Mónica, representante del 8M Valladolid, durante la charla en el Ateneo Republicano. FOTO: Gaspar Francés
Mónica, representante del 8M Valladolid, durante la charla en el Ateneo Republicano. FOTO: Gaspar Francés

La asamblea 8M Valladolid ha expuesto en el Ateneo Republicano sus argumentos y reivindicaciones para la Huelga General Feminista del próximo 8 de marzo. Han desgranado diversos aspectos de la convocatoria, remarcando que para este 2019 es de nuevo de 24 horas, siendo mixta para los ejes laboral, estudiantil y de consumo, y no mixta en cuidados, dejando clara una de sus máximas: “Nos sobran los motivos”.

Mila, como representante del Ateneo Republicano, se encargó de presentar la charla. Comenzó relatando su propia experiencia en la huelga del pasado año, asegurando que para ella fue “el día más emocionante de 2018”, recordando que ni siquiera puedo acceder a Fuente Dorada por la aglomeración de personas al inicio de la manifestación estudiantil: “Valladolid no se caracteriza demasiado por este tipo de manifestaciones, ahí tenemos una excepción”. Relató cómo “a las mujeres mayores de antes nos han orientado en el sentido del deber y encima nos lo creímos”, revelándose contra esta imposición: “Nos han adjudicado este papel y no estamos de acuerdo”.

Monica, en nombre del 8M de Valladolid, comenzó puntualizando que su organización es asamblearia, llegando a acuerdos por consenso, participando a titulo individual sin representar a ningún colectivo ni partido, y reivindicando la herramienta de la huelga como instrumento de lucha anticapitalista. Representando también a este colectivo, Clara remarcó que su convocatoria, al igual que el pasado 2018, es de 24 horas “porque no queremos una jornada simbólica con una gran manifestación de la que se puedan adueñar los partidos políticos” pretendiendo “un impacto económico en el capitalismo”. A nivel estatal está sustentada legalmente por CNT y CGT, además de STECYL-i en la Comunidad, cargando contra la “desmovilización” que aseguran suponen los paros de 2 horas convocados por UGT y CCOO, aunque la federación educativa de éste último se desmarcó hace pocas semanas convocando también 24 horas.

Representante del comité de CNT para la huelga general feminista en Valladolid registrando oficialmente la convocatoria. FOTO: CNT Valladolid
Representante del comité de CNT para la huelga general feminista en Valladolid registrando oficialmente la convocatoria. FOTO: CNT Valladolid

Han hecho especial hincapié en que su convocatoria es mixta en los ejes laboral, estudiantil y de consumo, y no mixta en cuidados: “Si queremos que las mujeres puedan parar ese día y hacer huelga necesitamos a los hombres ahí para apoyarnos asumiendo esos cuidados”, explicaban recientemente en un comunicado reivindicando que las protagonistas de esta huelga han de ser “las mujeres y las personas de identidades diversas”. Los cuidados son uno de los cuatro ejes de la convocatoria, un trabajo no remunerado, invisibilizado y precario, buscando demostrar que “el sistema actual colapsaría si no fuese por los cuidados de las mujeres”, apuntando que éstos han de ser responsabilidad de la sociedad en general y se deben llevar de forma igualitaria y no sexista. De forma simultánea al encuentro en el Ateneo, el grupo de hombres que organizan el espacio de cuidados del próximo 8 de marzo se ha reunido en el CSA La Ortiga.

“El sistema educativo refleja el sistema capitalista”, ha argumentado Mónica para explicar otro de los ejes, el estudiantil, esgrimiendo que desde el colegio o el instituto se reproducen estereotipos machistas “en centros que carecen de una educación afectivo sexual diversa” y en una época especialmente decisiva para el desarrollo identitario de las personas. Reclaman la derogación de la LOMCE, que, entre otros aspectos, permite hacer conciertos con centro que segregan por sexo, y el Plan Bolonia, que “inserta el sistema educativo en el mercado”, reforzando el carácter anticapitalista de su lucha, entre otras reivindicaciones. Con el objeto de desmentir bulos, han repasado los derechos estudiantiles que contemplan, entre otros, la huelga.

En el tercer eje, el laboral, critican la lógica capitalista “en la que las mujeres tienen una posición precaria”. Han expuesto la paradoja de que, por un lado, se "ensalce" la maternidad mientras “se precariza y no se premia”, convirtiéndola en un lastre en el ámbito laboral. Además de acabar con la brecha salarial o la reforma laboral, reclaman jornadas de 35 horas semanales y medidas para la conciliación. Apuntan también al “techo de cristal”, expresión que simboliza la dificultad o incluso imposibilidad de las mujeres para acceder a puestos de responsabilidad, o el “suelo pegajoso”, una expresión “menos burguesa” referida a los impedimentos que sufren las migrantes o precarizadas.

Mila, Mónica y Clara durante la charla. FOTO: Gaspar Francés
Mila, Mónica y Clara durante la charla. FOTO: Gaspar Francés

El consumo es el último de los ejes de la huelga general feminista. No consumir en todos los ámbitos: Después de la manifestación no se va a los bares”, puntualizaron buscando así un impacto económico real. Resumiendo sus reivindicaciones, apuestan por el apoyo al consumo responsable, sostenible y local frente a las “grandes superficies colonialistas”, o la eliminación de la “tasa rosa” contra el hecho de que tengan que pagar más por productos “mercantilizados para mujeres”, lo que cifran en 1.300 euros más de gasto anual, o el IVA del 21% en higiene femenina. Piden también la erradicación de la publicidad sexista en todos sus formatos, proyectando varias imágenes publicitarias machistas, tanto “retro” como actuales, poniendo el ejemplo de una campaña del ‘Día del Niño’ de Carrefour durante el pasado verano con el lema “C de campeón y C de cocinera”.

Además de los cuatro ejes de la huelga feminista, apuntan a otros temas transversales a sus reivindicaciones: Las fronteras, posicionándose contra ley de extranjería, los CIES, o los vuelos de deportación, y en favor de los derechos sanitarios; las violencias “de muchas clases, no solo físicas”, englobando aquí la constante amenaza de dar pasos atrás en toda clase de avances feministas; y el carácter antirepresivo, ya que “no queremos caer en un discurso carcelario” que “multiplica las violencias”, apoyando las reivindicaciones de las huelgas de hambre del colectivo ‘Presxs En Lucha’.

Antes de cerrar la charla con la proyección del vídeo editado por últimoCero como resumen de la huelga feminista de 2018, han recordado que sus asambleas son abiertas para “mujeres y personas no normativas”, siendo la próxima el miércoles 19 en el CSA Vientos del Pueblo, mientras que las siguientes asambleas estudiantiles serán los lunes 25 de febrero y 4 de marzo en el edificio de asociaciones de la Uva, facilitando su correo electrónico para responder dudas o consultas. Anuncian también una charla para el domingo 24, a las 12 del mediodía en el Centro Cívico Bailarín Vicente Escudero, junto a CNT y CGT.


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