Gregorio Dionis, director del equipo Nizkor. FOTO: Gaspar Francés
Gregorio Dionis, director del equipo Nizkor. FOTO: Gaspar Francés

El director del equipo Nizkor, organismo de derechos humanos especializado en derecho internacional, Gregorio Dionis, pasó ayer por el Centro Cívico Esgueva para pronunciar una conferencia titulada 'La impunidad de los crímenes franquistas y su impacto en las instituciones actuales'. En una charla previa a su intervención, analizó diferentes asuntos relativos a la pervivencia del franquismo en la actualidad, como el artículo 155 “continuación del derecho alemán nacionalsocialista” siendo ideado por el ultraconservador Carl Schmitt, sobre quien realizó su tesis Manuel Fraga.

Gregorio Dionis, dirigiendo la mirada hacia los crímenes del franquismo, habla del “modelo perverso” de transición: “No se usó en ningún país de Europa y por supuesto niega el derecho a la justicia, entonces España necesita legitimar ese modelo, no puede ser el único que hace eso”, explicando cómo se exportó a Latinoamérica empleándose en países como Chile, Argentina o Guatemala para tratar de lograr ese reconocimiento o validación internacional.

El equipo Nizkor que Dionis preside, es el autor del informe ‘La cuestión de la impunidad en España y los crímenes franquistas', considerado como el documento de cabecera para todos los trabajos por la memoria histórica, la justicia y la reparación. Para revertir esto, apuesta por “desestructurar el modelo”, asegurando que ni siquiera es necesario modificar la Constitución, sino que “con leyes orgánicas se pueden anular los tribunales fascistas y poder reconocer a las víctimas”. Ante la evidente pregunta de por qué entonces no se hace, su respuesta es clara: “Porque pervive el franquismo”.

Para Dionis perdura su estructura ideológica, “la superestructural, que es la que la gente no ve”, aludiendo a una pretendida desinformación de la sociedad, incluso en las universidades: “Por ejemplo, la sentencia de Núremberg [proceso contra los dirigentes, funcionarios y colaboradores del régimen de Hitler en 1946], que en Europa la estudia cualquier abogado, no solo no se estudia en España sino que siquiera está traducida en español ni se va a traducir”.

Gregorio Dionis durante su conferencia. FOTO: Gaspar Francés
Gregorio Dionis durante su conferencia. FOTO: Gaspar Francés

Relata una reunión que mantuvo con el departamento internacional de una universidad española, “una encerrona”, a la que asistieron doce profesores “presuntamente democráticos y presuntamente, en cierta manera, progresistas” en la que dejaron claro que “ellos no reconocían los juicios de Núremberg, que no reconocían el derecho que surgió de eso y que supiera que eso nunca se iba a aplicar en España”.

Aquí hubo una ruptura intelectual profunda con el franquismo, pero los modelos doctrinales no se modificaron”. “Un abogado español, en principio, es incapaz de presentar una demanda internacional por crímenes contra la humanidad porque no tiene la formación para hacerlo”, dejando un dato más para la reflexión: “Felipe González, cuando era abogado, defendía a los nazis que estaban refugiados en España, nada es ingenuo y nada surge de la nada”.

Sugiere una replanteamiento en la lucha por la memoria histórica: “Todos los movimientos que hay llegan a un punto sin salida, si no lo visualizas se produce un mundo absurdo en el que no entiendes nada”. Ante este panorama tan poco halagüeño para la justicia, la verdad y la reparación, tan solo ve una solución, el estudio: “La izquierda si hizo algo siempre fue usar la cabeza”. Para ello ponen a disposición de cualquier persona los archivos del equipo Nizkor de forma libre y gratuita en su página web: “Esto tiene que ver con la filosofía del derecho, que es la que constituye un Estado, y cualquier intelectual tiene que estar en condiciones de entender eso, una Constitución no depende de los juristas, depende de que el pueblo esté de acuerdo con esa Constitución”.

El artículo 155, el estado de excepción y su origen nacionalsocialista

No solo se centra en cómo las estructuras jurídicas y doctrinales del franquismo continuaron después de la transición, sino también en losproblemas de filosofía del derecho que ahora mismo están de moda como es el artículo 155, que es una continuación del derecho alemán nacionalsocialista”, asegura Gregorio Dionis en referencia al actualmente célebre instrumento de la Constitución española que a día de hoy se está aplicando sobre Cataluña.

Público asistente a la charla en el Centro Cívico Delicas. FOTO: Gaspar Francés
Público asistente a la charla en el Centro Cívico Delicas. FOTO: Gaspar Francés

En el III Reich hubo un gran teórico que se llama Carl Schmitt, que creó el concepto de estado de excepción y se aplicó en la Constitución de Weimar”, explica, “tiene como principio que el poder reemplaza todos los demás sistemas dentro del Estado”. En España, donde se refugió y llegó a dar clases en el colegio militar de Zaragoza, su discípulo fue el presidente honorífico y fundador del Partido Popular, entonces ministro de Franco, Manuel Fraga que, según relata Dionis, realizó su tesis doctoral sobre Schmitt. Incluso se le concedió la Medalla de Honor que otorgaba el Instituto de Estudios Políticos, “matriz ideológica del franquismo”.

Los dos grande padres de la Constitución fueron Fraga y Peces Barba, y ellos meten el concepto del estado de excepción en el artículo 155 y en el 116”, recuerda el presidente del equipo Nizkor, que lo califica como “la pervivencia del nacionalsocialismo en la Constitución española”. Ante todo esto, se hace una pregunta: “Entonces, ¿cómo se hace si hay una secesión?”. Desde su punto de vista, aludiendo a la filosofía del derecho y a la ilegalidad de la secesión en algunos países, “tú te adheriste a un Estado voluntariamente y no puedes salirte unilateralmente, ese es un principio de derecho que existe hasta en los contratos de alquiler; la última secesión en un país democrático en el mundo fue la de los confederados del sur de Estados Unidos, terminó como terminó, porque solo se puede ganar una secesión por la fuerza”.

Todo este razonamiento se basa, como ocurre en el caso norteamericano, en que el derecho de secesión está prohibido, aspecto que no está recogido en el Código Penal español donde no esta tipificado: “Si tienes prohibida la secesión, entonces el parlamento catalán no podía ni siquiera plantearse esa posibilidad”. Esto, según Dionis, choca con el estado de excepción que “tiene el drama de que siempre es a posteriori, porque parte de un delito, de la concepción de delincuente”, lo que describe usando la expresión anglosajona “agarrarlo con la pistola humeante”.

Orosia Castán junto a Gregorio Dionis. FOTO: Gaspar Francés
Orosia Castán junto a Gregorio Dionis. FOTO: Gaspar Francés
'La impunidad de los crímenes franquistas y su impacto en las instituciones'

La conferencia de Gregorio Dionis tuvo lugar el lunes en el Centro Cívico Esgueva. Organizada por CGT, estuvo presentada por Orosia Castán, historiadora que trabaja en la recuperación de la memoria histórica y la restitución de las víctimas del franquismo. Como preámbulo, quiso agradecer la celebración, la semana pasada, de las jornadas 'Por lo que fuimos, somos. Memoria de las luchas en Valladolid' por volver a poner sobre la mesa “ciertas discusiones que, pienso yo, nos pueden llevar a un buen fin”.

La lucha política, el compromiso auténtico, es de muy pocos, y esos pocos son los que enseñan el camino, uno de ellos es Goyo Dionis”, asegurando que “su visión de la jugada se enfoca hacia la impunidad de los crímenes”. Orosia describió al equipo Nizkor como una organización internacional de derechos humanos centrada en el derecho penal internacional que actúa en más de noventa países con miles de militantes y “siempre en la vanguardia de la lucha, no de la reivindicación”, motivo esgrimido por Castán para explicar por qué Gregorio Dionis es una persona, pese a la trascendencia internacional de su trabajo, muy poco visible en los medios, destacando que a la rueda de prensa previa a su intervención en el Centro Cívico Esgueva tan solo asistiera últimoCero.

Orosia ha recordado la respuesta del equipo Nizkor ante el entonces borrador de ‘Ley de la memoria’ que finalmente aprobó el gobierno de Zapatero en 2007: “La reconciliación definitiva de los españoles sólo se puede conseguir con justicia, y que los partidos que presentan este proyecto de ley están confundiendo olvido con reconciliación, justicia con venganza y memoria con alegalidad”. El documento, firmado por el propio Gregorio Dionis, aseguraba también que “declarar la ilegitimidad de algunas de las normas de la legislación franquista es lo mismo que declarar su legalidad y la del régimen que las impuso”.

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