Público del Pucela Rock durante el concierto de Reincidentes. FOTO: J. O.
Público del Pucela Rock durante el concierto de Reincidentes. FOTO: J. O.

No es fácil lanzarse a la organización de un festival multitudinario, los factores a tener en cuenta para lograr un resultado exitoso se multiplican, por lo que la Asamblea Popular de Fiestas de Valladolid se puede dar por satisfecha con el resultado de esta primera edición de Pucela Rock. Precios populares, de verdad, en las barras, vasos reutilizables para minimizar el impacto ecológico, espacio accesible, horarios razonablemente respetados y un ambiente por lo general amable y divertido. Cierto es también que las colas a la hora de comprar los tiques o el tiempo de espera para conseguir las consumiciones desbordaron a la organización que se vio sobrepasada por la avalancha de personas en las barras. Y no menos cierto es tampoco que el comportamiento de un sector del público en cuanto al respeto a las normas de convivencia, más o menos criticables, no fue el debido, aunque ni fue generalizado ni empañó en absoluto la noche.

Para los amantes del género el menú era completo: punk de calidad y sello local con Debakle, fiesta y versiones conocidas con Amamarla!, la mezcla de heavy y folk de Ars Amandi y, el plato fuerte, los incombustibles y siempre combativos Reincidentes. Tan contundentes como de costumbre, Debakle rompieron el hielo con su potente directo. La banda de punkcela, así denominan a Valladolid, se encargó de poner a tono a los asistentes que desde el primer momento comenzaban a llenar el recinto. Se presentaron ante el público de Pucela Rock con su nueva formación compuesta por Kas al bajo y voz, Elías voz, Manu guitarra y coros, Dani guitarra y Mein a la bateria. Amamarla! es sinónimo de diversión, canciones conocidas por el público y una burlona puesta en escena, caracterizados como los integrantes del Equipo A, fueron las claves de su éxito. Muchos comentaron que deberían haber sido quienes abrieran el festival para calentar el ambiente en lugar de los ya consagrados Debakle, aunque esto no hizo de menos el directo de ninguna de las dos bandas.

Concierto de Debakle. FOTO: J. O.
Concierto de Debakle. FOTO: J. O.

Antes de que la siguiente banda tomara el escenario, en representación de la asociación beneficiaria de lo recaudado en la taquilla Conchi Minayo y Cristina Alcalde, presidenta y trabajadora social de ADAVASYMT respectivamente, dieron la bienvenida y agradecieron al público asistente: “Buenas noches a la Pucela solidaria, buenas noches y muchas gracias por estar aquí, apoyando a la recién creada asamblea de fiestas populares”. Mostraron su preocupación por la pasividad del gobierno ante las alarmantes cifras de violencia machista que arrojó el pasado año con 104 víctimas mortales, incluyendo a niños y niñas asesinadas hundiendo psicológicamente a sus madres. “Reivindicamos el feminismo, sí, el feminismo, que no es otra cosa que la lucha por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres”, dejando claro que su apoyo a las personas víctimas de agresiones es en si misma una forma de lucha contra el patriarcado. “Los escenarios de ocio y diversión en los que nos movemos, lejos de ser una fuente de rechazo a este tipo de violencia, se están convirtiendo en lugares idóneos para cometer agresiones sexistas, bajo la idea de diversión en ambientes festivos, se siguen perpetuando agresiones sexuales y violencia contra las mujeres”, argumentaban en la línea de lo que desde un primer momento promulgó la asamblea organizadora entre los ejes transversales del Pucela Rock. Destacaron el papel de “la juventud del cambio, la juventud que diga no a las violencias machistas” se despidieron para que la fiesta continuara.

Cristina Alcalde y Conchi Minayo de ADAVASYMT. FOTO: J. O.
Cristina Alcalde y Conchi Minayo de ADAVASYMT. FOTO: J. O.

Pendones castellanos, banderas republicanas y feministas ondeaban entre el público afianzando el carácter reivindicativo además de festivo del festival. Ars Amandi subieron al escenario cuando el grueso del público ya abarrotaba el pabellón primero de la Feria de Valladolid. Los madrileños, pioneros en la fusión del folclore y el heavy en los noventa, son considerados los precursores del rock castellano, demostrándolo con un gran directo.

Víctor Sánchez, en nombre de la Asamblea Popular de Fiestas, dio las gracias al público y al nuevo equipo de gobierno local que ha propiciado con su colaboración la posibilidad de que este primer Pucela Rock se celebre, comprometiéndose a mejorar los aspectos que hayan podido fallar para conseguir que este festival sea una más de las piezas que vuelvan a poner a Valladolid en el lugar que por su importancia como ciudad merece. Agradeció también el trabajo de todas las personas que, con su trabajo tanto en la técnica como en las barras y cocina, hicieron posible el festival.

Homenaje a Doris Benegas durante el concierto de Reincidentes. FOTO: J. O.
Homenaje a Doris Benegas durante el concierto de Reincidentes. FOTO: J. O.

La banda sin duda más esperada, Reincidentes, por fin aparecieron sobre el escenario. Reconocieron que la bandera castellana, omnipresente en el festival, adorna su local de ensayo desde la primera vez que actuaron en Valladolid en un centro social. La recta final del concierto condensó gran parte de los himnos de la banda como ‘La Republicana’ que resonó en el recinto con los coros del público y la tricolor en las primeras filas. El momento más emotivo de la noche llegó cuando una parte de las organizadoras ocuparon el centro del escenario con una pancarta que reivindicaba la figura de “Doris Benegas, una luchadora del pueblo, fallecida el pasado verano. Tras un comunicado en el que, entre otros aspectos, destacaron su papel como una de las fundadoras de ADAVASYMT, poniendo de relieve el trabajo que esta asociación realiza, además agradecieron su apoyo incondicional a innumerables luchas sociales. Con el grupo de mujeres sosteniendo la pancarta y el puño en alto, Reincidentes dedicó “¡Ay! Dolores” a la lucha de las mujeres y la memoria de Doris. Fin del concierto que llegó, como no podría ser de otra forma, con su conocido ‘Vicio’. Aunque la música en directo acabara con este concierto, la fiesta continuó con la pinchada de Dj Manaya hasta que la hora de cierre del recinto marcó el final del festival.

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