Manuel Saravia y Javier Gutiérrez en un momento de la charla organizada en la sede de IU. Foto: Gaspar Francés
Manuel Saravia y Javier Gutiérrez en un momento de la charla organizada en la sede de IU. Foto: Gaspar Francés

Lleno en el local de IU para asistir a un acto que estaba previsto desde el mes de enero y con el que el concejal de Urbanismo y el portavoz de Ecologistas en Acción, Manuel Saravia y Javier Gutiérrez, respectivamente, han iniciado la campaña de apuntalar el 'plan B' al soterramiento del ferrocarril.

Las primeras palabras de Javier Gutiérrez fueron dos reflexiones. La primera, de Félix Ovejero realizada en 2015 sobre la situación política: "Se está instalando la idea de que todo es posible, basta con que lo queramos hacer". La otra: "Lo que no es perfecto, es malo".

"Creo", añadió Gutiérrez, "que hoy son frases pertinentes. Voy a hablar del pasado, presente y futuro. Llevo 20 años en la misma posición: a favor de la integración del ferrocarril en la ciudad y de rechazo al soterramiento. Me alegra coincidir con la propuesta que ahora trabaja el Ayuntamiento".

Propuesta que expondría Manuel Saravia y que tiene que acordarse con el Ministerio de Fomentos antes del 6 de abril, y que pasa por el mantenimiento de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, dejar al Ayuntamiento al margen de la deuda de más de 400 millones y comenzar una serie de actuaciones a realizar hasta 2023, por unos 365 millones de euros, de los que al Ayuntamiento le tocaría pagar unos 73.

Javier Gutiérrez. Foto: Gaspar Francés
Javier Gutiérrez. Foto: Gaspar Francés

Javier Gutiérrez, que fuera concejal de IU  entre 1987 a 1999, enumeró una serie de problemas que genera el ferrocarril: ruido, mal tratamiento de los bordes de las vías... que han ido remitiendo, dijo, frente a otros, como los urbanísticos y sociales, que se mantienen.

"Lo más importante es abordar todos los elementos que entran en juego", dijo Gutiérrez, quien se detuvo en el análisis  de "la desconsideración radical de los problemas ferroviarios", como lo demuestra el abandono del tren de cercanías en aras de la alta velocidad.

El portavoz de Ecologistas en Acción fue muy críticó con que la operación se pensara pagar con las plusvalías de los terrenos liberados. "Los gestores de esta operación han sido, como mínimo, de una imprudencia manifiesta", señaló.

Javier Gutiérrez expresó que "la última propuesta del Ayuntamiento le suena bien", aunque hizo hincapié en alguna disconformidad, como los pasos de Pajarillos o de la Circular, y advirtió que "el diablo está en los detalles".

"Nos vale", añadió, "el punto de partida del Ayuntamiento, a la espera de que esta se pueda discutir.  Lo que hay que hacer es trabajar en la permeabilidad razonable. Pero me preocupa que se haya reabierto el debate de si esto es provisional o definitivo

Gutiérrez criticó algunas manifestaciones del alcalde Óscar Puente en las que abogaba por la permeabilidad y dejaba el soterramiento para cuando fuera posible. "El único debate que cabe es cultural y técnico. Construyamos bien la permeabilidad", dijo el exconcejal.

Manuel Saravia. Foto: Gaspar Francés
Manuel Saravia. Foto: Gaspar Francés

Manuel Saravia comenzó su intervención recordando que el planteamiento de la operación tenía una peculiaridad: "Integraba cuatro proyectos en uno: llegada de la alta velocidad, construcción de nuevos talleres de Renfe y del by-pass y el soterramiento.
Se hablaba de todo a la vez".

"El origen del proyecto es 2002-2003, fechas en las que se gesta y en las que los planteamiento urbanísticos son álgidos. El Plan Rogers engloba las cuatro operaciones y para empezar a funcionar había que pedir un crédito, pero no pasaba nada... Los créditos se han ido encadenando, las obras y actuaciones también se deberían ir encadenando dejando el soterramiento para el final", manifestó Saravia, que acto seguido añadió. "Se empezó a construir el by-pass pero no se ha acabado. El traslado de los talleres no se ha hecho... Todo se ha ido retrasando menos los intereses, que a 31 de diciembre de 2015 ya superaban los 100 millones; y que siguen. Está vivo".

El responsable de Urbanismo aludió a 'la patada hacia adelante' del anterior equipo de gobierno municipal y a la aparición en octubre de 2016 de la ilegal'comfor letter' firmada por León de la Riva y al papel central que ha jugado, hasta llegar a la situación actual, una vez que estuvo a punto de "irse a un concurso de acreedores de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, en la que el Ayuntamiento y la Junta tienen el 25% cada uno; Adif el 37,5% y Renfe el 12,5%. El concurso no pactado hubiera sido terrible", en opinión de Saravia, que dijo que tras las elecciones de mayo de 2015 el mantenimiento del soterramiento había continuado por "compromiso social -la mayoría lo demandaba-  y por la palabra dada".

Javier Gutiérrez discrepó de esta posición, cuestionó "las fuentes de legitimización" y reivindicó los programas electorales. El del PSOE y el de Valladolid Toma la Palabra los citó, para añadir que el acuerdo entre socialistas y VTLP solo tenía "unas líneas muy ligeras" sobre el soterramiento.

"Si al día siguiente de entrar en el Ayuntamiento se hubiera analizado y tomado una decisión sobre la viabilidad o no, nos hubiésemos ahorrado mucho. La lógica financiera ha primado, la urbanística poco", señaló Gutiérrez.

En el debate salieron a relucir otras opciones, como el paso del ferrocarril en trinchera, que fue rebatida por el protavoz de los ecologistas porque supondría "abrir en canal la ciudad". Saravia pidió evitar que "se banalizara el debate técnico" y expresó su malestar por el comportamiento del PP.

"Han dicho que no disponen de información, cuando hemos facilitado toda la que tenemos. Martínez Bermejo, presidente del Grupo municipal, fue le otro día a Urbanismo y se fue con un único papel: el del coste del Plan Rogers en el que ponía 1.510,28 millones".

La sede de IU, completó aforo para presenciar el debate. Foto: Gaspar Francés
La sede de IU, completó aforo para presenciar el debate. Foto: Gaspar Francés

También se pidió mayor concreción en las cifras, ante el constante baile de números al que se somete a los vecinos; los dos ponentes coincidieron en que hasta que no haya un proyecto definitivo no se pueden hacer números. "Sin proyectos concretos no sirven las cifras; todo es a beneficio de inventario", en opinión de Gutiérrez, quien también mostró su hartazgo ante comentarios -como los realizados por el presidente de la Federación de Asociaciones Conde Ansúrez- de que para el País Vasco sí hay dinero para soterramiento; algo que desmintió, una vez más, de forma rotunda.

Manuel Saravia fue cauto a la hora de comprometer una fecha de inicio de la construcción de los nuevos túneles y pasarelas, pero dijo que la actuación de permeabilización comenzaría por la zona de Labradores, "una de las más complejas".

Un vecino de la Zona Este, al que se le ha quitado "la esperanza que tenía con el soterramiento ya que no va a ser posible", demandó a "los políticos -y en concreto a Saravia- que echen el resto".

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