Cartel durante la manifestación contra las violencias machistas del 25N en Valladolid. FOTO: Jorge Ovelleiro
Cartel durante la manifestación contra las violencias machistas del 25N en Valladolid. FOTO: Jorge Ovelleiro

La manifestación del Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres ha recorrido durante el mediodía del domingo las calles del centro de Valladolid. Una vez más, aunque la movilización ha comenzado de forma conjunta en la Plaza de Fuente Dorada, ha tenido dos finales distintos con la comitiva encabezada por la Coordinadora de Mujeres leyendo su comunicado en la Plaza Universidad, mientras la parte que seguía a la asamblea de autodefensa feminista Marabunta ha hecho lo propio en Portugalete.

“No queremos minutos de silencio, queremos leyes que protejan a las víctimas, leyes que castiguen a los culpables y jueces que apliquen esas leyes con mirada de género”, exigen desde la Coordinadora de Mujeres de Valladolid en su comunicado. Abriendo la comitiva con una pancarta con la alarmante cifra de 971 asesinadas en los últimos 15 años, han exigido a las instituciones que asuman su responsabilidad, coreando consignas como “no es no, lo demás es violación” o “la iglesia y la justicia cómplices machistas”.

Recordando las históricas movilizaciones del pasado 8 de marzo, con millones de mujeres encabezando la lucha unitaria por la igualdad y contra la violencia machista, han recordado la reaccionaria respuesta del “patriarcado más casposo, atacando ferozmente a las mujeres y al feminismo”. Exigen que se incluyan las violencias contra las mujeres fuera del ámbito de la pareja en la legislación contra la violencia de género, aludiendo a la violencia sexual, laboral o institucional, además de los vientres de alquiler y la prostitución. “La violencia machista desaparecerá cuando las mujeres dejemos de ser ciudadanas de segunda y participemos de forma igualitaria en esta sociedad”, sentencian en su comunicado.

La convocatoria ha sido secundada por numerosas organizaciones locales, partidos y sindicatos, con la presencia de numerosos cargos municipales. En total, más de un millar de personas han tomado las calles de Valladolid, llenando al menos toda la calle López Gómez, sumándose a la cola de la marcha las manifestantes que se movilizaban por el desbloqueo del convenio regional de Ayuda a Domicilio: “Hemos decidido expresar delante de la opinión pública, el abandono que se está haciendo del Sector de Ayuda a Domicilio por parte de la administración y las empresas del Sector, y que está repercutiendo de forma directa en la imposibilidad de poder avanzar en la dignificación de las condiciones de trabajo del colectivo de trabajadoras y trabajadores, más de 5.000 personas en Castilla y León, el 98% mujeres, que desarrollan su trabajo diario en éste ámbito”, denuncian desde la Federación de Servicios Públicos de UGT de Castilla y León.

Mientras la Coordinadora de Mujeres finalizaban su acto en la Plaza de la Universidad al grito de “unidas podemos” asegurando que “separadas no hacemos nada”, la asamblea de autodefensa feminista Marabunta, junto a otros colectivos como Liza, Anticapitalistas, CNT o CGT, se desmarcó de la manifestación a la altura de la calle Arribas para dar lectura a su comunicado en Portugalete: “No nos adecuamos a su discurso”, explicaron antes de dar por finalizada la movilización.

Sin embargo, en ambos casos han leído los nombres de las víctimas asesinadas durante el presente año -al menos 89 según datos de Adavasymt- con sendas performances. En la convocatoria de la Coordinadora de Mujeres, Mercedes Pastor, Amparo Borja y Estrella Marinkovic han desarrollado la acción poética-simbólica “Árbol de la vida”. Simultáneamente, Marbunta ha hecho lo propio con la acción Women In Black, encapuchadas y vestidas de negro con botes de humo rosa.

“Vamos a luchar con todas las armas e instrumentos de los que disponemos para que no se sigan violando ni vulnerando nuestros derechos”, aseguran desde Marabunta en su comunicado, “no queremos reproducir las dinámicas de las estructuras jerárquicas de dominación con las que nos someten, generadoras de tantas desigualdades, y por lo tanto no creemos que la vía judicial y penal sean las únicas alternativas para las mujeres”.

Claman contra las violencias machistas que atacan a “mujeres y personas no normativas” en todas sus formas y expresiones, apostando por la autodefensa feminista y la sororidad como respuesta: “Alcemos nuestras voces que cada vez son más y más fuertes”, concluyen advirtiendo que “seguiremos luchando pese a los constantes insultos, amenazas y coacciones de personas que tratan de desprestigiar el movimiento feminista”.

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