Velas formando un símbolo de la paz en la concentración contra la guerra en Valladolid. Foto: Gaspar Francés
Velas formando un símbolo de la paz en la concentración contra la guerra en Valladolid. Foto: Gaspar Francés

"Estamos en contra de la guerra en Siria y de todas las guerras: de las pasadas, las presentes y las futuras", quiso dejar claro desde el primer momento LuisMi, del Colectivo Indignado, saliendo así al paso de la polémica suscitada ante la convocatoria realizada en más de una treintena de ciudades. El eco de la protesta contra la guerra de Irak de febrero de 2003 ha vuelto a resonar.

El llamamiento de salir a la calle para protestar contra la guerra en Siria, al que en Valladolid se ha sumado el Colectivo Indignado, ha estado rodeado de polémica. Algunas voces se han preguntado -cuando no descalificado abiertamente- por el sentido de la convocatoria cuando el avance del Ejército Árabe Sirio y la aviación rusa en Alepo es una realidad.

Los convocantes en Valladolid han expresado con claridad su mensaje pacifista: "Es un acto para decir No a la guerra en Siria y a los 21 conflictos bélicos existentes hoy en el mundo. Decimos No a la Guerra como solución a cualquier conflicto", expresó el portavoz del Colectivo Indignado.

La 'acción reivindicativa' -así la definió Luismi- se desarrolló en la plaza de España y la abrió, ante más de 200 personas, el profesor Martín Rodríguez Rojo con una intervención en la que subrayó la defensa de "la no violencia" y la apuesta por "la paz positiva". "Decir hoy No a la Guerra", añadió, "significa condenar el armamentismo. Lo decimos hoy, 12 de diciembre de 2016 ante un colegio donde antes se formaba a los maestros", dijo.

El profesor Martín Rodríguez Rojo.Foto: Gaspar Francés
El profesor Martín Rodríguez Rojo.Foto: Gaspar Francés

Rodríguez Rojo recordó que son ya 6 años desde que estallara la guerra en Siria. "Queremos parar la causa de la guerra; buscamos la paz. Los que aquí nos hemos convocado queremos la paz, la utopía, único ladrillo con el que se construyen los edificios...", manifestó el profesor que hizo hincapié en que eso no significa caer en el conformismo y acabó su intervención gritando: "Necesitamos un nuevo mundo, el de la vida".

Tras una pequeña traca de petardos (simulacro de un bombardeo), se difundieron testimonios estremecedores de personas atrapadas en Alepo, que fueron traducidos por Pilar, mientras el símbolo pacifista dibujado en el suelo se iluminaba con velas.

Encendido de velas durante la concentración contra la guerra. Foto: Gaspar Francés
Encendido de velas durante la concentración contra la guerra. Foto: Gaspar Francés

A continuación se proyectaron unos vídeos con nuevos testimonios sobre la realidad que se vive en Siria, a cuyo término Luismi expresó el deseó de que el Gobierno español traslade al Parlamento Europeo la voz de los reunidos y diga No a la Guerra.

Mercedes dio lectura, seguidamente, a un fragmento del 'Manifiesto contra la Guerra', escrito y leído por José Saramago al finalizar la impresionante manifestación contra la guerra de Irak en Madrid, el 15 de marzo de 2003:

"Creían que nos habíamos cansado de protestas y que les habíamos dejado libres para seguir en su alucinada carrera hacia la guerra. Se equivocaron. Nosotras, las personas que hoy nos estamos manifestando, aquí y en muchas otras ciudades, somos como aquella pequeña mosca que obstinadamente vuelve una y otra vez a clavar su aguijón en las partes sensibles de la bestia. Somos, en palabras populares, claras y rotundas para que mejor se entienda, la mosca cojonera del poder".

La adaptación del 'Manifiesto contra la Guerra' concluyó.

"Sin paz, sin una paz auténtica, justa y respetuosa no habrá derechos humanos. Y sin derechos humanos (todos ellos, uno por uno) la democracia nunca será más que un sarcasmo, una ofensa a la razón, una tomadura de pelo. Quienes estamos aquí somos una parte de la nueva potencia mundial Asumimos nuestras responsabilidades. Vamos a luchar con el corazón y el cerebro, con la voluntad y la ilusión.Sabemos que los seres humanos somos capaces de lo mejor y d elo peor. los poderos@s han elegido lo peor. Nosotr@s hemos elegido lo mejor. ¡No a las Guerras!".

Después, seis intervinientes, se despojaron de la venda que tapaba sus ojos y realizaron sus lecturas precedida de la frase: 'Yo no soy cieg@'.

"Este es solo un primer paso en una nueva movilización por la paz. Miramos hacia el 15 de febrero, aniversario de las protestas globales contra la guerra que tuvieron lugar en 2003", dijo una de las intervinientes.

La 'acción reivindicativa' finalizó con el canto del Canto de la Libertad, de Jose Antonio Labordeta que se enlazó con el 'Imagine' de John Lennon, que fue cantada por los asistentes formando un corro y cogidos de la mano.

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