Puente, en el centro, flanqueado por Suárez Quiñones y Bravo, antes de la firma del acuerdo.
Puente, en el centro, flanqueado por Suárez Quiñones y Bravo, antes de la firma del acuerdo.

Tras años de espera infructuosa en el andén del soterramiento y tras haber escuchado por la megafonía cientos de mensajes falsos anunciando su llegada, Valladolid se decide a ‘saltar las vías’ del tren que parte en dos la ciudad gracias a 17 actuaciones concretas a lo largo del trazado para garantizar la permeabilidad.

Este es resultado de la reunión mantenida hoy en el seno de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad en el que se ha firmado el acta de defunción del soterramiento con el acuerdo para firmar un convenio que, en palabras del alcalde, Óscar Puente, “supone un cambio trascendental” al afontar “la intervención urbanística más importante que se acomete en la ciudad en los últimos 50 años”.

En total serán 17 actuaciones para abrir 20 pasos de comunicación a un lado y otro de las vías, que “es lo que se puede hacer con la situación económica actual y al menos unos cuantos años más”. Esta operación, según Puente, “no deja al albur de imponderables la ejecución de las obras. Hay compromiso de aportaciones y plan de gastos. Se va a llevar a efecto al margen de la coyuntura. Se trata de un compromiso asumible que da una solución real a los problemas de la ciudadanía”.

En similares términos se ha expresado el presidente de Adif, Juan Bravo: La operación “permite abordar la permeabilidad en términos viables y positivos para la ciudad y Adif”. “Es la mejor solución para los vecinos y la ciudad Un ejercicio de realismo por parte de todas las partes implicadas”.

Y es que con el acuerdo alcanzado hoy, desaparecen de un plumazo algunos inconvenientes insalvables cuando lo que se pretendía era el soterramiento integral. Fomento (ADIF y Renfe) asumen el pago de la deuda contraída hasta ahora (404 millones), pero no solo eso, también asume en solitario el coste de 87 millones que supondrá retomar las obras de la variante de mercancías y el de mejora de la estación de trenes actual (70 millones). A mayores, también ejecutará la nueva estación de autobuses, que irá soterrada junto a la de trenes (30 millones).

“Estamos a punto de levantar la suspensión de la obra de la variante Este. A lo largo de septiembre y octubre se reanudarán las obras y su plazo de ejecución es de aproximadamente 2 años. Eso supondrá un alivio para el tráfico de trenes por el centro. El túnel de Pilarica, previsiblemente a principios de año licitaremos las obras”, ha comentado Bravo.

Para que el traslado de los talleres se consume finalmente este año, se ha firmado hoy un préstamo participativo.

“A todos nos hubiera gustado desarrollar el convenio de 2002 pero la situación es la que es. Por la espera de algo a lo que no se va a llegar, no podemos estar con esta mala permeabilidad”, ha sentenciado el alcalde no sin destacar que las actuaciones de permeabilidad ciertas que se acometerán en un horizonte ya fijado de 7 años suponen “una intervención ambiciosa”.

El PP, en vía muerta

El acuerdo alcanzado hoy entre el ayuntamiento gobernado por la coalición PSOE-Valladolid Toma la Palabra, la Junta de Castilla y León, Renfe y Adif, todas ellas en manos del PP, no ha hecho cambiar el discurso al PP municipal, que sigue empeñado en que el soterramiento que ha descarrilado año tras año durante sus sucesivos gobiernos, aún es posible.

A través de un comunicado oficial el grupo municipal Popular ha manifestado su "firme compromiso" de recuperar el proyecto del soterramiento cuando vuelva a gobernar el Ayuntamiento de Valladolid, fijando para ello la fecha de 2019. Los Populares consideran que “ni Puente ha luchado por el compromiso electoral que asumió, ni les está contando la verdad a los vecinos”.

El PP municipal considera que "el proyecto de soterramiento en Valladolid es posible y viable como lo es en Valencia o en las capitales del País Vasco, pero los representantes municipales no han defendido su posición ante los representantes del Ministerio de Fomento". “Mientras en Valencia y en el País Vasco, los políticos locales han hecho del soterramiento un proyecto irrenunciable, en Valladolid Puente se ha rendido y Saravia nunca lo ha querido”, dicen.

"El grupo municipal Popular asume el compromiso que, dentro de dos años cuando recuperen el gobierno de la ciudad tras el proceso electoral, recuperaran también el proyecto más importante que tiene la ciudad de Valladolid: el Soterramiento", concluyen en su comunicado oficial.

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