Inauguración de la exposición de la Casa Feminista de Valladolid. FOTO: Gaspar Francés
Inauguración de la exposición de la Casa Feminista de Valladolid. FOTO: Gaspar Francés

Desde fuera puede parecer un trabajo lento, en algunos momentos hasta estacando, pero la actividad de la asamblea para construir la futura Casa Feminista de Valladolid no ha cesado en este año largo desde su creación, logrando la cohesión de su heterogéneo grupo y una organización que pueda afrontar la gestión del proyecto. Este mes de junio arrancan sus actividades en diferentes espacios de la ciudad, siendo la primera la exposición de ilustraciones, obra conjunta de Ana Nan y Laura Asensio, en el Callejón de Ricote. Siguen a la espera de firmar el acuerdo definitivo con la concejalía de Igualdad, que pasa por la cesión del espacio, una dotación económica para los gastos corrientes e independencia total en sus actividades.

En marzo de 2017 fue la primera mesa redonda que organizaron con mujeres de otras casas, donde compartieron sus experiencias. En este año incluso han cambiado de nombre, retirando el “de las mujeres” con el objetivo de ser más inclusivas con identidades diversas, llamándose al fin Casa Feminista de Valladolid.

Sin embargo, la casa ya está llena, solo faltan la puerta y las paredes, ya que en este tiempo han consolidado el grupo que la integra a base de trabajo en asambleas y, sobre todo, de cuidarse: “Por eso el proceso ha sido tan largo, por intentar fortalecer el grupo”, apunta Ana sobre los cuidados, siguiendo unas rutinas como ver cómo se encontraba cada una al inicio y al final de sus encuentros. Todo esto sin descuidar los tiempos de esparcimiento: “Las cañas de después también son cuidados, al final estamos dándole al coco en las asambleas, pero luego viene bien un momento de relax entre todas que puede servir para conocernos más”.

Algunas de las integrantes de la asamblea durante la inauguración de la exposición. FOTO: Gaspar Francés
Algunas de las integrantes de la asamblea durante la inauguración de la exposición. FOTO: Gaspar Francés

“Nos dividimos en grupos pequeños para que todo el mundo pueda hablar y que no sea la típica asamblea de intervenciones magistrales que a cualquiera le da miedo”, explica Bea como una de las medidas tomadas para asegurar una participación real, además de que cada una lleva una etiqueta con su nombre para que quienes se incorporara de nuevas no tuviera que vencer esa brecha.

“Ha sido un proceso verdaderamente genial, yo que tengo 65 años, que no he participado de estas metodologías, puedes hablar, te sientes acogida”, así explica Felisa su experiencia, sintiéndose siempre parte de este heterogéneo grupo. “De todo el mundo se aprende, de la gente que lleva mucho tiempo y de la gente que viene con nuevas ideas, la vida es un aprendizaje” reconoce también Isa, asegurando que este ambiente intergeneracional ha conseguido que “todas salgamos ganando”.

“Una idea inicial ha sido la diversidad”, recuerda, aunque su aspiración es que sea mayor, “es cierto que hay una diversidad en edad pero tendría que haber otros colectivos que todavía no están, no porque nosotras no queramos sino porque todavía no se han acercado”. Hacen así un llamamiento para que “seamos una representación de todas las mujeres feministas que tenemos inquietudes en Valladolid”, creando un espacio más enriquecedor aun.

Logo de la Casa Feminista de Valladolid diseñado por Ana Nan
Logo de la Casa Feminista de Valladolid diseñado por Ana Nan

“La finalidad no es la casa, la finalidad es el encuentro, la finalidad somos nosotras, la finalidad es el feminismo”, sentencia Isa asumiendo también que “una casa te da una cierta identidad, es un lugar en el que la gente se puede acercar o te puede ubicar”, siguiendo criterios de accesibilidad y cercanía. “Creemos que la cesión es una oportunidad que te permite desarrollar actividades, en el momento que tienes el espacio, puedes centrar toda tu energía en ellas y en hacer que la casa crezca”, apunta Bea, puntualizando que “no queremos que eso suponga en ningún momento la pérdida de independencia, eso para nosotras es una linea roja, queremos que haya una línea totalmente libre de actividades”.

En este sentido el local que más se ajusta a sus criterios es la casa del conserje del colegio Cardenal Mendoza, que forma parte del acuerdo verbal alcanzado con la concejalía de Igualdad, acompañado de una dotación económico para sufragar los gastos corrientes, lo que junto a la independencia en sus actividades son los tres pilares de la negociación. Para poder rubricarlo están a la espera de que se oficialicen los papeles que las constituye como asociación y que por parte del Ayuntamiento redacten el borrador de esta cesión.

El pasado jueves presentaron su primera exposición en el Callejón de Ricote, compuesta por los carteles de las asambleas que han mantenido durante este tiempo. “El objetivo fundamental es crear un espacio de mujeres, para que nos cuidemos entre nosotras, formarnos y vivir el feminismo”, de tal manera que la muestra “es un símbolo del trayecto que hemos tenido desde que empezamos con este objetivo hasta ahora”, explica Felisa. Tienen previsto seguir moviendo la colección por otros bares de la ciudad.

Una de las ilustraciones expuestas en el Callejón de Ricote, obra de Ana Nan y Laura Asensio. FOTO: Gaspar Francés
Una de las ilustraciones expuestas en el Callejón de Ricote, obra de Ana Nan y Laura Asensio. FOTO: Gaspar Francés

Las ilustraciones de estos carteles son obra de Ana Nan, parte del equipo de Moscas de Compañía y autora también del recién estrenado logo de la casa, “tuneadas” a posteriori por los “sellitos” de Laura Asensio, lo que aporta un interesante toque de color a los trazos en blanco y negro de las obras de Ana. Tienen a la venta copias originales de estas ilustraciones, además de ejemplares de su fanzine editado a principios de este año, ingresos que dedicarán a financiar las actividades que acoja la futura Casa Feminista de Valladolid.

De cara al verano han querido hacer un cambio de rumbo. Si durante este primer año han fortalecido el grupo, ahora están en plena puesta en sociedad del proyecto, mostrando qué tipo de actividades pretenden realizar en la casa. Además de la inauguración de la exposición del pasado jueves en el Callejón de Ricote, el 7 de junio realizarán un taller sobre metodologías feministas, impartido por “Miradas Críticas desde el territorio y el feminismo”, a las 18h30 en la Pasarela de Adrede, siguiendo la senda de las feministas latinoamericanas y su perspectiva ecofeminista relacionada con la tierra. Retomarán las asambleas el día 18 para dar cuenta de los últimos encuentros mantenidos con la concejalía de Igualdad, además de participar el 21 en el encuentro #OccupyGender que se desarrollará en Museo de Arte Africano de la UVa

Durante la primera quincena del mes de julio tienen planeada una gymkana feminista y en la segunda tendrán la presentación del libro de Andrea Galaxina “¡Puedo decir lo que quiera! ¡Puedo hacer lo que quiera!”, sobre la historia de los fanzines feministas en España. El pasado mes de mayo participaron en el encuentro “Sociología ordinaria” en en el Medialab Prado de Madrid, donde presentaron su proyecto como ejemplo de trabajo desde la base, y estarán también el 13 de junio en una mesa redonda en Palencia para seguir mostrando el trabajo realizado.


Noticias relacionadas:

El colegio Cardenal Mendoza principal candidato para albergar la Casa Feminista de las Mujeres

La asamblea para la creación de la Casa de las Mujeres une al feminismo de Valladolid

La Casa Feminista de las Mujeres no estará en el Centro de la Igualdad

No hay comentarios