Las manifestantes se pintaron ojeras y sangre en los oídos para participar en la protesta. Foto: Gaspar Francés
Las manifestantes se pintaron ojeras y sangre en los oídos para participar en la protesta. Foto: Gaspar Francés

Con ojeras (por horas y horas de trabajo frente a una pantalla) y los tímpanos reventados (por cientos de llamadas atendidas cada día). Así se han pintado hoy la cara varias de las trabajadoras del sector de telemarketing que hoy en Valladolid han secundado la jornada de huelga general convocada por CGT y CNT para denunciar que llevan sin convenio más de dos años, una situación que las empresas están aprovechando para “desestabilizar más a un sector de por sí precario”.

La movilización de la jornada de huelga general ha tenido por escenario la calle Santiago. Allí, alrededor de un centenar de trabajadores han desplegado sus pancartas frente a la fachada del Banco Santander: “Es el momento de que des un paso adelante, rebélate, unidos no podrán someternos”, rezaba una. “Vodafone me mata, Konecta me remata”, denunciaba otra.

Los manifestantes han permanecido unos minutos junto al banco y luego han marchado hasta la oficina que Vodafone tiene en la calle Santiago. “No hay otra manera, o con la patronal o con la clase obrera”, “Pucela despierta, el paro está en tu puerta”, “Por un convenio digno, por nuestra dignidad, huelga, huelga general” o “turnos partidos, para los directivos”, han sido algunas de las consignas coreadas por los manifestantes a las puertas del negocio de Vodafone.

Cabecera de la manifestación del sector de telemárketing. Foto: Gaspar Francés
Cabecera de la manifestación del sector de telemárketing. Foto: Gaspar Francés

Allí se ha dado lectura a un comunicado en el que se relataron las duras condiciones de trabajo que se soportan en el sector. “Podemos llegar a atender centenares de llamadas en una jornada de trabajo. Siempre bajo presión y con las exigencias de limitación de tiempo máximo de duración de cada llamada, con una nota de sobresaliente en la encuesta de satisfacción que recibe el cliente, con un número de ventas a la hora inalcanzable… Casi todos estos datos son inalcanzables. Pero las empresas de telemarketing prefieren engordar sus beneficios dándoles igual la buena atención prestad y siempre a costa de nuestro sacrificio. ¡Nos quieren pobres y esclavos!”, dijeron.

Tras la breve parada, la manifestación prosiguió su marcha, coreando las mismas consignas, hasta la Plaza de Fuente Dorada. Allí, antes de la lectura del manifiesto redactado, tuvo lugar una pequeña representación. Una joven teleoperadora enmascarada comenzó a soportar todas las presiones a las que estos trabajadores se enfrentan a diario. Cada una, en forma de cartel, se fue poniendo sobre la trabajadora, que acabó soportando unas cadenas. A medida que se fueron enumerando los motivos por los que, según los convocantes, era necesaria la jornada de huelga, la joven se fue despojando de los carteles, hasta que finalmente quedó liberada.

La representación dio paso a la lectura del manifiesto en el que se denuncia la ausencia de convenio desde hace más de dos años y la pérdida de poder adquisitivo que alcanza si se suman las pérdidas acumuladas con el anterior convenio un 7% que contrastan con los enormes beneficios de las empresas del sector. “A ello sumamos su actitud de mofa frente a las sentencias que les condenan a pagar el dinero que nos han robado durante años, negándose a cumplir las mismas con total descaro”, apuntan.

“Pero su desvergüenza no se acaba ahí. Caso sangrante es el desprecio que muestran hacia las personas que trabajamos para ellos partiéndonos el turno de trabajo, imponiéndonos de esta forma conciliar nuestra vida personal y laboral, nos fuerzan a realizar jornadas parciales que nos impiden vivir de nuestro trabajo. Abusan, hasta límites insospechados de los contratos eventuales (…) y por si todo esto fuera poco para ejercer presión y crear miedo entre los trabajadores, tienen a su disposición el despido arbitrario por disminución del volumen de llamadas o por no estar garantizada la subrogación en cambio de contrata”, se denuncia en el comunicado de CGT.

“Si queremos revertir estas situaciones, si queremos vivir con unas condiciones más dignas, si queremos de dejar de perder derechos, si queremos poder trabajar para vivir y no vivir para trabajar, no nos queda otra: o luchamos o la nada. La Patronal está muy bien organizada. Los trabajadores no porque ‘todos los sindicatos son iguales’. Y con ese discurso las agresiones cada día son mayores”, se dijo en las octavillas repartidas por CNT.

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