Lectura del manifiesto en Fuente Dorada por parte del Colectivo Indignado. FOTO: Gaspar Francés
Lectura del manifiesto en Fuente Dorada por parte del Colectivo Indignado. FOTO: Gaspar Francés

Valladolid se suma a la campaña ‘Sick of waiting’, hartos de esperar, que denuncia el final del plazo acordado para acoger a un total de 17.337 personas refugiadas por el Estado español, habiendo cubierto apenas el 11% de esta cifra. La fecha límite que se marcó con la firma de este compromiso venció el pasado 26 de septiembre, en las vísperas de la concentración convocada el día 30 de ese mismo mes en la Plaza Mayor que sufrió el “acoso y derribo” agresivo e incluso violento de los grupos de extrema derecha que se concentraron simultáneamente en defensa de la unidad de España, “escudándose en unos colores que son de todos”.

Durante la concentración, Fuente Dorada ha estado decorada con la misma exposición de dibujantes griegos que el 30 de septiembre tuvieron que recoger ante la amenaza de que algún manifestante de los que les acosaban pudiera dañarla, una muestra que ya se ha expuesto en el Muse Patio Herreriano o la Universidad de Valladolid. También disponían de un buzón para recoger las postales destinadas al Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recordándole que el plazo de acogida ha finalizado con la vergonzosa respuesta de su ejecutivo.

“El Colectivo Indignado vuelve a la calle para celebrar la concentración del pasado 30 de septiembre que fue ilegalmente interrumpida y boicoteada por una marabunta de abanderados intolerantes, vociferantes y amenazadores”, han explicado desde el Colectivo Indignado en su comunicado, “pero no nos van a callar”, sentencian. Ante lo que se ha considerado como la mayor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial, ya son más de 65 millones de personas afectadas en todo el mundo “que huyen de su país para salvar sus vidas por conflictos armados, vulneración de derechos, violencia y persecuciones”.

Activista escribiendo una de las postales a Mariano Rajoy. FOTO: Gaspar Francés
Activista escribiendo una de las postales a Mariano Rajoy. FOTO: Gaspar Francés

Según los datos que aporta el Colectivo Indignado, 1.259.265 trataron de encontrar refugio en Europa solicitando protección internacional en 2016, de las cuales solo 15.755 lo hicieron en España. Esta cifra representa el 1,2% del total de solicitudes en territorio europeo, una de las más bajas de la UE. Pese a ello, según afirman, esta solicitud no ha venido acompañada por una respuesta adecuada de las autoridades españolas, mientras 35.000 personas han perdido la vida en el Mediterraneo durante los últimos 17 años , y solo desde 2016 lo han hecho casi 7.000.

El Gobierno español ha desarrollado, una vez más, la técnica del avestruz, escondiendo la cabeza debajo de la tierra haciendo como que la cosa no va con él, mientras estas muertes podrían haberse evitado si las personas hubiesen contado con vías legales y seguras para obtener protección, tal y como han señalado desde el colectivo por los Derechos Humanos. Apuntan además que las multinacionales, al igual que las de otras potencias mundiales, están también en el origen de estas migraciones forzosas, como las guerras provocadas por intereses económicos y energéticos, la vulneración de derechos o la esclavitud laboral.

“España se comprometió a reubicar y reasentar a un total de 17.337 personas. El 26 de septiembre terminó el plazo del programa de reubicación europeo, aunque no así sus obligaciones internacionales. España ha acogido solo a 1.983 personas, poco más de un ridículo 11% de las 17.337 asignadas en su cuota.Un porcentaje vergonzoso, que nos coloca en el séptimo lugar en materia de cumplimiento de compromisos de reubicación. Además, las políticas de asilo españolas durante 2016 han limitado al máximo el derecho de asilo a miles de personas que no huyen del conflicto sirio, pero sí de otros, y que también sufren violaciones de sus derechos”.

Denuncian como desde España y, principalmente, la Unión Europea “hemos blindado nuestras fronteras ante la llegada de miles y miles de personas buscando refugio, hemos endurecido las políticas de asilo para que cada vez sea más difícil acceder al derecho de protección internacional, y hemos apoyado acuerdos “ilegales” con terceros países no seguros, como Turquía o países africanos”, reiterando la vulneración sistemática de los derechos humanos de estas personas, primero en sus países de origen y luego cuando llegan a Europa, a pesar de todas las leyes internacionales y declaraciones universales.

Amparo, una de las integrantes del colectivo, abrió las intervenciones en Fuente Dorada enviando un mensaje de apoyo a Martín, su compañero en la militancia que acaba de sufrir un grave accidente de coche del que está recuperándose: “Para nosotros es un modelo de vida, un modelo de persona”, ha afirmado del autor del comunicado que se reproduce a continuación. La concentración concluyó con las canciones de Manuel Iglesias y un micro abierto de poesía.

PROMESA INCUMPLIDA. LA ASESINA DESIDIA DEL GOBIERNO.

Ante la tragedia de tantos niños a la deriva, ante tantas madres embarazas reventadas por la caminata, ante los enfermos desparramados por las montañas, ancianos abriéndose paso entre las malezas de las cordilleras, ante los intoxicados por el gasoil de la patera y por la sal del mar, las autoridades europeas se sentaron. Pareciera que aún mantenían la ternura y que entendían su deber de atender compasivamente a tanta ignominia. Como si se tratara del reparto de las ovejas de un rebaño sin pastor, nació la asignación de cuotas. 10 para ti, 7 para el otro, 3 para un tercero. Para el conjunto de Europa, 180.000. Para España 17.337. Era el año 2015, septiembre.

Pasó el invierno. Llegó el verano y las condiciones atmosféricas permitieron lanzarse a la mar.

Y efectivamente, cuando los medios son inadecuados, las leyes de la naturaleza se cobran su tributo: por ahora más de 8.000 ahogados en esos dos años dentro del negro fondo del voraz Mediterráneo. Por si fuera poco, los países balcánicos levantaron la voz y cerraron puertas.Austria rememoró los discursos de su paisano Hitler y pronunció el “por aquí no pasan”.

Se extendió la mancha del antihumanismo hacia Hungría, Ruanda, Rumanía, Bulgaria y hacia otros lugares más. Es verdad que en Siria esperaban ser acogidos en alguna parte del mundo 6 millones de personas huyendo de la muerte y abandonando los escombros de sus hogares. No importa, es mejor que sigan esperando, se dijo. Y se añadió: es prioritario salvaguardar del terrorismo a los países de la rica Europa. ¡Cuánto miedo, UE! ¡Cuánta hipocresía!

España, por su parte, había empeñado su palabra. Había dicho sí acepto. Pocos, cierto; pero algunos.

Si Europa sólo admitió al 25% de lo prometido, España (o mejor dicho, el Gobierno Español), sólo llega al 11%, con lo cual alcanza el sonrojante “mérito” de erigirse entre los países más inhóspitos del planeta.

¡Gracias, responsables políticos por haber llegado a tanto!

Ya sabemos que tenemos mucho paro (aunque también muchas tierras habitables). Ya conocemos que somos un país poco industrializado (y también con poca voluntad política de abrir las manos). Somos conscientes de lo bien que os viene escudaros en la insolidaridad de Europa, en las pocas ganas que ésta tiene de complicarse la vida, en su impotencia política de marcar directrices humanas y acordes con los DD. HH. Sabed que con todo ello estáis conculcando la dignidad de nuestra historia. Sabed que habiendo olvidado al 89% de la cantidad a la que os habíais comprometido, por haber rechazado a las 15.354 personas que aún faltan por traer, os estáis ganando el calificativo de mezquinos. La historia os lo recordará. Tal vez mañana os encontréis en parecidas circunstancias.

El descontento social está representado hoy aquí, en esta plaza, en este corro, que aunque pequeño es grande para denunciar vuestra insensatez. Claramente dicho: queremos que vengan, tenemos fuerzas, ganas y recursos para hospedar al mínimo porcentaje que correspondiera a Valladolid.

Y junto a nosotros existen otras plataformas como las denominadas “Traigámosles”, “Hartos de esperar”, “Queremos acoger ya”. Ellas, nosotros y otras muchas ONG y movimientos sociales lo hemos repetido muchas veces a lo largo de estos dos años que hoy terminan.

Pero, no sólo eso. Denunciamos vuestra molicie, vuestra dejadez, vuestra falta de imaginación y por todo ello, exigimos responsabilidades. Merecéis enjuiciaros por no cumplir vuestras propias leyes. Sois ilegales.

EXIGIMOS, PUES:
1. Cumplir la palabra dada y acoger inmediatamente a los 15.354 personas refugiadas que faltan por llegar.
2. Pasar parte de los fondos FAMI a los municipios para que éstos cumplan con lo que el Gobierno Central no cumple.

Esperamos una solución. La lucha no terminará en balde. Estamos aquí, hoy. Mañana, donde corresponda, según vuestra respuesta.

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