Alipio García de Celis durante su conferencia en las IV Jornadas Valladolid con Palestina. FOTO: Jorge Ovelleiro
Alipio García de Celis durante su conferencia en las IV Jornadas Valladolid con Palestina. FOTO: Jorge Ovelleiro

La ‘Degradación ambiental y expolio en los Territorios Ocupados por Israel’ ha centrado la segunda charla de las charlas organizadas por la Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid. El profesor titular de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Valladolid, Alipio García de Celis, ha analizado el impacto medioambiental de la ocupación israelí de los territorios palestinos.

Carmen Duce, responsable de la Oficina de Cooperación de la Universidad de Valladolid, entidad financiadora de las jornadas palestinas, ha intervenido al comienzo de la charla dando las gracias a la plataforma por “tratar de implicar a la universidad” asegurando que el ‘Boicot, Desinversiones y Sanciones’ (BDS) académico es uno de los “grandes debes en la UVa”. Ha presentado a Alipio García de Celis que, además de haber tenido “responsabilidades varias” en la universidad y ser profesor titular, es experto en situaciones ambientales como la que viven los territorios palestinos.

García de Celis, que ya intervino hace dos años en estas mismas jornadas analizando la situación de Gaza, ha recordado que es un “desastre absoluto” lamentando que haya ya “poco medioambiente que salvar”. En esta ocasión se ha centrado en el resto de territorios ocupados palestinos, denominándolos de forma genérica Cisjordania aunque abarque otras zonas.

Para contextualizar su explicación, ha asegurado que “cuando hablamos de medioambiente hablamos de gestión del territorio”, para realizar un esclarecedor preámbulo sobre la división del espacio ocupado en tres zonas, según los acuerdos de Oslo: área A, donde la Autoridad Palestina tiene el control total sobre la seguridad y sobre asuntos civiles; área B, espacio en el que la Autoridad Palestina tiene el control civil, y Palestinos e Israelíes comparten el control militar; área C, espacio donde Israel tiene el control civil y militar total, el 60% del territorio.

Esta división, según Alipio, significa una “segregación a múltiples niveles”, por ejemplo con las carreteras que pueden ser usadas o no dependiendo de si la matrícula es israelí o palestina, privando de infraestructuras medianamente modernas a estos últimos. Además, las áreas C, controladas por Israel, son las más ricas y extensas, siendo la mayor parte de las tierras de cultivo palestinas y las zonas con mayor valor ambiental protegido. Estimándose en dos millones y medio la población total palestina de Cisjordania, tan solo 300.000 viven en zonas C.

Momento de la charla en una de las aulas de la Facultad de Derecho. FOTO: Jorge Ovelleiro
Momento de la charla en una de las aulas de la Facultad de Derecho. FOTO: Jorge Ovelleiro

Estas áreas C son también la zona natural de expansión de las personas que viven en el resto, teniendo en cuenta los datos aportados que señalan que la mitad de la población tiene menos de 20 años, por lo que se calcula que, de los más de 4 millones actuales, su población alcance los 11,5 millones en 2050, 14 millones si pudieran retornar los exiliados.

Ha explicado diferentes casos en los que Israel se apropia de los recursos hídricos, como el 60% del agua del río Jordán, frente al 0,5 de Palestina, siendo el resto aprovechado por Siria y Jordania: “Así difícilmente pueden asar de una agricultura de subsistencia”. Lo mismo ocurre con los pozos, principal fuente de agua palestina, explotados por Israel entorno al 80%.

Algo similar, pero a la inversa, ocurre con los residuos sólidos, además de las dificultades de la Autoridad Palestina para gestionarlos, pese a sus esfuerzos. Según el relato de García de Celis, las actividades industriales también tienen un reparto desigual en lo medioambiental. Puso el ejemplo de Tulkarem, localidad palestina que terminó acogiendo la empresa química Geshuri Industries después de ser trasladada desde una población israelí ante las quejas por contaminación. Como guinda, apuntó que los días que el viento lleva las emisiones a territorio israelí la fábrica cierra.

Ha concluido desgranando varios ejemplos de como la “apropiación indebida y el expolio de medioambiente palestino” continúan a día de hoy, como la explotación de canteras, uno de los principales recursos de Cisjordania, cerrando algunas palestinas por motivos medioambientales, mientra abren otras de capital israelí o internacional, como Cemex, “líder mundial” en materiales de construcción. “El medioambiente es víctima y herramienta de la ocupación”, ha rematado Alipio García de Celis.

El próximo miércoles, continuando con las actividades de las jornadas, instalarán un ‘check point’, emulando los controles israelís que deben sortear en Palestina para poder desplazarse por su territorio, en la puerta de la Facultad de Derecho a cargo de Teatro Foro Clown de Valladolid y Pallasos en Rebeldía, proyecto al que pertenece Iván Prado que será el encargado de la charla posterior titulada ‘El clown en tiempos de guerra’.

Tras la charla en de la Facultad de Derecho, la Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid se ha trasladado a la Plaza de la Universidad para, como cada miércoles de estas jornadas, para “exigiendo al Gobierno del Estado español que condene los ataques contra civiles desarmados y revise sus acuerdos con Israel, por lo que nos concentramos una semana más en apoyo a la Gran Marcha del Retorno y en contra de la brutal respuesta de Israel”.

Un momento de la concentración. Foto: Jorge Ovelleiro
Un momento de la concentración. Foto: Jorge Ovelleiro

“En este tercer viernes de protestas ha sido asesinada una persona y 175 han resultado heridas. Desde el inicio de las marchas el 30 de marzo Día de la Tierra Paestina en los tres viernes de protestas consecutivas 33 personas han sido asesinadas, tres de ellas menores y un fotoperiodista perfectamente identificado, cerca de 3.100 heridxs, entre los cuales hay en torno a 445 menores, 21 trabajadores sanitarios y 15 periodistas también identificados”, además de 1.236 personas heridas de bala por francotiradores. Concluyeron con un llamamiento a la sociedad civil para que impulse con más ahínco la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones al Apartheid Israelí (BDS).

Como organización parte de la Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid, dieron lectura también al comunicado emitido por Izquierda Unida por el que “condena el ataque unilateral al margen de la legalidad internacional realizado la noche anterior por Estados Unidos, Francia y Reino Unido”. En él aseguran que “las intervenciones militares unilaterales como estas, además de ser ilegales por no respetar lo establecido en la Carta de las Naciones Unidas, sólo sirven para desestabilizar cada vez más la región, provocar dolor a los pueblos y alimentar la amenaza global”, exigiendo al Gobierno español que no autorice el uso de bases militares en suelo español como plataforma para realizar futuros ataques contra Siria.

Lectura del comunicado en la Plaza de la Universidad. Foto: Jorge Ovelleiro
Lectura del comunicado en la Plaza de la Universidad. Foto: Jorge Ovelleiro

El tercer comunicado que se escuchó en la Plaza de la Universidad fue el de Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) con motivo del Día de los Presos Palestinos: “Todos los años Israel arresta a miles de palestinos/as en un intento de reprimir la voluntad de autodeterminación y continuar su colonización. Se solidarizan así con el boicot al sistema judicial israelí, al que acusan de ser ilegal, por parte de los palestinos encarcelados que piden a la Autoridad Palestina que “presente lo antes posible a la Corte Penal Internacional un informe sobre la cuestión de la detención administrativa”.


Noticias relacionadas

Liliana Cordova frente al lavado de cara israelí

Las Jornadas de Valladolid con Palestina conmemoran los 10 años de la plataforma solidaria

La vida de las menores palestinas Janna Jihad y Ahed Tamimi en 'Radiance o resistance'

No hay comentarios