Manifestación del sector de las ambulancias en Valladolid. Foto: Gaspar Francés
Manifestación del sector de las ambulancias en Valladolid. Foto: Gaspar Francés

Los trabajadores del sector del tranpsorte sanitario se han manifestado hoy en Valladolid ante la falta de acuerdo en el convenio colectivo. Cerca de medio millar de trabajadores han marchado desde la plaza de Colón a la sede de la Consejería de Sanidad, ante la que se han concentrado para exigir una alternativa a la perdida en los últimos 6 años de más del 20 0% del poder salarial y denunciar la connivencia entre el Grupo Ambuibérica -cuyo responsable es Carlos Magdaleno- y la Junta de Castilla y León.

CGT, uno de los sindicatos convocantes de la manifestación junto a CCOO y UGT, denuncia
"la obscena acumulación de poder del Grupo Ambuibérica en el sector, que tiene presencia mayoritacia en 8 de las 9 provincias de la Comunidad, quedando Soria como la 'provincia rara avis' del sector. La conclusión, por negativa e insistente que parezca, no deja lugar a dudas: este sector está siendo víctima propiciatoria de la oscura relación entre empresas y Administración y las consecuencias, muy graves, de esta particular interpretación".

Las tres centrales sindicales -aunque también había banderas de CNT- han marchado ante "la  falta de acuerdo en el convenio colectivo, la cerrazón de los representantes empresariales y la bajada de los presupuestos destinados al transporte sanitario por parte de la Junta de Castilla y León".

La situación del transporte sanitario de Castilla y León, tanto para los trabajadores como para los usuarios, lejos de mejorar empeora con el paso del tiempo, según los convocantes de la protesta.

"En consecuencia, no se han conseguido avances sustanciales en la negociación del convenio colectivo y la subida salarial propuesta parece más una provocación que un planteamiento serio, ya que es del 0,7% para el 2017 e indeterminada para los años siguientes, y esto cuando los años 2015 y 2016 han transcurrido con los salarios disminuidos un 5% sobre las cantidades que hubieran debido abonarse", dicen los sindicatos.

"Queremos recordar", añaden, "que la Junta de Castilla y León no solo no ha actualizado los presupuestos dedicados a éste servicio, sino que a 31 de diciembre del 2016 son un 5% inferiores a los existentes a inicios del 2013, además de no haber cumplido con los compromisos de dotación económica que se habían comprometido para los años 2010, 2011 y 2012, cuestión ésta que ha repercutido tanto en los medios dedicados a la atención de los ciudadanos, como en los salarios de los trabajadores del sector, que han sufrido una pérdida salarial, que supera el 21% y que convierte este convenio en el penúltimo de todo el estado".

Ello no exculpa, dicen, de la responsabilidad que tienen las empresas que prestan el servicio en Castilla y León, que lejos de tratar de paliar esta situación la fomentan, con su actitud hacia los trabajadores y con su consentimiento hacia la Administración pública, cuando siguen subscribiendo los conciertos en los términos planteados por la misma,  e incluso licitando a la baja (-2% en los últimos concursos).

"Todo esto repercute, tanto en los trabajadores que, dada la insuficiencia de las plantillas, realizan su trabajo diario con excesos de jornada continuos, como en los propios usuarios al no tener los vehículos con la calidad necesaria requerida, a la vez que claramente insuficientes para cubrir las necesidades".

Los trabajadores del transporte sanitario de Castilla y León exigen, tanto a las empresas del sector como a la propia administración, que asuman la responsabilidad que les compete para poder dar el servicio de calidad que los ciudadanos merecen y las retribuciones y condiciones laborales que los trabajadores del sector deben de tener, articulando la organización empresarial y la dotación económica suficiente para eliminar los excesos de jornada, cubrir los servicios necesarios para el usuario en condiciones de confort y acordando un plan para que, en el corto-medio plazo, se recupere el poder adquisitivo que se ha hurtado a  los trabajadores, situando sus retribuciones salariales en la media de los convenios colectivos de nuestro país.

"Los trabajadores del sector estamos hartos de que nos pidan paciencia, mientras vemos como nuestros salarios merman, nuestros derechos se degradan y nuestro trabajo es minusvalorado.  Por todo ello instamos a las empresas del sector y a la Junta de Castilla y León para que den una solución inmediata, que propicie un acuerdo y evite tener que tomar otras medidas de protesta más lesivas para todos", advierten las organizaciones sindicales.

El sindicato CGT, en su comunicado ante la movilización de hoy, va más allá y señala "a las malas empresas y a un Administración cómplice". De ahí los gritos en contra de Carlos Magdaleno, dueño de Ambuiberica y la Junta de Castilla y León, proferidos durante la manifestación, que partió a pasadas las 11.30 horas de Colón y concluyó ante lConsejería e Sanidad, en el paseo de Zorrilla, a las 13 horas.

"Los datos", dice CGT, "son tan elocuentes como clarificadores. De los vestigios, aún vigentes, se puede citar el incumplimiento sistemático de los acuerdos contenidos en su articulado, como son subidas que nunca se aplicaron, despidos de trabajadores, en el caso de Segovia, que no se deberían haber producido en tanto que la empresa había acordado con el colectivo de trabajadores que a cambio de una rebaja salarial del 5%  no se producirían tales despidos. ¿Se mantiene la plantilla, no se habla de despidos? El relato de agravios llega a tal extremo que en los últimos años no se ha producido subida salarial alguna, provocando la terrible situación de una pérdida acumulada de poder adquisitivo en el sector que alcanza el 22%. Una cifra que todas las partes, todas, reconocen como real. Esto junto con la dedicación minuciosa, por parte de la empresa, de diezmarnos los derechos laborales llegamos a alcanzar el título de segundo peor convenio a nivel estatal de nuestro gremio. Las plantillas no sólo no aumentan sino que, en muchos casos, por no decir en todos, no alcanza la ratio de personal establecida en los Convenios que firma la Junta con las empresas. Lo que provoca sobrecargas en los puestos de trabajo y constantes presiones para que los trabajadores y trabajadoras realicen jornadas extras, quienes, por no llegar a fin de mes con su actual salario, se ven abocadas a la realización de tales excesos de jornada por precios inferiores incluso a los establecidos para la hora ordinaria de trabajo. Excesos de jornada, en definitiva, que comprometen seriamente la salud de los pacientes, de los trabajadores y la propia calidad del servicio".

Para CGT esta actitud "negligente y complice entre Administración y empresas" está comprometiendo gravemente los principios de Servicio Público, abandonando su obligado compromiso de velar tanto por los derechos de los trabajadores y trabajadores como al resto de la ciudadanía de la comunidad, sufriendo el deterioro de los recursos de transporte sanitario, largas esperas, y alto volumen de trabajo para cubrir con una plantilla, reiteramos, insuficiente.

"Todo esto", añade CGT, "a consecuencia de los drásticos recortes que vienen imponiendo, claro reflejo de las politicas que se imparten a nivel nacional. Esta actitud negligente y cómplice entre Administración y empresas está comprometiendo gravemente tanto los principios de Servicio Público, con el agravante añadido de que ésta ha abandonado su obligado compromiso de velar por los derechos de los trabajadores y trabajadoras en tanto que son también ciudadanos de Castilla y León y sufridores como el resto de la ciudadanía de esta Comunidad de los drásticos recortes que vienen imponiendo a sangre y fuego como mejor reflejo de las políticas del PP a nivel nacional".

De las empresas del sector, CGT destaca "su avaricia y su cinismo en el tratamiento de esta particular relación entre quien gestiona los recursos públicos y quienes son a su vez los prestatarios de este servicio público. Esta avaricia se observa rápidamente en la adjudicación de concursos en la qe la empresa tira a la baja el precio de la misma, con sus directas consecuencias sufridas por trabajadores y castellano-leoneses. Los trabajadores, que cuando trasladan sus legítimas reivindicaciones a la Junta esta se descuelga diciendo que no entra en ellas porque no tiene competencias en la esfera privada de las relaciones de las empresas con sus trabajadores. Y cuando las reivindicaciones se trasladan a las empresas éstas dicen que están condicionadas, incluso maniatadas, lavándose ambos las manos y sin ofrecer el mínimo interés por mejorar la situación".

Un momento de la protesta. Foto: Gaspar Francés
Un momento de la protesta. Foto: Gaspar Francés

"Así", añade CGT ,"entre mentiras y medias verdades, Ambuiberica, en su mayoría en la comunidad, empresas y la Junta nos llevan de la mano hacia una situación de Servicio Público cada vez más precaria y de menor calidad en la que el factor humano, tanto profesional como afectados, pasan a segundo plano para velar únicamente por los intereses de crecimiento económico entre ellas. Ninguneando derechos reconocidos en Convenios anteriores y negando tozudamente la necesaria recuperación y normalización de los derechos robados. En este sentido hay que denunciar la obscena acumulación de poder del Grupo Ambuibérica en el sector, que tiene presencia mayoritacia en 8 de las 9 provincias de la Comunidad, quedando Soria como la 'provincia rara avis' del sector. La conclusión, por negativa e insistente que parezca, no deja lugar a dudas: este sector está siendo víctima propiciatoria de la oscura relación entre empresas y Administración y las consecuencias, muy graves, de esta particular interpretación de la gestión de los recursos públicos la están pagando injustamente los trabajadores y trabajadoras así como la mejor calidad del Servicio Público, el cual se mantiene en parámetros óptimos gracias al esfuerzo y sacrificio del personal".

El Grupo Ambuibérica se creó en 2001 de la unión de varias empresas del sector. Desde entonces ha experimentado una expansión que la ha colocado en la actualidad en España como compañía líder en el sector, con más de 3.000 trabajadores y más de 1.500 vehículos en servicio en la actualidad, con expansión a en varios países del extranjero. Al frente del grupo se encuentra Carlos Magdaleno, militante del PP, que inició su escalada en el sector durante la realización del servicio militar en el puesto de Cruz Roja, en Mayorga de Campos (Valladolid). El que sería alcalde de su pueblo adquirió un Seat 132 que convirtió en la primera ambulancia de su pueblo. El servicio se extendió rápidamente a otras localidades hasta erigirse en el patrón del sector gracias a los favores del PP.

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