen de sus atribuciones, compensan carencias, presupuestarias y de personal, que ya se han convertido en habituales desde que hace años comenzaran los recortes.

Esta es la principal conclusión de la Junta de Personal Docente de Valladolid en el balance de un inicio de curso marcado por el rechazo a la LOMCE, la merma de condiciones laborales del profesorado, la falta de recursos y el trato de favor a la enseñanza concertada y la asignatura de religión.

“Un currículum que se está trabajando sin saber de qué, cómo y dónde se va a examinar el alumnado a final de curso. No se conoce absolutamente nada de la puesta en marcha de unas reválidas de las que depende todo el futuro de nuestros estudiantes (especialmente las de 4º ESO y 2º de Bachillerato). La regulación de la repetición de este curso es nula y nefasta. Los centros sólo se encuentran con trabas para poder dar respuesta a aquellos alumnos y alumnas que necesitan repetir 2º de Bachillerato. No hay normativa para gestionar las convalidaciones que de estabilidad a este alumnado, que se verá abocado en muchos de los casos a cursar más materias de las que no pudieron superar el curso anterior. También es significativo que quienes tengan pendientes de 1º de Bachillerato, tienen cerrada la posibilidad de repetir con LOE”, apuntan como principales problemas.

Sobre las condiciones laborales denuncian que “la normativa que rige las sustituciones, las retribuciones en las bajas por enfermedad, los permisos y licencias…. son aspectos del empleo docente que continúan siendo deficitarios”. “El aumento de las ratios en las aulas persiste, ya que hay poca permisibilidad a la hora de desdoblar grupos. A su vez, restan profesorado en los centros, llegando a normalizar horarios abusivos de docencia directa (especialmente en secundaria) cuando el curso pasado estaban considerados como excepcionales. Y a la merma de profesorado y de grupos, debemos sumar la duplicidad de perfiles del alumnado (bilingüismo, necesidades específicas, altas capacidades,…) y con carencias para una mejor atención a esta diversidad”, explican antes de poner el acento en la precariedad en la contratación: “El número de profesorado interino sigue siendo de casi el 20% en nuestra provincia. Actualmente hay 4478,57 contratos, de los cuales 840 son interinidades (que van desde el 0,3 al 0,9 de la jornada), a la espera de las adjudicaciones de los últimos AISI. Si hacemos una comparativa con los números del curso pasado a fecha de 24 de septiembre vemos que el número de docentes se ha reducido ostensiblemente”.

Los profesores, que siguen denunciando “la concertación de la enseñanza obligatoria y no obligatoria, en detrimento de la enseñanza pública” y “el trato de favoritismo de la asignatura de religión católica respecto del resto”, ponen de manifiesto una “generalizada falta de recursos materiales en los centros” y un “exceso de burocratización”.

Deberes

FAPAVA ha anunciado hoy que apoya la campaña de CEAPA contra los deberes, a pesar del documento del Consejo Escolar de Castilla y León. “Desde FAPAVA no planteamos una oposición frontal a los deberes, pero sí queremos que el profesorado, que es quien pone o no pone deberes, a falta de una regulación clara, tenga en consideración y muy presentes lo que surge en el debate”, sostiene la federación de Asocaiciones de Padres y Madres de Alumnos.

“Hay que reconocer que en el documento del Consejo Escolar se dan unas pautas que, si se ponen deberes, deben tenerse en cuenta: una planificación que conozca las familias previamente, una coordinación que evite el exceso y acumulación, entender que la uniformidad de deberes choca con la diversidad de alumnado que hay en un aula y ante todo, lo que un buen sistema educativo  debe tener siempre presente, es evitar cualquier desigualdad y mitigarla si se diera. Los deberes son fuente de desigualdad ya que son tareas a realizar en casa y habrá familias con más recursos que otras, con más implicación que otras”, razonan antes de indicar que “los deberes tienen que tener unas determinadas características y el profesorado, cuando los exija, debe ajustarse a un determinado protocolo que implica: coordinación entre profesorado, respetar las características que han de cumplir los deberes, elacceso de las familias a la programación didáctica de las asignaturas, etc. de manera que, si el profesorado no realiza una propuesta de deberes conforme a lo que recoge este documento del Consejo Escolar, las familias deberían mostrar su desacuerdo con que se exijan deberes como se viene haciendo hasta ahora”.

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