Un agente observa un ave rapaz en una vallado.
Un agente observa un ave rapaz en una vallado.

“La Junta de Castilla y León ofrece la impunidad a los delincuentes medioambientales”. Así titula el sindicato CGT la nota en la que informa de que después de más de 9 meses el Delegado Territorial de Burgos, Baudilio Fernández-Mardomingo, sigue dejando desamparados a los agentes medioambientales y al patrimonio natural de la provincia.

Y es que, según CGT, desde junio de 2016, el Servicio Territorial de Medio Ambiente tiene abandonadas todas sus competencias jurídicas en materias tan críticas como montes, vías pecuarias y evaluación de impacto ambiental, ya que desde entonces no ha habido por parte de la Junta ninguna intención de cubrir este puesto de trabajo que, hasta ese momento, estaba cubierto.

“Curiosamente este puesto se ocupa de la incoación de todos los expedientes sancionadores relativos a infracciones previstas en las materias arriba descritas, así como de la resolución de expedientes sancionadores incoados por todo tipo de infracciones. Con lo que desde entonces todo el trabajo realizado respecto a la vigilancia y control de conductas indeseables en el medio ambiente por parte de los Agentes se ha quedado en un cajón”, denuncia la organización sindical antes de llamar la atención sobre las consecuencias: “Cientos de denuncias realizadas tanto por los empleados públicos de la administración autonómica como de otras instituciones como el SEPRONA, estén prescribiendo por la no apertura de los correspondientes expedientes sancionadores o que caduquen también cientos de expedientes sancionadores ya abiertos de muchas denuncias relacionados con estas materias, tales como: aprovechamientos abusivos, invasiones de vías pecuarias, impacto ambiental… y sobre todo los temidos incendios forestales que están devastando todos los veranos nuestra provincia”.

“Estamos recibiendo quejas de los agentes medioambientales al comprobar que parte de su trabajo, necesario pero ingrato, no sirve para nada ante el silencio prolongado de una administración que no está haciendo bien su trabajo. Además temen, ya que se produjo una circunstancia idéntica en el 2006, que se produzca un repunte de delitos medioambientales tan graves como los incendios forestales por el mensaje que se transmite a los ciudadanos de impunidad y dejadez”, explica CGT antes de recordar que “tanto el Secretario General de la Consejería de Medio Ambiente como el Delegado siguen callados, puesto que ni si quiera han contestado a un escrito, que fue presentado por los representantes sindicales de CGT hace más de tres meses en la Junta de Personal de Funcionarios de Burgos y enviado por ésta, en el que se les conminaba de manera urgente a la cobertura del puesto para impedir la prescripción y la caducidad de los expedientes abiertos a raíz de las denuncias de los funcionarios públicos”.

CGT no entiende esta “negligencia que tanto daño hace al patrimonio natural”: “Llegamos a la conclusión que se enmarca dentro de una estrategia correctamente política, con la que la Junta de Castilla y León informa a los ciudadanos de la importancia de la conservación y restauración de nuestro medio ambiente mientras en realidad se comprueba que no tienen ningún interés en perseguir a aquellos que nos dañan a todos”.

No hay comentarios