Carmen Castro, Daniel Canales, Orosia Castán e Ignacio Martín Verona, esta mañana en el centro cívico Juan de Austria. Foto: úC
Carmen Castro, Daniel Canales, Orosia Castán e Ignacio Martín Verona, esta mañana en el centro cívico Juan de Austria. Foto: úC

“Entre las víctimas de la guerra civil y el franquismo que mantienen viva la ilusión por conseguir justicia, hay miles de casos de desapariciones forzadas, con muchas personas aún enterradas en fosas comunes que fueron ejecutadas extrajudicialmente, de bebés robados a sus familias y de torturas que nunca se han investigado. Que la ilusión de las víctimas de la guerra civil y el franquismo se haga realidad no es una cuestión de suerte. Depende de que el gobierno y el resto de grupos parlamentarios en el Congreso y en el Senado den los pasos adecuados. Por eso, pedimos que: Frente a las violaciones de derechos humanos cometidas, impulsen medidas para garantizar: que se conozca la verdad de lo ocurrido, que se investiguen los hechos para que se haga justicia y que se repare el sufrimiento de las víctimas y de sus familias como merecen”.

Este es el contenido de la campaña “Esta Navidad toca Justicia” presentada esta mañana por Amnistía Internacional en Valladolid con una mesa redonda en la que han participado Daniel Canales, responsable de Investigación y Políticas de Amnistía Internacional, Orosia Castán, de la Asociación Verdad y Justicia y el Juez José Ignacio Martín Verona, de Jueces para la Democracia.

Casares se ha encargado de explicar que con esta nueva campaña “continuadora de la del año pasado que tomó como modelo el famoso anuncio de El Almendro”, se busca “llegar a nuevas audiencias” y “apelar a la emoción”. Por el momento, más de 235.000 personas han estampado ya su firma para que se haga llegar al Gobierno una carta para exigir que se impulsen los trámites legislativos necesarios para que España acceda a la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad de Naciones Unidas.

Además, se insta al gobierno a que “adopte medidas para aplicar las recomendaciones de los órganos internacionales en relación con la Ley de Amnistía y con la imprescriptibilidad de los crímenes de derecho internacional, incluidas las del Comité de Derechos Humanos, el Consejo de Europa, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias, y el Comité contra la Tortura” y se impulsen “medidas legislativas para garantizar el derecho a la verdad de las víctimas y sus familiares, entre otras, la conservación de archivos, la modificación de la Ley de Secretos Oficiales, la exhumación de fosas, identificación y devolución de restos a sus familiares, o la promoción de la creación de una Comisión de la Verdad con el mandato de investigar los abusos graves, según el derecho internacional, cometidos durante la Guerra Civil y el franquismo”.

“Promover iniciativas legislativas destinadas a la búsqueda e identificación de los niños y niñas que podrían haber sido víctimas de apropiación, desaparición forzada y/o sustitución de su identidad” y “ampliar el reconocimiento y la cobertura de los programas de reparación para incluir todas las categorías de víctimas que hayan quedado fuera de los programas existentes”, así como “impulsar medidas legislativas para hacer efectiva la nulidad de las sentencias adoptadas durante la Guerra Civil y el franquismo en violación de los principios fundamentales del derecho a un juicio justo”, también forman parte de un listado de peticiones que se completa con la petición de “impulso de medidas que contemplen la formulación de disculpas públicas que trasciendan un mero reconocimiento genérico y que precisen la naturaleza de los actos criminales, sus circunstancias y la realidad concreta de los daños infligidos. En este sentido, establecer un Día Institucional en recuerdo y homenaje a las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo”.

Canales, que repasó todos estos aspectos poniendo algunos ejemplos concretos, concluyó que la reparación a las víctimas del franquismo es “insuficiente” criticando “el fenómeno de la privatización de exhumaciones” o “el rechazo de la fiscalía a investigar la trama de bebés robados” en este país.

Público asistente a la presentación de la campaña de Amnistía Internacional. Foto: úC
Público asistente a la presentación de la campaña de Amnistía Internacional. Foto: úC

Orosia Castán, de Verdad y Justicia, dejó claro desde el comienzo de su intervención que “sin que se resuelvan estos casos no puede haber Justicia ni democracia ni nada”, ya que “la búsqueda de la verdad es un derecho que no puede quedar en manos de las asociaciones” memorialistas.

Castán fue muy crítica con “la estrategia de unir en la mente de la gente su derecho a la verdad con el querer revolver; la justicia con la venganza” y recordó la reacción de alguna de las personas mayores del bando golpista con la que se ha entrevistado a la largo de sus distintas investigaciones: “Ya os habíamos perdonado y ahora venís a revolver…”.

También crítica por insuficiente con la Ley de Memoria Histórica –“fue una oportunidad, pero no lo logramos”, dijo- , reclamó “la anulación de todos los actos jurídicos del franquismo” y “la devolución de los bienes ilegalmente incautados a las víctimas de la represión”.

“Es imposible que un país decente pueda convivir con este pasado. Este es un estado fallido si para pedir justicia tienes que irte fuera”, apuntó Castán antes de recordar que actual Gobierno municipal, tras la resistencia mostrada por el anterior, ha decidido mantener la laureada franquista en el escudo. “Ya no nos pueden llevar al huerto con estas cosas”, ha afirmado tajante antes de concluir preguntándose: “¿Qué país puede decir que es democrático sin justicia? ¿Qué país tiene justicia si se ahoga su memoria?”.

El juez vallisoletano Ignacio Martín Verona, de la asociación Jueces para la Democracia, comenzó su intervención asegurando que “cuando uno se acerca a este tema se topa con la injusticia absoluta”.

Pese a estar convencido de que este tipo de delitos no prescriben “porque son delitos de permanente consumación” y de que La Ley de Amnistía es una Ley de Amnesia”, reconoció que ha perdido “la esperanza en que esto se pueda reparar”. “Todo lo que se puede hacer desde el punto de vista judicial es nada”, ha llegado a afirmar antes de apuntar, con igual contundencia que “nuestro régimen actual no puede asentarse en estos precedentes; la reconciliación no puede cerrarse así”.

Martín Verona también aseguró tajante que “la negación (de lo que pasó) es lo que genera más violencia sobre la violencia”, una afirmación que matizó Castán para indicar que “lo de la supuesta venganza de las víctimas es un mito que no existe, ya que no se ha documentado ni un solo caso de venganza”.

Martín Verona concluyó su intervención reconociendo el trabajo de organizaciones como Amnistía Internacional: “Si algún día este país llega a ser justo, será por colectivo como vosotros”.

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