El alcalde, en un momento del pleno. Foto: Gaspar Francés
El alcalde, en un momento del pleno. Foto: Gaspar Francés

Sobre el tablero que se jugará la trascendental batalla electoral de las próximas elecciones municipales en Valladolid, de momento, solo hay una ficha. Únicamente el PSOE ha hecho su apuesta a la carta del actual alcalde, Óscar Puente. No han hecho falta primarias. Se acabó el plazo este fin de semana y nadie se ha atrevido a plantar cara al actual dueño del bastón de mando vallisoletano y la portavocía federal.

Su elección no ha sido ninguna sorpresa en un partido que, aunque dividido, parece que ha conseguido dejar de apuñalarse en público tras la elección de Teresa López al frente de la Ejecutiva Provincial y la concentración del poder en Óscar Puente, al mando de una reunificada estructura local.

El propio alcalde no ha disimulado su intención de repetir cuando le han preguntado. No oculta que tras su primer mandato está dispuesto a continuar dos más. Siempre lo ha tenido claro cuando descarta una y otra vez dar el salto a Madrid. Y más desde que el pasado mes de enero conoció los resultados de una encuesta interna encargada por el propio Grupo Municipal que le ha permitido decir durante los últimos meses que “el PSOE será el partido más votado en las próximas elecciones”.

En un escenario electoral como el que se pronostica, saber que uno ganará las elecciones, sin embargo, no es suficiente. De ahí la importancia de conocer contra quién se hace la campaña electoral que, lógicamente, comienza extraoficialmente cuando uno se sabe ya candidato.

Jesús Julio Carnero, en un momento de un pleno municipal. Foto: Gaspar Francés
Jesús Julio Carnero, en un momento de un pleno municipal. Foto: Gaspar Francés

En esta clave cabe interpretar los últimos ataques plenarios directos contra el presidente provincial del PP, Jesús Julio Carnero, poniendo de manifiesto que, a un año vista, el cartel de la gaviota no tiene cara, aunque sesión tras sesión se la partan al actual portavoz Martínez Bermejo. Sin primarias y a falta de dedazo, las expulsiones plenarias cotizan al alza en un PP acorralado por las encuestas.

La elección de líder en el todavía partido más votado de la ciudad no es tarea fácil. El horizonte judicial que se avecina devuelve el pasado al presente a cada paso. Y lo hará, hasta la cita con las urnas, con un ex alcalde y dos concejales del PP sentados en el banquillo de los acusados, en el caso de las comfort letters. Con una cúpula urbanística y empresarial procesada por la grosera manipulación del PGOU o con la enmienda a la totalidad de la supuesta “buena gestión” que evidencia el ‘Caso Samaniego’, la trama familiar de adjudicación de obras menores que campó a sus anchas durante años en el Consistorio Vallisoletano.

En medio de este paisaje judicial, con las encuestas en contra y desde la oposición, tendrá que hacer carrera el candidato o candidata que finalmente designe ‘el partido’ tras escuchar las todavía desconocidas oficialmente propuestas locales para las que no se pueden barajar demasiados nombres.

Todas las victorias electorales consecutivas acumuladas desde 1995 en Valladolid pondrán a prueba el colchón electoral popular en el que ahora salta con regocijo la única concejala de Ciudadanos en el Ayuntamiento, Pilar Vicente.

Pilar Vicente, portavoz de Ciudadanos. Foto: Gaspar Francés
Pilar Vicente, portavoz de Ciudadanos. Foto: Gaspar Francés

A la espera de que la maquinaria naranja decida finalmente quién será cabeza de lista a orillas del Pisuerga (a princios de año), no parece ni que el nombre del candidato o candidata importe demasiado ni que el de la actual portavoz, Pilar Vicente, esté en cuestión. El viento demoscópico a favor y la buena consideración del trabajo realizado por Vicente en la organización del partido no hacen barruntar tormentas a la hora de confeccionar la lista electoral definitiva. Se confía en que habrá asientos para todos.

El experimento que pueda encabezar ahora el ex cabeza de lista de Ciudadanos, actual concejal no adscrito, Jesús Presencio, no preocupa. De momento.

El panorama, sin embargo, no está tan claro a la izquierda del PSOE. Es la principal preocupación socialista al dar por hecho que solo repetirán al frente del consistorio si la suma PP y C’s “no da”. Prueba de esa incertidumbre son las declaraciones del alcalde, Óscar Puente sobre si la sombra de Podemos es buena o mala para sus actuales socios de gobierno, Valladolid Toma la Palabra.

La formación, confluencia de IU y Equo con otros partidos, colectivos y asociaciones de la ciudad, no ha abierto ningún proceso interno de elección de candidatos. Sin embargo, sí que ha iniciado contactos con Podemos, que a su vez, en la ciudad, se encuentra inmerso en el proceso de elección de secretario municipal y consejo ciudadano local. Para tres de los cuatro concejales de Valladolid Toma La Palabra la que viene sería su tercera legislatura, teniendo en cuenta la primera en la que fueron elegidos bajo el paraguas de IU.

Concejales de Valladolid Toma la Palabra en una Asamblea. Foto: Gaspar Francés
Concejales de Valladolid Toma la Palabra en una Asamblea. Foto: Gaspar Francés

La primera reunión mantenida el pasado dos de mayo sirvió para que ambas formaciones, se mostraran dispuestas a fraguar “una candidatura amplia” y “abierta a más organizaciones” de cara a las próximas elecciones municipales. Y también para que el alcalde socialista, Óscar Puente, volviera a salir a la palestra para advertir de las sumas que restan.

Los contactos continuarán, pero solo una vez que Podemos aclare su complicada situación en Valladolid, con un Consejo Municipal inexistente y una marca blanca, Sí se Puede, expedientada por el propio partido.

Ninguno de los tres concejales apadrinados en origen por la formación morada, Charo Chávez, Héctor Gallego y Gloria Reguero, aparecen ahora entre las caras que se disputan el poder local de Podemos en Valladolid.

Concejales de Sí se Puede Valladolid. FOTO: Gaspar Francés
Concejales de Sí se Puede Valladolid. FOTO: Gaspar Francés

En esa carrera electoral, de los seis aspirantes iniciales a liderar el Consejo Ciudadano Municipal ya solo quedan tres. Israel Alvarez Calzada, Abdul Gadiri Diallo Bah, y Rosa María Martín Alonso. El resto, no ha conseguido los avales suficientes. La votación para elegir secretario general y los miembros del Consejo Ciudadano (que pueden oscilar entre los 14 y los 19 y para los que se postulan 34 aspirantes a falta de que el Círculo de Valladolid pueda proponer a alguno más) se determinará en la semana del 11 al 18 de junio, en la que está previsto que tengan lugar las votaciones presenciales y telemáticas. La proclamación oficial de candidatos será el 21 de junio.

Solo a partir de entonces se podrán retomar las negociaciones con Valladolid Toma la Palabra, aunque, de entrada, el secretario autonómico de Podemos, Pablo Fernández, ya ha hecho declaraciones públicas señalando a un hombre de fuera de Podemos como un buen candidato para encabezar una posible lista de confluencia: el cabeza de lista de los actuales socios de Gobierno del PSOE en el Ayuntamiento, Valladolid Toma la Palabra: Manuel Saravia.

Si los contactos fraguan en confluencia o no, si habrá primarias, si éstas serán antes, después o también en la suma de partidos, cómo se denominará… son las incógnitas a despejar para que puedan abrirse otras, como el reparto de concejales en el salón de plenos.

Aunque para eso también hay una certeza inicial: la mayoría absoluta se rebaja a 14 concejales, ya que la corporación pasará de 29 a 27 ediles. Menos tarta a repartir en la mesa a la que por ahora se sienta solo el actual alcalde, el primer candidato designado que quiere repetir.

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