El movimiento del 8M ha demostrado una vez más en Valladolid que, como dice su aclamado lema, la lucha será feminista o no será. Decenas de miles de personas, cerca del doble que la histórica movilización del pasado año según las cifras oficiales de la Policía, colapsaron el centro de la ciudad. Cuando la cabecera ya empuñaba el micrófono para la lectura de manifiestos en Portugalete, la cola aun no había abandonado la salida en Ferrari. Frente al éxito sin precedentes de la manifestación, la incidencia de la huelga general ha sido notablemente menor.

“Por un feminismo de clase, interseccional y combativo” rezaba la pancarta de la Asamblea 8M Valladolid que abrió la manifestación, además de la que representaba a las ausentes bajo el lema “no estamos todas”, haciendo presentes a las locas, cuidadoras, brujas, presas CIES y menores, diversas, asesinadas o precarizadas. Además de los eslóganes gritados desde la cabecera como “no es no, lo demás es violación” o “denuncia archivada mujer asesinada”, la batucada feminista del Bloco Feroz aportó ritmo y consignas a la parte inicial de la marcha, alternando sus toques con frase como “mujer trabajadora, libre y luchadora” o “el patriarcado me da patriarcadas”.

Picnic de la Casa Feminista de Valladolid. FOTO: Casa Feminista de Valladolid
Picnic de la Casa Feminista de Valladolid. FOTO: Casa Feminista de Valladolid

La manifestación ha contado con la participación de numerosos colectivos como la Coordinadora de Mujeres o las moradoras de la Casa Feminista de Valladolid, que fueron con sus pancartas pintadas para la ocasión desde Poniente donde habían quedado para hacer un picnic y acompañarse a la movilización, además de los sindicatos convocantes de la huelga de 24 horas, CNT, CGT y STECYL-i, entre otras muchas entidades como los responsables de los paros de tan solo dos horas por turno, UGT y CCOO. Asistieron también los representantes del Gobierno municipal y otros partidos, aunque la presencia más llamativa ha sido la de Silvia Clemente, expresidenta de las Cortes que recientemente abandonó el Partido Popular para sumarse a las filas de Ciudadanos.

La cifra de la Policía facilitada por la Delegación de Gobierno de 25.000 manifestantes se queda corta ante el colapso que ha vivido el centro de Valladolid durante este 8 de marzo, casi duplicando las 14.000 que contaron el pasado año. Mientras la última pancarta, de CCOO, salía de Fuente Dorada, la cabecera de la manifestación ya estaba en Portugalete gritando “huelga, huelga”, después de completar el recorrido que las ha llevado, desde Ferrari, por Plaza Mayor, Calle Santiago, Miguel Íscar, Plaza España, López Gómez, Plaza Universidad y la Antigua: “Y luego diréis que somos cinco o seis”, han clamado.

Vista de la calle Ferrari y Fuente Dorada abarrotadas de manifestantes. FOTO: Gaspar Francés
Vista de la calle Ferrari y Fuente Dorada abarrotadas de manifestantes. FOTO: Gaspar Francés

La organización por bloques planteada desde la Asamblea 8M Valladolid se ha ido al traste entre la inabarcable aglomeración de personas del entorno de Fuente Dorada, Ferrari, Plaza Mayor, Duque de la Victoria o incluso Teresa Gil. Aunque sobre el papel el orden de la manifestación lo abría una comitiva no mixta entre la asamblea y las ausentes, cerrada por el Bloco Feroz, fuentes de la organización denuncian que manifestantes de CCOO no lo han respetado formándose un caos a la altura de Plaza Mayor, haciendo que la cabecera tuviera que parar en Miguel Íscar a la espera de que los grupos se reagruparan: “Comisiones y UGT sindicatos del poder”, corearon aprovechando dicho parón, entre otros eslóganes.

“Lo hemos vuelto a hacer, hemos vuelto a llenar las calles y organizado una huelga feminista de 24 horas”, arrancaron desde la asamblea en su intervención en Portugalete lamentando que ayer mismo otra mujer fuera asesinada a manos de su pareja en Madrid, elevando la cifra de feminicidios en lo que va de 2019 a 15: “Es evidente que sigue siendo necesario”.

Agradecieron “especialmente” al "grupo de compañeros que nos han ayudado durante toda la jornada de lucha, atentos a todo lo que podamos necesitar, como comidas, café o habilitando lugares para descansar o para los más pequeños”, lamentando a continuación que la huelga comenzará con cargas policiales durante los piquetes informativos de la madrugada.

Durante su manifiesto han hecho un argumentado y reivindicativo repaso de cada uno de los ejes de esta Huelga General Feminista: Consumo, laboral, educación y cuidados. “Seguiremos luchando por un feminismo de clase, interseccional y combativo, desde abajo. No solo el 8 de marzo sino todos los días del año nos queremos vivas y nos queremos libres”, han concluido en el comunicado leído ante la multitud de Portugalete. Cerrando las intervenciones al grito de “que viva la lucha de las mujeres”, recordaron que “la huelga general sigue hasta las doce”, incluyendo la de consumo “por eso de las cañas después de la mani”.

Final de la multitudinaria manifestación del 8M en Valladolid. FOTO: Gaspar Francés
Final de la multitudinaria manifestación del 8M en Valladolid. FOTO: Gaspar Francés

Frente al éxito sin precedentes de la manifestación de este 8 de marzo, la incidencia de la huelga ha sido notablemente menor con casi la totalidad de los establecimientos y comercios abiertos. Sin embrago, desde UGT y CCOO se congratulan con el “éxito de participación” en los paros de 2 horas que convocaban y que, según la Asamblea 8M y los sindicatos impulsores de la huelga de 24 horas, CNT y CGT, además de STECyL-i y tan solo la sección de enseñanza de Comisiones Obreras, han contribuido un año más a la desmovilización y el desconcierto.

Manifiesto 8M Valladolid 2019 - Por un feminismo de clase, interseccional y combativo

Desde la Asamblea 8M Valladolid, gracias a todes por estar aquí. El 8 de marzo hemos vuelto a organizar una Huelga General Feminista de 24h, no sólo en el Estado español sino a nivel internacional, porque no vamos a dejar de luchar hasta que caiga este sistema patriarcal, capitalista, colonial y racista.

Organizamos una huelga porque es nuestra herramienta de lucha como clase obrera. No queremos una jornada simbólica ni festiva, y que al día siguiente todo siga igual. Queremos una jornada de lucha combativa para, no sólo visibilizar nuestras reivindicaciones, sino conseguirlas, como tantas cosas consiguieron las que nos preceden con la herramienta de la huelga.

Nos negamos a que esta jornada y nuestra lucha feminista de clase sean instrumentalizadas por intereses políticos-electorales y económicos, desmovilizando y manipulando lo que es una jornada de huelga, vaciándola de todo contenido anticapitalista. No, no valen paros de dos horas, ni vale un feminismo neoliberal o burgués. El feminismo será de clase, interseccional y combativo, o no será.

El 8 de marzo vuelve a ser jornada de lucha histórica para las trabajadoras y por tanto también para la clase obrera que avanza en su conciencia feminista de la lucha. Y lo es, no porque los medios de comunicación y todo el entramado político y social así lo dispongan si no porque las trabajadoras nos organizamos en esta convocatoria frente a quienes en nombre del feminismo desmovilizan y manipulan desde las diferentes expresiones de la política institucional la jornada de huelga general feminista, para que no sea ni general ni feminista, es decir, para vaciar de contenido el derecho a la huelga.

La huelga es una herramienta de lucha de la clase obrera, forzada a reivindicar permanentemente sus derechos frente a quienes viven a su costa y que son quienes en este 8 de marzo llaman a la huelga en el ámbito laboral asalariado sólo a las mujeres. Este llamamiento es burgués y machista y por tanto insolidario:

- Porque las mujeres trabajadoras estamos en el mercado laboral en las peores condiciones, con un 97% de parcialidad en el trabajo, formando parte de la llamada economía sumergida, es decir sin regulación laboral y con una precariedad marcada por la diferencia salarial y el acoso laboral y sexual.

- Porque nos coloca a las mujeres trabajadoras en el punto de mira de la represión, tanto laboral como política. Está claro que a quien vive a costa del trabajo ajeno no le importa que a las trabajadoras se las despida. Las habituales represalias de los empresarios frente a quien denuncia las condiciones laborales parece que son anecdóticas y no destruyen la vida de las personas.

- Porque nos instrumentaliza. Las organizaciones y partidos que forman parte de las instituciones y que medran en la organización estatal del 8 de marzo están utilizando al movimiento feminista en pro de sus intereses electorales. Alertan de un avance de un fascismo con el que conviven institucionalmente y proporcionan legitimidad a un poder que comparten. Recordamos que el derecho al aborto se regula como un delito en el Código Penal y no fue propuesta precisamente de la extrema derecha.

- Porque no llamar a la huelga general no perturba los intereses de la patronal. No olvidamos que aquellos sindicatos que viven de sus pactos económicos y sociales con la patronal (CCOO, UGT…) a cambio de entregar en bandeja de plata derechos e intereses de trabajadoras y trabajadores, no convocan la huelga general feminista de 24 horas, llaman a parar dos horas. Éstos y los partidos políticos que utilizan al movimiento feminista son los responsables de la desmovilización frente a esta jornada y de la represión sobre quienes defendemos su carácter de lucha.

El pasado año convocamos huelga general feminista frente al hartazgo acumulado durante siglos de explotación patriarcal y capitalista y pero también, fruto del avance del feminismo de clase dentro de un movimiento feminista disperso gracias a quien quiere mantener el status quo económico, empresarial y político heredero del franquismo en vez de denunciar sin demagogia ni manipulación la violencia patriarcal en todas sus expresiones (laboral, regulada o no; económica, social, física, psicológica, política…)

El trabajo teórico y práctico de las trabajadoras en la definición del patriarcado como estructura económica y social de explotación en los últimos 20 años ha servido para desarrollar de forma más útil el feminismo de clase como herramienta de lucha. El patriarcado y el capitalismo con su lógica del beneficio y de la acumulación capitalista, generan fuertes desigualdades, relaciones de poder y destrucción de los recursos y las condiciones necesarias para una vida digna. La división sexual del trabajo fundamenta la doble explotación que sufrimos las mujeres trabajadoras, que les resolvemos al capitalismo la cuestión de la reproducción de la especie y de la fuerza de trabajo, lo cual permite que el hombre se inserte en el mercado laboral en mejores condiciones; encontrándose en este punto la explicación económica de la brecha salarial.

El trabajo doméstico y de cuidados que realizamos las trabajadoras es imprescindible para el sostenimiento de la vida. Que mayoritariamente sea gratuito o esté devaluado es una trampa en el desarrollo del capitalismo. Con la huelga de cuidados, es decir en el ámbito laboral no regulado, damos visibilidad a un trabajo que nadie quiere reconocer ni remunerar, ya sea en la casa, mal pagado o como economía sumergida. Reivindicamos que el trabajo de cuidados sea reconocido como un bien social de primer orden, y exigimos la redistribución de este tipo de tareas y su corresponsabilidad entre hombres y mujeres.

La explotación patriarcal se basa por tanto, en el trabajo doméstico, las tareas reproductivas y relativas a la crianza de los hijos e hijas, los cuidados y asistencia a las personas dependientes, en situaciones de enfermedad o también a las personas con diversidad funcional y en el intercambio desigual en las relaciones afectivas y sexuales, en los diferentes contextos de pareja, familiares y en la sociedad en general.

Llamamos a una huelga de consumo para esta jornada, y a un apoyo al consumo responsable, sostenible y local el resto del año. Para mantener el nivel de consumo primer-mundista, el capitalismo salvaje explota y expolia el sur global, dejando a su paso todo tipo de desestabilizaciones políticas, económicas y medioambientales. ¡No será la clase trabajadora quien pague este colapso ecológico que han provocado las élites!

Recordamos los asesinatos de mujeres activistas indígenas defensoras del territorio ni nos olvidamos de las temporeras de la fresa, mujeres marroquíes que sufrieron en Huelva todo tipo de abusos sexuales y laborales a manos de sus jefes blancos españoles. Este año denunciamos especialmente la industria textil que explota a tantas mujeres del mundo, y nos solidarizamos con las mujeres represaliadas y asesinadas por hacer huelga en Bangladesh, quienes con jornadas de más de diez horas y salarios de 55€ mensuales, fabrican las prendas que se venden en nuestras tiendas como Zara, Pull and Bear, Bershka, Stradivarius, y un largo etc. [Recordamos que el sexto billonario más rico del mundo es un hombre español, Amancio Ortega, dueño de la mayoría de todas estas tiendas, y la fábrica de Bangladesh en cuyo derrumbe por negligencia, murieron 1.127 trabajadoras en el año 2013.]

Llamamos también a una huelga estudiantil porque este sistema educativo no nos representa. Exigimos la derogación de la LOMCE en los institutos, porque favorece la enseñanza privada y religiosa, y la derogación del plan Bolonia en las universidades, ya que impone una carga de trabajo que nos imposibilita la conciliación, y vende nuestra educación al mejor postor. Queremos una educación con perspectiva de género y formación afectivo-sexual, una educación que eduque en valores antirracistas y anticolonialistas, reconociendo cada cultura, especialmente al pueblo gitano, cuya persecución y resistencia es totalmente invisibilizada en nuestros libros de historia. ¡Exigimos la aplicación real de los protocolos contra todas las violencias en el aula! ya sean machistas, racistas, LGTBIfóbicas, o capacitistas.

La lucha feminista persigue acabar con los privilegios que el patriarcado otorga a los hombres y con las violencias ejercidas contra las mujeres. Los feminicidios son la expresión más alta de la violencia contra las mujeres. Las mujeres maltratadas sufren a manos de sus agresores varones, además sufren ellas y sus hijos e hijas la violencia de la justicia patriarcal y de sus instituciones que las revictimiza, las juzga y en muchos casos condena a sus hijos e hijas a seguir viendo a un maltratador en contra de su voluntad. Queremos poder movernos en libertad por todos los espacios y a todas horas. Señalamos y denunciamos la violencia sexual como expresión de la apropiación patriarcal de nuestro cuerpo, que afecta de modo aún más marcado a mujeres en situación de vulnerabilidad como mujeres migradas, racializadas y trabajadoras domésticas.

Exigimos la derogación de la Ley de Extranjería y el cierre de los CIES. La Ley de Extranjería es una ley racista que vulnera los derechos más básicos de las personas migrantes. Los CIES son centros de internamiento para personas extranjeras, es decir, cárceles en las que se criminaliza y priva de libertad a personas por el mero hecho de migrar, dándose en estas cárceles todo tipo de abusos, hasta muertes. Nos oponemos a la construcción de un nuevo CIE en Algeciras usando 850 millones de dinero público, que podrían destinarse a que el Mediterráneo deje de ser la fosa común de esta Europa-fortaleza, con sus leyes racistas, tanto de gobiernos de derechas como de izquierdas.

Creemos que la cárcel no es la solución sino parte del problema, apoyamos las reivindicaciones de las huelgas de hambre del colectivo Presxs en Lucha, entre las cuales queremos subrayar: la erradicación de las torturas, la eliminación del régimen de aislamiento FIES, el fin de la dispersión de todas las personas privadas de libertad y la aplicación inmediata de los artículos 104.4 y 196 RP por los derechos de todas las personas enfermas crónicas que se encuentran en prisión.

Nos quieren dóciles, sumisas y calladas. Denunciamos la grave represión y recortes de derechos que estamos sufriendo y exigimos la derogación de la Ley Mordaza y la Ordenanza municipal aprobada por el actual equipo de gobierno. ¡Nuestra libertad no se coarta!

Para acabar, queremos cerrar dando las gracias a todas nuestras compañeras de la Asamblea 8M Valladolid, por su enorme trabajo, compromiso, y por apostar por un modelo de lucha asambleario, horizontal y autogestionado.

Todas las violencias machistas, cotidianas e invisibilizadas que vivimos las trabajadoras se perpetúan si permitimos que quienes sostienen el sistema capitalista y patriarcal desde las instituciones, instrumentalicen la lucha feminista y el 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora.

Seguiremos luchando por un feminismo de clase, interseccional y combativo, desde abajo, y no sólo el 8 de marzo sino todos los días del año.

¡Nos queremos vivas!

¡Nos queremos libres!


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