Una mujer ayuda a una persona dependiente.
Una mujer ayuda a una persona dependiente.

Esta semana se han producido dos acontecimientos vinculados a la ley de la Dependencia. La publicación por el Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales de los datos relativos al número de personas en situación de dependencia atendidas en cada Comunidad Autónoma, así como el número de las prestaciones que reciben, y unas jornadas de autobombo organizadas por la Consejería de Familia de la Junta de Castilla y León.

De los datos publicados se obtiene una primera conclusión, en sólo los dos primeros meses del año en Castilla y León hay 508 personas menos atendidas como grandes dependientes. Dicho de otra manera, en Castilla y León se ha producido un “milagro” y hay menos personas en situación de gran dependencia.

Esta fuerte reducción viene a corroborar las dudas que existen sobre los datos que facilita la Junta, puesto que fue sorprendentemente que en el pasado mes de diciembre se produjera un incremento de casi 400 grandes dependientes cuando había estado todo el año reduciéndose, y ahora nuevamente se produce una disminución. Esto le valió a la Junta para revalidad el sobresaliente que le otorgó el Observatorio de la Dependencia.

En enero se perdieron 190 grandes dependientes y en febrero se han perdido 318.

Hay otro hecho que hace dudar de los datos que facilita la Consejería, que nuevamente aparezcan antes los datos globales de Castilla y León, que los datos de cada una de las nueve provincias de la Comunidad, cuando los datos autonómicos deben ser la consecuencia de sumar los datos provinciales. “Son capaces de adivinar cuál es el resultado de la suma, sin conocer los sumandos”.

¿Por qué se reduce el número de personas en situación de gran dependencia? Sencillamente porque se endurece las valoraciones para ser reconocido como gran dependiente.

La reducción del número de grandes dependientes tiene su reflejo en los servicios que se prestan. Hay 58 personas menos que reciben la prestación vinculada para la adquisición de un servicio. Hay 135 personas menos con cuidados en el entorno familiar, 112 menos con el servicio de ayuda a domicilio y 88 menos en una plaza residencial, entre otras prestaciones.

De esto no se ha hablado en la jornada que ha organizado la Consejería para celebrar el décimo aniversario de la aprobación de la ley de la dependencia. Organizado 3 meses después del aniversario, porque lo importante no era celebrar que existe una ley para garantizar derechos a las personas en situación de dependencia, sino celebrar una jornada de autobombo. Tampoco se ha hablado de todos aquellos aspectos en los que los castellanos y leoneses en situación de dependencia siguen sin ser atendidos.

En el autobombo no caben aquellos que pueden dar otro punto de vista. Por eso a esta jornada no se invitó a entidades como la Asociación de Ayuda a la Dependencia, que es la única asociación que está defendiendo los cuidados en el entorno familiar de los menores con discapacidades muy graves.

El Partido Popular concibe la participación como encuentros para recibir alabanzas. Cuando la participación tiene que ser para escuchar al tejido social que representa la realidad en la que viven las personas, en este caso en situación de dependencia. En estas jornadas no interesan voces que puedan deslucir el panorama maravilloso en que nos quieren hacer creer que vivimos en nuestra Comunidad.

El principal eje entorno al que giro la jornada fue la escasa financiación que se recibe desde el gobierno de España para la dependencia. Lo que nadie dijo fue que cuando llego Rajoy a la presidencia del gobierno, antes de aprobar el Decreto Ley de los recortes en Dependencia, se constituyó una Comisión formada por el Gobierno de España y las Comunidades Autónomas, para tratar sobre la financiación del sistema. Comisión que presidió la anterior Consejera de Familia, Milagros Marcos. De los acuerdos de esa comisión resultaron los recortes, cuando lo lógico hubiera sido que esa comisión buscara el compromiso de incrementar la aportación del gobierno de España. Por lo que ahora querer aparecer como reivindicativos, no es creíble.

Si todo el esfuerzo y los recursos que destina la Junta para hacernos creer que todo es maravilloso en Castilla y León, lo realizara para dar respuesta a las necesidades de las personas en situación de Dependencia, habría muchas más personas que tendrían menos dificultades para desarrollar su vida, que es para lo que debería hacer el gobierno de la Comunidad.

Jorge Félix Alonso es miembro de la Plataforma Social de Valladolid

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