Israel Álvarez Calzada, secretario municipal de Podemos en Valladolid. Foto: úC
Israel Álvarez Calzada, secretario municipal de Podemos en Valladolid. Foto: úC

Recomponer un partido, recuperar la ilusión, impulsar la confluencia de izquierdas. Estos son los tres grandes retos que tiene por delante Israel Álvarez Calzada, el nuevo secretario general de Podemos en Valladolid. El pasado día 21 se hizo con la victoria en unas ajustadísimas primarias en las que se impuso a Rosa María Martín, que acabó disputándole el liderato, aunque también formaba parte de su candidatura. Tan solo unos días después concede a últimoCero su primera entrevista como secretario general en su despacho profesional, aún por ocupar, en el centro de la ciudad y en plena mudanza.

Abogado de profesión, trabajó como director de un centro hipotecario en una entidad financiera. No hubiera dudado en conceder una hipoteca a Pablo Iglesias e Irene Montero para su chalé. No sabe si ‘existe’ el errejonismo y aún no ha ‘detectado’ el pablismo. Reconoce que Manuel Saravia, el actual concejal de Urbanismo de Valladolid Toma la Palabra, sería un buen candidato para las próximas municipales en una eventual confluencia, aunque apunta que “queda mucho hasta que Podemos Valladolid pueda decir que es ‘su’ candidato”. Y sin embargo, Álvarez Calzada, confiesa que, en medio de este escenario, no está en sus planes ser cartel electoral municipal…

 

¿Por qué ha dado el paso de querer liderar Podemos en una plaza tan complicada como Valladolid?

Vamos a ver si conseguimos cambiar esa imagen. Hay compañeros que te piden que te presentes y así ha sido en este caso. Pero además, tú mismo detectas que hay una necesidad. Con la voluntad de ser, después de todo lo que ha pasado, el secretario de todos y todas las personas de Podemos Valladolid, sin exclusión.

¿Cómo se va a hacer eso? ¿Sin exclusión?

Lo primero es hacer lo que hemos hecho: unas primarias. De ellas surge un Consejo Ciudadano en el que, está hecho adrede, presentamos una lista de 10 personas para un consejo de 15. La idea era que el Consejo Ciudadano que surgiera fuera necesariamente heterogéneo. Las personas de mi lista han sacado un buen resultado, están todas en el Consejo Ciudadano y no sé qué hubiera ocurrido si hubiéramos presentado más personas, que teníamos posibilidad de hacerlo. Una vez conseguido ese Consejo heterogéneo, que es lo que han votado las bases, lo siguiente es ponerse a trabajar. Organizar las áreas de trabajo, desarrollar el documento político que es muy genérico, pensado solo como aproximación a la candidatura. La clave está en escuchar todas las sensibilidades que haya en el Consejo, que tengan voz y voto y que podamos organizarnos en grupos de trabajo que den salida a los problemas más importantes de la agenda local. En ese sentido en los próximos días intentaremos tener la primera reunión del Consejo Ciudadano que fije las bases para empezar a trabajar.

¿Es consciente de que en estas primarias ha estado a punto de perder contra su número 2?

Sí. Ese es el riesgo que corres. Ha habido una candidata, que además estaba en mi lista, que ha sacado un resultado muy bueno y eso nos alegra a todos. En primer lugar porque se ve que hay dinamismo y más opciones. En segundo lugar porque es mujer y al igual que otras que van en mi candidatura van a ser muy importantes en el futuro de Podemos en Valladolid una vez que esté asentado el partido. Es muy sana la competencia y no ir a unas primarias con un único candidato.

¿Después de lo que ha pasado con Podemos a nivel municipal se puede recuperar la ilusión que el proyecto despertó en su día?

Cada cosa tiene su momento. Está claro que la efervescencia del 15M y de lo que vino después con la constitución de Podemos…. Ahora Podemos se está consolidando y tiene que afrontar una etapa de madurez en la que se nos va a exigir que hagamos las cosas con otro marchamo. Podemos se ha revelado como un partido de masas. Ahora afrontamos una fase en la que creo que no tenemos que volver al 15M, sino que tenemos que avanzar y consolidar un partido que está intentando dirigirse a las masas con un mensaje claro de querer ganar. Lo mismo ocurre en lo local. Tenemos que dar a la ciudadanía de Valladolid la sensación de que podemos formar un equipo de Gobierno municipal solvente y capaz para integrarse en alguna candidatura que se pueda hacer de confluencia o tener la capacidad de hacer un equipo solvente, con personas que entendemos que pueden afrontar las tareas que exigen los cargos públicos.

¿Qué falló en su día? ¿El presentarse con una marca blanca o las personas que la formaron? ¿Tiene que ser el secretario general de Podemos en Valladolid candidato a la alcaldía?

Yo no sé si fue un error de personas o no. Lo que está claro es que cuando Podemos empieza en Valladolid y en toda España es un movimiento que atrae a muchas personas que no han trabajado en política anteriormente y eso es una ventaja importante. Es lo que le da la partido frescura y un discurso diferente. Ahora la situación ha cambiado y en Valladolid hay una situación particular en la que el Consejo Ciudadano y la marca con la que se presentó a las municipales, que eran de Podemos, han traslado sus diferencias importantes a los órganos internos del partido. Han resuelto como han estimado conveniente y de forma independiente. No sé si fue una cuestión de las personas o no… pero lo cierto es que los órganos del partido han resuelto como han resuelto y aunque la decisión no es firme, porque hay recursos planteados, es evidente que ahí, si se confirma, ha habido un fallo en las personas. Yo no sería demasiado duro porque dicen que los pecados que se cometen por amor son los que merecen más condescendencia y yo creo que los pecados que se hayan podido cometer en Podemos Valladolid, si no han sido por amor sí han sido por pasión política, cometidos por personas que con la mejor voluntad se acercaban a la política desde la inexperiencia. Como me pasa a mi mismo, aunque lleve muchos años participando en el activismo. Siempre te das cuenta que no es lo mismo ocupar un cargo público, tener un foco mediático todo el día y quizás ahí hemos podido pagar un poco el pato. Yo le diría a la gente de Podemos que tengan en cuenta que cuando se han producido sanciones, no estamos hablando de lo que ocurre en otros partidos. Aquí no se ha robado ni nadie ha hecho ninguna barbaridad. Hablamos de normas internas que una parte del partido entendió que se incumplieron y que lo llevaron a órganos internos del partido para que se resuelva, y nada más. No hay que criminalizar ni a los concejales ni a la gente que estuvo en el anterior Consejo Ciudadano. Si cometieron errores, seguro que fue por pasión política.

Yo a usted le tenía fichado como ‘Israel Equo’. ¿Lo cambio por ‘Israel Podemos’ o existe doble militancia?

Yo estuve un tiempo manteniendo esa doble militancia porque la verdad es que no quería darme de baja de Equo. Ayudé a la creación de la formación en Valladolid y le tengo mucho cariño. Me costaba darme de baja. Fueron los compañeros de Equo los que me dijeron que esto era un tanto irregular… y con todo el dolor de mi corazón me di de baja en Equo Valladolid. También es verdad que Equo ya en las pasadas generales acudió a las urnas con Podemos. En esas elecciones vi el cariño de Podemos y eso fue lo que me hizo acercarme un poco más, pero siempre sabiendo que lo que surge después del 15M y sobre todo con los partidos nuevos, pues es una etapa política nueva. Yo tengo muchas esperanzas en que Equo pueda atraer a muchas más gente en Valladolid.

Ahora que está en Podemos ¿a cuál de las tres almas del partido pertenece usted?

Yo no tengo alma. Soy agnóstico… lo del alma no lo tengo claro. Mi intención es representar a todas las sensibilidades del partido. Entiendo que hay una corriente en Podemos, que es Anticapitalistas, perfectamente reconocida y reconocible. En ese sentido son mis compañeras y compañeros y espero ser su secretario general. Respecto a otras corrientes, yo la verdad es algo que no las acabo de identificar…

¿No hay pablistas y errejonistas?

No sé si existe el errejonismo. El pablismo aún no lo he detectado. A mí me colocan un poco ahí, pero yo desde luego que no me considero a mi mismo pablista. Otra cosa es que me gusta mucho cómo está dirigiendo el partido, no solo Pablo Iglesias, sino todo su entorno, al que en parte conozco. Yo soy una persona que me encanta aprender y cuando me acerco a los proyectos no es para dar lecciones a nadie, sino para aprender. Sí que es cierto que en Pablo Iglesias y su círculo puedes encontrar unos maestros estupendos y son los que precisamente están consiguiendo apuntalar el partido desde esa inexperiencia e inocencia con la que nacimos, que no es nada fácil. Y en ese sentido me siento próximo a ellos. Pero ya digo que salvo la corriente de Anticapitalistas, que me parece muy correcto que se exprese con voz propia, no hay más corriente dentro del partido.

¿En la inexperiencia esa de la que habla entra también comprarse un chalé de 600.000 euros?

Cuando surgió esta noticia a mí me pilló en Francia, en unos actos de la France Insoumise y la verdad es que hablé de esto allí porque los propios franceses me preguntaron. Estaban muy sorprendidos. Yo estaba alojado en la casa de un capitán de la marina mercante francesa, que es de la CGT y que fue la persona que condujo la primera flotilla a Gaza. Este hombre me pidió a la puerta de su casa, una casa magnífica, que le hiciese una foto y se la mandara a Pablo Iglesias y a sus amigos porque le quería demostrar que no tiene nada que ver ser un activista con el hecho de tener una bonita casa. No veo ningún problema en que alguien con su esfuerzo se compre una vivienda teniendo que pagar una hipoteca fuerte. Yo he sido director de un centro hipotecario y cuando vi la noticia y cuando conocí los avales… yo le hubiera dado la hipoteca a Pablo Iglesias y a Irene Montero, sin dudarlo.

No sé qué avales presentaron, pero sí sé que su trabajo actual no es fijo…

Creo que les avalaron sus padres, que deben tener algo de patrimonio y eso para los bancos es suficiente. Lo otro, que es cierto, puede que le haya causado inquietud a alguien: ellos han hecho una proyección a 30 años, pero no es que vayan a estar 30 años en sus actuales cargos, eso no es a lo que vinieron, pero creo que ese no es su planteamiento. Irene Montero renunció a una beca en Hardvard, de las de verdad, no como las de Aravaca y Pablo Iglesias es profesor de Ciencias Políticas en la Complutense con la edad que tiene. Pensar que entre los dos no van a poder hacer frente a la hipoteca, aunque no se dediquen a la política, yo creo que no tiene sentido.

En las conversaciones que ya se han iniciado entre Podemos y Valladolid Toma la Palabra y que ahora se retomarán una vez que se ha producido su elección ¿cabría la posibilidad de que se incorporara Sí se Puede?

El principal problema que ha habido con Sí se Puede, al margen de la sanción de la que ya hemos hablado, es que ellos mismos se han desmarcado del partido. Yo creo que se han adelantado a los acontecimientos y desde el momento en el que ellos mismos se arrogaron la representatividad de Podemos para negociar con Toma la Palabra, que creo que ha sido el detonante de que en Podemos nos hayamos quedado perplejos y nos hayamos quedado a la expectativa. El otro día hicieron el anuncio que hicieron y lo que no entiendo es lo que han hecho. Si te marchas, te vas. Hubo en Sí se Puede unas primarias, hay más gente y si te marchas y dimites, corre la lista y entran otras personas. Lo que no me va a parecer bien en ningún caso es que pretendan dejar Podemos y hacer ver a la gente que en Valladolid Podemos son ellos. No es bueno ni para ellos mismos. La situación se ha complicado sobremanera por ellos mismos. El otro día el secretario general autonómico, Pablo Fernández dijo que esto le parecía una perogrullada, porque hace ya tiempo que había una sanción y estaban con un pie fuera del partido. Entiendo que si lo que querían era rehabilitarse de alguna manera la única opción que les quedaba era esperar a la resolución de su recurso y ver si prosperaba.

¿Y no es un perogrullada también decir que su secretario autonómico, Pablo Fernández, no se lo pone fácil cuando ya ha expresado cuál es su candidato favorito para una posible lista de confluencia en Valladolid señalando a Manuel Saravia?

Claro. Yo creo que eso viene provocado porque Sí se Puede se quiso erigir en el interlocutor de esas negociaciones y tuvimos que salir al paso. Pablo avanzó algo que yo creo que sí que está en sintonía con lo que pensamos.

¿Es Manuel Saravia el mejor candidato para una confluencia de los partidos de izquierda?

Es un buen candidato. Lo que pasa es que a mí me parece correr mucho empezar a hablar de nombres tan pronto. En primer lugar habrá que preguntarle a Manuel qué intención tiene y después habrá que ver cómo se instrumenta una eventual confluencia y en última instancia, las personas que se presenten en la lista me imagino que deberían ser elegidas en unas primarias, con lo cual…

¿Primarias conjuntas o por separado?

Eso ya no depende de mi. Estaremos a la pauta que se marque. Lo que hay es un mandato de los inscritos claro para que se exploren esas vías de confluencia. Lo que ya no sé es todo lo que hay que concretar. Sé que los medios tenéis prisa por saber pero está pendiente de concretar mucho: las primarias, la marca, la cabeza de lista… Esto está pendiente de hablarse. Queda mucho hasta que Podemos Valladolid pueda decir que Manuel Saravia es su candidato. Eso no quita para que pensemos, como ha dicho Pablo Fernández, que Manuel es una persona que podría afrontar esa labor con las máximas garantías. Lo que buscamos, porque es una fórmula de éxito, es reeditar marcas electorales como las de Madrid o Barcelona que han tenido un éxito notable. Para eso lo que se ha revelado es que necesitamos una figura de prestigio y estamos todavía buscando.

Dice el alcalde que hay veces que las sumas restan.

En política a veces pasa eso. Es cierto. Lo que pasa es que el alcalde lo que está buscando ya es rival. Está un poco inquieto. Se siente un poco enjaulado sin tener a quién enfrentar. El otro día con la polémica con la portavoz de Ciudadanos, yo creo que se ve esa necesidad de saber a quién va a tener que enfrentarse en Ciudadanos, en Podemos o el PP. Él ya ha dejado claro que quiere ser alcalde al menos 12 años. Tanto la confluencia de Podemos con Valladolid Toma la Palabra o la ausencia de líder en Ciudadanos le pone un poco nervioso y le lleva a hacer este tipo de declaraciones. Yo lo que le diría es que no tenemos intención ninguna, ni nos interesa, la vida interna del PSOE y que piense en Valladolid, en el espacio de la izquierda y en que tenemos que ampliar ese espacio y que, por favor, no se meta en nuestras cuestiones internas como nosotros no lo vamos a hacer con el PSOE.

¿Usted será candidato a la alcaldía?

No es mi intención. De hecho está lejos de mi intención. Ya lo he manifestado alguna vez que le tengo mucho respeto a la política municipal. Yo soy un palentino que vive aquí ya desde hace 15 años, con lo cual me siento vallisoletano y cuando le digo a algún compañero o compañera que yo no me veo en el Ayuntamiento porque yo no nací aquí, la verdad es que a algunos casi hasta les da la risa y me dicen que cómo digo esas cosas. Pero es que le tengo de verdad mucho respeto a la política local y tengo tanta gente alrededor que creo que lo podría hacer tan bien que tendría que pensarme muy muy mucho si yo me presento a unas elecciones locales. En principio ya digo, con toda la sinceridad del mundo, que no está dentro de mis prioridades ni presentarme a ese cargo ni a ningún otro.

Sí que es verdad que ya hemos tenido la experiencia en Valladolid de tener un secretario general sin cargo es algo problemático y eso lo tendré que meditar pero hay mucha gente, muy bien preparada, que conoce muy bien la ciudad y con muchas ganas de que se le de la oportunidad desde hace mucho tiempo. Si veo esos perfiles, me costaría mucho dar el paso a una candidatura a la alcaldía. No entra dentro de lo que me he planteado a la hora de hacerme cargo de la secretaría, pero soy consciente…. Va a depender de los compañeros y compañeras y en última instancia de mi voluntad también… Pero les quiero explicar bien mi posicionamiento.

¿Cuándo calcula que se habrá despejado el panorama para saber si se va a las elecciones en confluencia?

Va a ser complicado que antes del verano lleguemos a concretar nada. Sí que nos gustaría tener otra reunión con Valladolid Toma la Palabra antes de que se pare todo. Tendrá que ser después de nuestras reuniones del Consejo Ciudadano para organizar el trabajo. Lo bueno sería fijar en esa reunión un calendario de trabajo para después del verano. No tenemos mucho tiempo y si queremos tener un candidato o candidata a la alcaldía con posibilidades y en la línea de otras candidaturas potentes de otras ciudades, tendremos que empezar ya a trabajar sobre esa candidatura después del verano.

¿Después de tres años de Gobierno ‘del cambio’, qué nota le pondría?

Sobre todo en las áreas que ha llevado Valladolid Toma la Palabra es donde se ha notado más el cambio de políticas. Ha sido un hito a nivel nacional la remunicipalización del agua y por eso se le ha felicitado a María en Valladolid y fuera. Eso me parece muy positivo porque abre una vía: la del sí se puede y revertir el camino por el que íbamos que, si somos realistas, es a lo que podemos aspirar. Seguramente podamos afrontar la remunicipalización de otros servicios. En las políticas de Participación, aunque avanzan, se han quedado un pelín cortas en algunos aspectos y en ese sentido, la concejalía también me gusta y está en línea con lo que se está haciendo en Ahora Madrid.

¿Del 0 al 10?

Pondría un 6,5.

Cuando Podemos gobierne, bien sea en confluencia o con su nombre ¿se va a seguir celebrando el torneo privado de pádel en la Plaza Mayor, ondearán las banderas a media asta por Semana Santa, desaparecerá la Laureada del escudo…?

Sobre todas esas cosas ya se sabe cuál es la opinión de Podemos Valladolid y podemos ir una por una. Nuestra intención es ayudar a cambiar esas cosas. Nosotros probablemente no vamos a tener una mayoría absoluta en el Ayuntamiento, lo que tenemos que intentar es que no vuelvan a suceder todas esas cosas que acaba de decir y alguna más que se ha olvidado…

¿Cómo cuál?

Por ejemplo, los incidentes que ha habido con el 8M y la Ordenanza Municipal que es un tema yo creo que muy sensible, porque era misión de este consistorio acabar con aquella ignominiosa ordenanza de León de la Riva que provocó que en Valladolid se creara una plataforma como no se había visto antes. Siendo un tema tan sensible, es una lástima que se deje abierta la posibilidad a que los agentes del orden hagan este tipo de acciones, de criminalización del ejercicio de derechos fundamentales. Yo soy partidario de que esa ordenanza se elimine o que como mínimo se estudie de nuevo este articulado, que ya es triste, está recién reformado. No debe quedar ningún resquicio para que un agente pueda hacer lo que se hizo el 8M.

¿Su primer mensaje para los inscritos en Podemos Valladolid?

Tranquilidad. Hemos pasado una época convulsa y lo que he detectado es que hay mucha gente con muchas ganas de no volver a tener esa dinámica. Hay que cambiar y trabajar de puertas a afuera. Y en ese sentido las puertas de Podemos están abiertas. Me consta que hay mucha gente y en mi lista la hay que nos han contado que alguna vez se acercaron a Podemos y que por el ambiente que veían no les acababa de convencer. A mí eso me duele mucho. Tenemos que pensar que Podemos es un partido de 50.000 votos en unas elecciones generales y que las personas que estamos ahí tenemos que tener la suficiente cabeza para que se repitan a nivel municipal. Somos personas que estamos organizando el partido y el trabajo, creando una herramienta abierta cuyo valor más grande es el de poder atraer a más. Ahora se abre una etapa nueva en la que va a primar el diálogo.

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