Acción de las Women in Black. FOTO: ÚC
Acción de las Women in Black. FOTO: ÚC

Veintidós mujeres vestidas de negro tendidas sobre el asfalto del cruce de las calles Cardenal Torquemada y Tirso de Molina (la Rondilla) para expresar su repulsa por el asesinato de la niña de 4 años la pasada semana. Para la Plataforma por la Sexualidad y el Aborto Libres (PSAL), convocante de la concentración, el culpable es el Estado y su funcionamiento basado en valores machistas.

"¿Por qué se habla de incompetencia, inoperancia, exceso de burocracia y además dicen que no es lo habitual en el funcionamiento de las instituciones?¿Por qué se actúa con tanta hipocresía y no se reconoce de una vez el carácter patriarcal de dichas instituciones, estatales, autonómicas,municipales...? Insistismos desde PSAL en que es el Estado el culpable y no por errores en los procedimientos sino por basar dicho funcionamiento en valores machistas y criminales, porque sí suceden reiteradamente y de manera sistemática". Así comenzaba el escrito leído durante la concentración celebrada para denunciar el asesinato hace una semana de una niña de 4 años, que residía en la Rondilla.

Poco a poco se han ido juntado personas en las cuatro esquinas del cruce de las calles Cardenal Torquemada y Tirso de Molina. Agentes de la Policía Nacional y Policía Local aguardaban la llegada de los manifestantes desde antes de las 20.00 horas. Quince minutos, una vez cortado el tráfico, los concentrados -mujeres y hombres- han abandonado la acera y saltado al centro de la calle. Se han cogido de las manos en un gran círculo, siguiendo las orientaciones dadas por una de las organizadoras.

En el centro de la calzada unas cartulinas con la leyenda: 'Nos queremos vivas'. Y un peluche.

Peluche junto a las participantes en la acción. FOTO: ÚC
Peluche junto a las participantes en la acción. FOTO: ÚC

"Las leyes", seguía el escrito leído, "por la supuesta defensa de los derechos de las mujeres no tienen desarrollo legal ni, en muchos casos, partidas presupuestarias, es decir, no se aplican o se incumplen. El personal que debe ocuparse, en todos los ámbitos, de la lucha contra la violencia patriarcal no está especializado ni formado para defender los derechos de las mujeres. Son muchas a las que la policía, los jueces, los médicos, hacen sentir culpables ante el maltrato, la violación, la humillación... Cómo es posible que sigan siendo los continuos asesinatos la voz de alarma de estas situaciones, que se están repitiendo y que pueden acabar con la vida de las mujeres. Así acabamos de vivirlo. Lo hemos conocido porque a Sara han conseguido matarla. ¿Cuántas palizas debe recibir una niña, una mujer, para que las instituciones actúen?".

Después, del círculo se han ido desgajando unas mujeres, la mayoría de riguroso negro y se han postrado lentamente sobre la calzada. En total: 22 (una de ellas era una niña). 

"El 25 de julio", proseguía el comunicado, "leíamos en los medios de comunicación del régimen, que los partidos políticos firmaron un acuerdo histórico para convertir una de las mayores lacras del país en cosa del pasado, buscando que las mujeres y sus hijos estuviesen protegidos en todo momento, incluso desde que su médico de cabecera identificara el más mínimo indicio de maltrato.Qué poca vergüenza, qué poca humanidad y cuanta hipocresía".

Unos hombres han dibujado lentamente con tiza blanca sus siluetas sobre el asfalto.

Hombre dibujando la silueta. FOTO: ÚC

"No confíamos"decía otro parráfo del texto leído, "en absoluto en unasinstituciones que son expresión organizada del poder político de una sociedad patriarcal. Ocurre siempre pero en esta ocasión la violencia machista ha destruido la vida de una niña pequeña. Sabemos del sufrimiento y asesinato de millones de niñas y mujeres en el mundo, sabemos del terror machista responsable y de los Estado que colaboran con él, como es el caso del Estado español".

Todo en el más absoluto silencio.

"¡Ya está bien", según el comunicado, "de mirar para otro lado y de no afrontar las situaciones que vivimos; es primordial conocer las causas para resolver problemas y llamar a cada cosa por su nombre. Y esto no es burocracia, se llama machismo o burocracia machista".

Transcurridos unos minutos, alguien ha tocado el hombro de una de las mujeres tumbadas.

Women in Black en el cruce de las calles Cardenal Torquemada y Tirso de Molina (la Rondilla)

"Mientras la sociedad", continuaba el texto, "se base en relaciones de poder, la familia patriarcal, la desigualdad estructural entre hombres y mujeres, la supremacia del género masculino... las violencias machistas son las formas de mantener el patriarcado y el asesinato, la más atroz. Es ese marco de la violencia estructural y sistémica es donde entendemos que se alimentan relaciones desiguales. Y por ello violencia no es exclusivamente sinónimo de agresión física y violencia contra las mujeres no debe ser sinónimo de malos tratos domésticos, como suele suceder en el tratamiento mediático habitual en esta forma de agresiones hacia las mujeres".

las 22 mujeres, se han ido encaramando lentamente hasta agruparse en el centro. Una de ellas ha roto el silencio para dar lectura al escrito de la PSAL, que concluía:

"La violencia de género hunde sus raíces en factores sociales, económicos, personales, culturales, ideológicos... y atraviesa a toda la sociedad".

Todos, mujeres y hombres, han gritado: "¡Ninguna agresión sin respuesta!" y " ¡A cuántas más nos tienen que matar!", dándose por finalizada la concentración de la Plataforma por la Sexualidad y el Aborto Libres, que ha contado con una nueva acción de las Women in Black.

Sobre la calzada, las siluetas de 22 mujeres... sobre las que empezarían a pasar las ruedas de los vehículos.

Lectura del comunicado. FOTO:ÚC

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