Pancarta desplegada en la Plaza Mayor de Valladolid. FOTO: ÚC
Pancarta desplegada en la Plaza Mayor de Valladolid. FOTO: ÚC

Solo en Valladolid, son tres multas y tres despidos tras las huelga feminista del pasado 8 de marzo, alcanzando un total de 1000€ en sanciones. Desde la asamblea del 8M en Valladolid, al grito de “Yo también fui piquetera”, han comenzado hoy una serie de acciones para denunciar la “represión salvaje y silenciosa que estamos sufriendo por convocar legalmente una huelga general feminista”. Se han concentrado en la Plaza de Fuente Dorada, derivando finalmente en una manifestación hasta la Plaza Mayor, frente al Ayuntamiento, donde han leído su comunicado en plena Feria del Libro.

Las escasas decenas que se concentraban en Fuente Dorada han decidido trasladarse a la puerta del Ayuntamiento, ya que una de las tres multas viene signada por la Policía Municipal, dependiente del Gobierno local. Tras la pancarta con el lema “Yo también fui piquetera” han marchado hasta la Plaza Mayor, en plena Feria del Libro, situándose al frente de la fachada y las casetas que allí se ubican, gritando consignas como “vuestra represión no nos amedrenta”, “que viva la lucha de las mujeres” o “patriarcado y capital, alianza criminal”.

Ante la sorpresa del público que circulaba por la plaza, han dado lectura a su comunicado megáfono en mano, mientras un efectivo de la Policía Municipal y un miembro de la seguridad privada de feria contemplaban el acto. A su término, el policía se ha dirigido a una de las integrantes de la asamblea para requerir los documentos de autorización de la movilización, asegurando que si lo que estaba convocado era una concentración, marchar con una pancarta hasta la Plaza Mayor era una “manifestación ilegal”. Tras una breve charla cada cual se ha ido por su lado, no sin antes solicitarlas uno de los “pasquines” que estaban repartiendo.

“Decimos bien alto ‘Yo también fui piquetera’ porque la represión estatal se dirige contra nosotras, quienes reivindicamos la huelga como herramienta de lucha”, han asegurado en la manifiesto leído en la Plaza Mayor, “nuestros únicos derechos reales son los que peleamos, lo sabemos porque lo sufrimos y por eso convocamos una huelga general feminista”.

“No sabían como neutralizar, confundir y ridiculizar nuestra fuera”, continúan, “los intentos de restarle contenido antipatriarcal y anticapitalista venían de todos los espectros institucionales”. Denuncian además que la huelga reconocida en la “constitución del régimen” es un “derecho vacío de contenido como todos”, ya que ahora “sufrimos la violencia institucional en forma de detenciones, retenciones, imputaciones, montajes policiales, despidos, represalias laborales o multas económicas por todo el Estado”. Además de las tres multas en Valladolid, tres huelguistas declararon ya en Burgos, lo que se añade al total de 44 entre Madrid, Cataluña, Valencia y Vitoria, cifra a la que hay que sumar las detenidas tras los piquetes informativos en Asturias.

1000 en multas y tres despidos en Valladolid

Según fuentes de la asamblea del 8M, hasta el momento son tres las multas recibidas, aunque cifran entorno a veinte las personas identificadas durante los piquetes de la huelga general. Dos de las sanciones están remitidas por la Policía Municipal, la Nacional y la Delegación de Gobierno, mientras en la tercera solo figuran los dos últimos, aplicándose en todos los casos la denominada ‘Ley Mordaza’, ascendiendo a un total de 1000. Según indican, todas ellas son por “participar en los piquetes informativos”, la última en concentro por el que tuvo lugar en la Plaza Circular, asegurando que lo reflejado en las notificaciones, ya recurridas, no se ajusta a los hechos ocurridos, tildándolo de “montaje policial”.

Además de estas multas, denuncian el despido de tres personas, dos hombres y una mujer, tras la huelga. Dos de estos fueron “fulminantes”, comunicados al día siguiente, siendo uno de ellos incluso vía ‘whatsapp’, mientras que el tercero se produjo a la semana siguiente, asegurando que en ellos se refieren directamente a la huelga.

“Queremos dar voz a todas las personas represaliadas por hacer huelga y participar en los piquetes informativos durante toda la jornada del 8M”, han asegurado en su manifiesto leído hoy en Valladolid, “piquetes que no fueron reconocidos como tales por las fuerza policiales sino que fueron especialmente perseguidos, compañeras identificadas y reprimidas incluso con violencia para impedir nuestro derecho a la información reconocido por el propio derecho a la huelga”.


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