Parte de la exposición y entrada al salón de actos. FOTO: Gaspar Francés
Parte de la exposición y entrada al salón de actos. FOTO: Gaspar Francés

Hay botellas de todos las formas y colores.  Hay botellas de medicamentos (la mayoría), de licores y alcoholes (de vino, champán, brandy...), de agua y gaseosas, y otras (leche, aceite de almendras...)  En total 131. No son botellas recuperadas del mar, lanzadas por naúfragos con mensajes de SOS en su interior, o textos dirigidos a la amada (o amado) que se encuentra al otro lado del Océano.

De las botellas que habló ayer Koldo Pla no han sido recogidas en la orilla de una playa paradisíaca. Estaban enterradas, y no en arena blanca y fina. Fueron localizadas en el  cementerio de la ladera de un monte, el de Ezkaba (Pamplona). Una botella por osamenta. Y casi todas ubicadas en el espacio situado entre las tibias. Todas con un documento en su interior, con un membrete: 'PRISIÓN FORTALEZA. PAMPLONA. DIRECCION' O 'SANATORIO PENITENCIARIO DE SAN CRISTÓBAL. PAMPLONA. DIRECCION'. En el papel oficial, la identificación del fallecido, el orden en la relación de finados y del enterramiento, así como la ubicación del mismo en el cementerio.

La botella de Luis Cubo Fernández, nacido en Nava de la Asunción (Segovia) y jornalero de profesión, fue un recipiente de Glefina de Laboratorios Andrómaco. Fue encarcelado en agosto de 1936 en la prisión de la capital segoviana y trasladado al Fuerte en julio de 1937. Fue condenado a 30 años y 1 día por participar en la fuga. Permaneció en el Fuerte hasta su fallecimiento el 29 de septiembre de 1942, según uno de los paneles de la exposición 'Que aflore lo enterrado', colgada en el Centro Cívico Esgueva.

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Publico asistente al acto. FOTO: Gaspar Francés

La identificación de Andrés Rodríguez Calero (alcalde socialista y presidente de la Casa del Pueblo de Serrejón, Cáceres) apareció en una botella de Pectoral L. Richelet -un jarabe expectorante de la marca L. Richelet-. Y así hasta 131. Su inhumación se realizó de manera planificada y ordenada, siguiendo las directrices de la Orden de Franco de 27 de enero de 1937.

131 botellas que corresponden a los restos exhumados en el cementerio del Fuerte de San Cristóbal,  sobre los que disertó Koldo Pla, en la segunda charla organizada por Verdad y Justicia, CGT y Txinparta, asociación a la que pertenece y que ha organizado homenajes a los presos de San Cristóbal, coordinado las exhumaciones y divulgación del proyecto de trabajo del Fuerte.

"En 2007 iniciamos la exhumación que se concluyó en 2010. Hoy el cementerio está cubierto pero todos los restos de los 131 enterrados han sido identificados. Sabemos quienes son. Hasta ahora 45 restos han sido reclamados y entregados a sus familiares; hay familias que todavía a día de hoy no saben que sus allegados están allí", dijo Koldo Pla.

"Las exhumaciones", añadió el hoy profesor jubilado dedicado integramente a este proyecto, "aportan una verdad incuestionable. Se pone a la vista la barbaridad de lo que sucedió". [En la exhumación del Fuerte participó Francisco Etxeberria, autoridad forense internacional, que ha intervenido en Chile, en la recuperación de los cadáveres de Salvador Allende, Pablo Neruda o Víctor Jara].

Koldo Pla, que fue presentado por Félix Sierra, estudioso también del Fuerte de San Cristóbal y de la fuga del 22 de mayo de 1938, habló del Cementerio de las botellas y de la transmisión de la Memoria. Tras describir la imponente fortaleza militar levantada entre 1877 y 1919, informó de su primera utilización como prisión en tras la revolución de Octubre de 1934, siendo su último destino como sanatorio penitenciario. Fue cerrado en 1945.

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Libro "El Cementerio de las botellas". FOTO: Gaspar Francés

Pla mencionó, entre otros, los trabajos de José María Jimeno, colaborador de 'Punto y Hora' hasta el atentado a la revista, y los de Félix Sierra primero, y luego en colaboración Iñaki Alforja.

"De los 700 muertos, unos 200 eran presos gubernativos, de los que no hemos encontrado datos. Otros 203 son presos muertos en el Fuerte por enfermedad, asesinados al aplicárseles la Ley de Fugas y que fueron enterrados en los pueblecitos próximos, en cuyos cementerios hemos colocado placas", manifestó Koldo Pla antes de centrarse en el Cementerio de las botellas, al que fueron a parar los presos fallecidos entre mayo de 1942 y junio de 1945. En el 99% de los casos por tuberculosis pulmonar. 

También explicó las dificultades que tuvieron para interpretar correctamente el croquis del espacio funerario encontrado.

En el  libro 'El Fuerte de San Cristóbal en la memoria: de prisión a sanatorio penitenciario', dirigido por Francisco Etxeberria y Koldo Pla, se explica minuciosamente todo el proceso de exhumación y análisis de los restos, entre otras muchas cosas; la publicación de 429 páginas, se completa con un CD.

Pla también comentó la numerosa presencia de vallisoletanos entre los presos del Fuerte (389 detenidos el 19 de julio en la Casa del Pueblo) ,que ya había sido abordada por Félix Sierra y Orosia Castán, en la primera de las charlas (día 9).

"De los 14 fusilados como organizadores de la fuga que tuvo lugar el 22 de mayo de 1938, 6 eran de Valladolid. Fueron fusilados en la Ciudadela de Pamplona y sus cadáveres devueltos al cementerio del Fuerte. Allí están", dijo Pla que contó la conversación mantenida con Carlos Frechilla, hijo del pianista vallisoletano Miguel Frechilla, y nieto de un preso de San Cristóbal cuyos restos no se sabe dónde están.

"Por si acaso, convendría que las familias dejen una prueba de ADN; el Gobierno de Navarra lo está creando. En un momento concreto podría ser posible hacer el encaje y tener suerte de la recuperación de la identidad", expresó el miembro de Txinparta, que explicó los pasos dados en su Comunidad autónoma, aunque ahora reside en Madrid no por una decisión totalmente voluntaria.

Koldo Pla durante la charla. FOTO: Gaspar Francés
Koldo Pla durante la charla. FOTO: Gaspar Francés

"Aunque no nos gusta hablar de ello, pero es así: En el verano de 2009 todos los monumentos de la Memoria fueron atacados por falangistas. En octubre me dejaron una carta de amenaza de muerte. En 2015 hubo un juicio en la Audiencia Nacional en la que fueron condenados tres, aunque son muchos más, de los autores. Les impusieron a uno 2 años y a otro1,5; imagino que no habrán entrado en la cárcel", comentó Koldo Pla, que dedicó la ultima parte de su intervención a la transmisión de la Memoria, con especial interés en lograr "la empatía con los jóvenes".

"¿Dónde están los jóvenes?"

"¿Dónde están los jóvenes?", se preguntó Pla. "La Memoria está tan coja tan coja que el trabajo está en los jóvenes", según Koldo Pla, que subrayó la importancia de hechos como que Barricada haya grabado un disco-libro  -'La tierra está sorda'-, dedicado a las víctimas del franquismo y, en concreto, tres canciones a los presos del Fuerte, "que podría ser un centro de muchas cosas, pero jamás podrá dejar de ser un centro de la Memoria Histórtica. Eso ya lo hemos conseguido. Pero la música llega a sitios que nosotros no".

'En la cima del monte la puerta se cierra

como un ataúd gigante se traga bajo tierra

un montón de vidas que sus túneles alberga

y el alma segada busca su sitio en este infierno de piedra... 

en este infierno de piedra

y el alma sesgada busca su sitio en  este infierno de piedra

y el alma segada busca su sitio en este infierno de piedra', (Infierno de piedra. Ezkaba 1).

Pla enumeró una serie de hitos recientes en Navarra, donde no hubo guerra pero el Golpe Militar provocó 3.400 muertos. El último hito comentó ha sido el acuerdo del Ayuntamiento de Pamplona (EH Bildu) de sacar los restos de Mola y Sanjurjo, de la cripta del 'Monumento de los Caídos'.

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Vista general de la exposición en el Centro Cívico Esgueva. FOTO: Gaspar Francés

"Hoy [por ayer] se han exhumado los restos de Sanjurjo; los de Mola ya los había retirado la familia hace días. El arzobispo de Pamplona tuvo la cara dura de presentar alegaciones y decir que era una cripta en la que se rezaba por las víctimas.¡Claro, por eso lo hacían el 18 de julio! Hay cosas con las que no puedo, una es la Iglesia, que perdonó de antemano los asesinatos", manifestó Pla, que dijo que el monumento debe ser derribado: "No tiene ningún valor. Lo levantaron, como la mayoría, solo para ofender a las víctimas".

"Pero también", añadió, "hemos hechos cosas antes del cuatripartito, cuando gobernaba UPN. Somos unos privilegiados. Donde se puede avanzar se avanza. Cada uno sabrá qué se puede hacer, pero todos podemos hacer algo, gobierne quien gobierne. Creo que está empezando una manera imparable. Que así sea", fueron las últimas palabras de Koldo Pla.

Nota. La charla se desarrolló con absoluta normalidad. Con la puerta del salón de actos -cuyas sillas se ocuparon en su totalidad - abiertas de par en par. Eso sí, una pareja de policía municipal estuvo en el Centro Cívico, en el que el día 9 casi se provoca un incidente, al querer una bedela desalojar a las personas que se encontraban en el exterior del salón y cerrar la puerta. En ese espacio ayer, al fin, se pudo ver la exposición de Txinparta y la Fundación Aranzadi que el primer día del ciclo no pudo montarse, por estar otra colgada. Por cierto, el día anterior, martes 15, en el Centro Cívico de Rondilla, tuvo lugar la Asamblea Vecinal, y el público de pie ocupó pasillos y fondo, sin ningún problema. Claro que los que intervenían eran el alcalde y el equipo de gobierno municipal, con la presencia de la Superintendente de la Policía Local.

El exceso de celo de una bedela del Centro Cívico a punto de reventar el acto sobre la fuga del Fuerte de San Cristóbal

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