Infografía que recrea el ámbito de actuación de la Estación de trenes.
Infografía que recrea el ámbito de actuación de la Estación de trenes.

El Colegio de Arquitectos de Valladolid (COAVA), junto con la ‘Agrupación de Arquitectos Urbanistas del Colegio de Arquitectos de Castilla y León Este’, plantea al Ayuntamiento, entre otras cosas, que no renuncie al soterramiento definitivamente y que refleje en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) una solución que posibilite retomar el proyecto en un futuro, según recoge el informe técnico que el colectivo ha presentado en forma de alegaciones en el Ayuntamiento de Valladolid.

El COAVA también solicita que se otorgue mayor importancia al corredor ferroviario y a cómo afectará éste a las distintas acciones urbanísticas que contempla el plan. Además, sugiere ampliar el catálogo de protección para incluir ejemplos de arquitectura contemporánea y del patrimonio industrial.

En cuanto al ‘Sector este’ -que recoge la mayor apuesta de crecimiento estratégico en Valladolid con el Parque Agroalimentario y varios sectores urbanizables hacia la Esgueva y el Canal del Duero- el grupo de trabajo del COAVA ha detectado en algunas zonas conflictos de adecuación medioambiental vinculados a problemas de inundabilidad. Asimismo, este cuadrante urbano presenta dificultades de conexión y accesibilidad con el resto de la ciudad que deberían solventarse en la propuesta del plan definitivo.

Otra de las cuestiones que el COAVA pide que sea corregida afecta al apartado de ‘Suelo Urbano’, en concreto a las actuaciones destinadas a generar espacios dotacionales. El grupo de trabajo concluye que los instrumentos que utilizan para llevar a cabo estas actuaciones no se adecuan a la legalidad, al igual que el 30% de las actuaciones de reordenación de ‘Suelo urbano no consolidado’, que no cumplen la normativa urbanística de Castilla y León en cuestiones como la edificabilidad, las plazas de aparcamiento o la vivienda pública. Correcciones que -aseguran desde el COAVA- obligarán por su entidad a retrasar el plazo previsto para la aprobación del futuro PGOU.

En el caso del ‘Suelo rústico’, las anomalías detectadas obedecen a una aplicación inadecuada de las categorías. En concreto, las categorías de suelo rústico de protección agrícola, de protección natural y de rústico de asentamiento irregular, al ser muy limitativas, afectan a la actividad productiva de las empresas ubicadas en este tipo de terrenos en cuestiones como, por ejemplo, la imposibilidad de ampliación de las instalaciones o la obligatoriedad de tramitar nueva documentación para adecuarlo a la categoría otorgada en el futuro PGOU.

En cuanto a la movilidad, el informe destaca que no se contempla de forma transversal ni de forma coordinada con las acciones propuestas en el PGOU. El análisis del COAVA refleja que el Plan Integral de Movilidad Urbana y Sostenible de Valladolid (PIMUSVA) no está suficientemente integrado y que no contempla las demandas de transporte del alfoz ni incluye un estudio sobre el comercio.

El plan de Protección Especial del Centro Histórico (PECH) queda desactivado en el nuevo PGOU al incorporarse sus actuaciones al plan general, pero -según denuncia el informe- esta acción tiene dudoso encaje legal y no aparece suficientemente desarrollada en su articulado normativo.

De modo general, el informe revela múltiples problemas puntuales en la normativa, por lo que se recomienda su revisión global con el objetivo de evitar las contradicciones provocadas al refundir textos de distintas épocas en un mismo documento. Además, advierte de que debería incluirse con mayor precisión aquellos aspectos que concretan las mejoras energéticas de los edificios.

La sección de Valladolid de la ‘Agrupación de Arquitectos Urbanistas del Colegio de Arquitectos de Castilla y León Este’, ha coordinado junto a otros arquitectos de la demarcación las tareas de análisis y ha estudiado el nuevo PGOU durante un largo debate para preparar este informe. El equipo de arquitectos se ha dividido en dos grupos de trabajo: uno sobre aspectos generales y estratégicos, y otro que ha revisado el documento desde la vertiente normativa.

El colectivo profesional de arquitectos ha elaborado el informe de revisión del PGOU atendiendo a su implicación social hacia la ciudad y bajo criterios estrictamente técnicos. El documento mantiene el único objetivo de aportar mejoras para alcanzar un plan solvente, eficaz, ilusionante y con el mayor consenso ciudadano posible. El COAVA expuso el informe al concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, en un debate celebrado el pasado 27 de noviembre en su sede colegial.

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