Concentración en la Plaza de Fuente Dorada en el día de la Nakba. FOTO: Gaspar Francés
Concentración en la Plaza de Fuente Dorada en el día de la Nakba. FOTO: Gaspar Francés

Como cada año coincidiendo con el día de la Nakba, el 15 de mayo, la Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid se ha concentrado en la Plaza de Fuente Dorada. Este año la situación es especialmente dramática, con 60 muertos en el día de ayer y miles de heridos, a los que hay que sumar otros tantos en las últimas semanas con las movilizaciones de las Marchas del Retorno. Terminado el acto, los cientos de personas que clamaban en favor del pueblo palestino y contra la masacre israelí han partido en manifestación hasta la Plaza de Zorrilla.

Las cifras son desgarradoras con, en un solo un día, 60 muertos, incluidos 7 menores y 1 paramédico, además de 2.700 heridos, incluidos 200 menores y 11 periodistas, 28 en estado crítico y 116 en estado grave, por lo que se prevé que las muertes seguirán aumentando. Esta ha sido la respuesta del Estado israelí ante las movilizaciones del 70 aniversario de la Nakba, día en que se conmemora la ocupación de los terrenos de Palestina por parte de Israel, traduciéndose del árabe como ‘catástrofe’. Esta situación no es más que la continuación de lo que se viene viviendo las últimas semanas desde que el 30 de marzo se celebrara el Día de la Tierra Palestina, cuando se iniciaron las Marchas del Retorno que se saldaron con más de 50 muertos y 3000 heridos.

Por casualidad o causalidad, el día antes de la conmemoración del 70 aniversario de la 'catástrofe', EEUU ha inaugurado su Embajada en Jerusalén “despreciando la legislación internacional, para apoyar las políticas de ocupación de Israel, que reivindica Jerusalén como capital”, explicaron desde la Plataforma, “miles de palestinas y palestinos de los territorios ocupados han salido a las calles en protesta”, siendo reprimidos por el ejército con disparos con munición real, algunos datos apuntan a 1.204 impactos de bala, y gases lacrimógenos. “Los mismos que ayer festejaban el traslado de la embajada yanki y lavaban sus crímenes en Eurovisión y el Giro de ¿Italia?, hoy continúan su masacre. La Franja de Gaza, hoy. ¿Y mañana?”, se preguntan con indignación.

Tras la lectura del manifiesto del día de la Nakba, realizaron una pequeña performance para “teatralizar de alguna manera” la situación de los alrededor de ocho millones de refugiados palestinos. Su símbolo es una llave, como las que repartieron entre parte del público asistente y que fueron depositando sobre la enorme pancarta situada el suelo de la Plaza de Fuente Dorada con el lema “Free Gaza, Free Palestine”. Mientras, fueron leyendo varios pasajes de los testimonios en primera persona de Mdalale, Khadram, Ibrahim y Zaki sobre sus escalofriantes recuerdos de hace 70 años, recogidos por la periodista Isabel Pérez.

Finalizaron el acto con la lectura del poema ‘La historia’ del gazatí Kamal Nasir: “Es la historia de un pueblo que fue engañado / que fue arrojado / en los laberintos de los años. / Pero ellos desafiaron / y aguantaron / desnudos y unidos. / Y encendieron, / desde los campos de refugiados, / la revolución del regreso / desde el mundo de la oscuridad”, concluían sus versos.

La Plataforma Solidaria con Palestina ha desarrollado en el pasado mes sus cuartas jornadas Valladolid con Palestina y contra el apartheid israelí, concentrándose cada miércoles ante la dramática situación en la zona con las Marchas del Retorno: “Lo que pasa hoy, lo que pasó ayer y lo que pasará mañana es la punta del iceberg”, denunciaron, “la lucha y la solidaridad con el pueblo palestino no es solo cuando hay cientos de muertos encima de la mesa”, reclamaron a la vez que agradecían la asistencia de los centenares de personas concentradas, antes de salir en manifestación ante la petición popular.

MANIFIESTO DÍA DE LA NAKBA

La masacre contra la población palestina de la franja de Gaza es el último eslabón de una cadena de masacres que comenzaron hace más de un siglo, masacres que se enmarcan en un plan genocida y de limpieza étnica contra el pueblo palestino. No es una afirmación gratuita sino el resultado de un análisis objetivo de este conflicto que comenzó con la creación del movimiento sionista a finales del siglo XIX. Este movimiento se basaba en dos falsas premisas: un pueblo sin tierra para una tierra sin pueblo, y convertir una religión en una nacionalidad. Algo tan disparatado como decir que todos los musulmanes son árabes o todos los católicos son españoles. Este disparate fue posible gracias a los medios económicos de los acaudalados judíos y la coincidencia de intereses entre las potencias coloniales occidentales de entonces, sobre todo Inglaterra.

Pero el hecho de que el papel de Gran Bretaña haya sido nefasto en la tragedia palestina, no debe ocultar la responsabilidad del movimiento sionista que, desde su primer Congreso en Basilea en 1897, decidió establecer un Estado Judío en Palestina, lo que significaba clara y rotundamente la " des-arabización" del territorio palestino. O dicho de otro modo “la invisibilidad de su pueblo" para permitir su " judaización".

En noviembre de 1947, a raíz de los horrores de la Segunda Guerra Mundial y el genocidio nazi de los judíos de Europa, la recién creada Organización de las  Naciones Unidas aprobó un plan para particionar el Mandato de Palestina en un estado judío y otro árabe. Se asignaba aproximadamente el 55% de los terrenos a la propuesta de estado judío, aunque los judíos sionistas poseían sólo el 7% de la tierra privada en Palestina y representaban sólo alrededor del 33% de la población, un gran porcentaje de los cuales eran inmigrantes recientes de Europa. El estado árabe palestino se iba a crear en el 42% del Mandato de Palestina, con Jerusalén convirtiéndose en una ciudad internacional.

El 14 de mayo de 1948 se creaba el estado de Israel y un día después, los palestinos comenzaban la huida en masa de sus hogares ante la llegada de grupos de sionistas armados. Ese día comenzaba la Nakba, la catástrofe del pueblo palestino que 70 años después sigue disperso en el exilio, esperando el derecho al retorno reconocido por la ONU en la resolución 194.

La Nakba no fue un resultado involuntario de la guerra. Fue un acto deliberado y sistemático necesario para la creación de un estado de mayoría judía en la Palestina histórica, que era mayoritariamente árabe antes de 1948. Internamente, los líderes judíos sionistas utilizan el eufemismo "transferencia" cuando se habla de estos planes, pero hoy son calificados como "limpieza étnica". Las últimas masacres de Gaza se enmarcan en este contexto. EEUU y el resto de los países occidentales, no solo conocen muy bien estos planes sionistas, sino que les prestan el apoyo político, económico y militar necesario, lo que permite a Israel incumplir todas las resoluciones de las Naciones Unidad, sin que sea amonestado ni sancionado, de modo que Israel puede actuar con total impunidad.

Para Ben-Gurion, primer ministro de Israel, el plan era garantizar que los palestinos nunca regresaran a sus hogares. "Los viejos morirán y los jóvenes olvidarán" decía, pero hoy, 70 años después, el dolor del desarraigo sigue vivo entre lxs refugiadxs palestinxs. Si hay algo que Israel no ha conseguido es expropiar al pueblo palestino de su dignidad, su capacidad para resistir y transmitir la esperanza contagiosa de luchar por una causa justa.

Por eso, la llamada de la sociedad civil palestina al BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel), es más necesaria que nunca.

En el Estado Español decenas de ayuntamientos se han sumado a la llamada al BDS y han aprobado mociones que señalan las violaciones sistemáticas de la legislación internacional y los derechos humanos por parte de Israel hacia el pueblo palestino. Pero Israel emplea toda su maquinaria contra aquellos que defendemos la causa Palestina empleando millones de euros para combatir el BDS. La mayor parte del dinero se dedica a recabar información sobre el BDS y sus líderes, y a sabotear y desprestigiar sus actividades. Tan sólo en esta semana han llegado 8 nuevas demandas. La mayoría a pueblos pequeños y con escasos o nulos recursos para defenderlas, tanto técnicos como humanos y financieros.

Ya está bien del lavado de cara que pretenden hacer a través de Eurovisión, el Giro u otros movimientos culturales y sociales. No miremos para otro lado mientras Israel sigue masacrando al pueblo palestino.

Desde la Plataforma Solidaria con Palestina pedimos a nuestros representantes políticos que se posicionen del lado del Derecho Internacional y, como titulares de obligaciones, les apelamos a reiterar su llamamiento a respetar y hacer respetar el Convenio de Ginebra y activen los mecanismos necesarios para que Israel rinda cuentas.

Seguiremos apoyando la Causa, para que un día los millones de refugiadxs palestinxs puedan regresar a su hogar.

Viva Palestina Libre.


Noticias relacionadas

El repaso a la dramática situación de Gaza cierra las IV Jornadas Valladolid con Palestina

Concentración contra las detenciones de menores en Palestina

La solidaridad palestina atraganta un vino israelí

 

Solo tu puedes impedir que esto se acabe

Compártelo, apoya el proyecto

ÚltimoCero | Hazte cómplice HAZTE CÓMPLICE

No hay comentarios