El hábito de emplear falsedades por el Partido Popular en nuestra ciudad viene a ser como la marca de la casa. Un engaño repetido 30.000 veces no convierte en verdad las mentiras de Bermejo. Aunque es cierto que el fraude les ha funcionado durante décadas, tal vez sea ya la hora de no dejarnos engañar.

Resulta que siendo ministra de Fomento la actual Presidenta del Congreso, Ana Pastor, se aprobó el Plan de Infraestructuras, Transporte y Vivienda 2012- 2024. Resulta que hace menos de un año, el 28 de abril de 2016, el Grupo del PP en el Congreso emitía una nota informativa del siguiente tenor: ”El PP continuará trabajando en la línea de los objetivos estratégicos fijados en el Plan de Infraestructuras, Transporte y Vivienda 2012 -2024”, en la que daba cuenta de que el diputado popular Celso Delgado , vicepresidente segundo de la Comisión de Fomento en el Congreso, defendía la necesidad de que el Gobierno continúe trabajando en la línea de los objetivos estratégicos fijados en el vigente PITVI 2012- 2024.

¿Cuáles son estos objetivos estratégicos? En lo que atañe al transporte ferroviario, y concretamente el subprograma referido a “Integración urbana del ferrocarril” y especialmente en lo que se refiere a las actuaciones ferroviarias “soterradas” , los objetivos estratégicos del PITVI , que defiende el PP en el Congreso de los Diputados, se resumen en las Fichas de Actuaciones estratégicas – V-35 -literalmente de la siguiente manera: Revisión de la política seguida en los últimos años (y de las operaciones planteadas) dada su inviabilidad económica y su no justificación bajo criterios puramente ferroviarios”. El Plan que se pergeña por el Gobierno de Rajoy en la legislatura 2011-2015 directamente “se cepilla” los convenios de “soterramientos” de Álvarez Cascos con los gobiernos de Aznar. Y el grupo Popular en el Congreso anima, aún hoy, a seguir en la misma línea del PITVI: “…plantear unos criterios de actuación realistas para este tipo de actuaciones de integración urbana, con el objetivo de que no se conviertan en operaciones urbanísticas insostenibles desde el punto de vista económico”El PITVI introduce una profunda revisión de la política seguida en los últimos años y marca los criterios para las actuaciones que permiten definir la tipología, diseño, financiación y gestión de las soluciones a adoptar”… “los soterramientos no son necesarios para garantizar un buen servicio ni la funcionalidad de la red y por ello no son soluciones que se consideren en otros países de nuestro entorno económico”.

De manera que el Grupo Fomento (Ministerio, ADIF, ADIF-AV, RENFE) hace mucho que se bajó del carro, y lo ha hecho gobernando el Partido Popular, su partido señor Bermejo. Su partido, creo que el PP, es el que mantiene en el referido Plan de infraestructuras “que las inversiones vinculadas a mejoras de integración urbana (soterramientos, cubrimientos, viaductos) son obras de carácter urbanístico por lo que - si se quieren - deberán ser asumidas directamente por las Administraciones Locales y Autonómicas”. Su partido, en el Gobierno de la Nación y en el gobierno de la Comunidad Autónoma, es el que hace ya mucho tiempo abandonó el soterramiento del ferrocarril en Valladolid.

En este punto merece la pena aclarar que la llegada de la Alta Velocidad a Valladolid, que no es una mejora de integración urbana sino una infraestructura ferroviaria pura y dura y en sentido estricto, provocó que ADIF se viera obligado por la Administración estatal de Medio Ambiente, y como consecuencia de la Evaluación de impacto ambiental del proyecto, a soterrar las vías a su paso por el Pinar.

Disfrutan Bermejo y sus afines contaminando con cifras inventadas groseramente y confiando en la estupidez de sus vecinos. Pero los vecinos de esta ciudad se van dando cuenta de que algunos (muchos) de los que hoy dicen que el soterramiento “es irrenunciable” sabían de los barrios de Delicias, Pilarica y Pajarillos por Google Maps (me consta). ¿Alguien ha oído al PP local, o a la CVE y la Cámara de Comercio, una sola palabra sobre los problemas sociales de estos barrios? ¿Alguien, de verdad, puede pensar que les importan más que un bledo?

Los vecinos ya saben, porque han tenido por primera vez información real, en un proceso social y político insólito en la ciudad, con multitud de foros públicos abiertos y los medios de comunicación dando cuenta, que Bermejo, o es un vago diletante o falsea conscientemente los costes. Porque, verbigracia, todo el mundo que quiera saber, sabe que los 58 millones del Complejo Ferroviario del folleto del PP ya se han multiplicado por cuatro; que los 80 millones que tan alegremente atribuyen a la estación soterrada dan en realidad para la ampliación prevista de la Estación en superficie. La realidad es que los costes hoy del soterramiento y el resto de las obras doblan las “estimaciones” de Enríquez y Bermejo.

¿Qué se ha invertido hasta la fecha en la integración urbana soterrada del ferrocarril a su paso por la ciudad? Pues no es difícil de comprobar que únicamente los honorarios de Richard Rogers por la ordenación urbanística vigente del pasillo ferroviario. Porque los 404 millones del folletín del PP se habrán invertido en otras cosas, como el complejo ferroviario, pero no en la integración urbana del pasillo ferroviario. Conviene no confundir, ni confundirse, señor Bermejo.

Tal vez ha llegado la hora de centrarse en los problemas de los barrios, de sus mujeres, de sus ancianos, de sus jóvenes, a los dos lados de la vía. Vamos a hablar de los problemas, las prioridades, las desigualdades, las diferencias, la precariedad, la inseguridad. Vamos a poner primero todo eso encima de la mesa y vamos a valorar soluciones en todos los órdenes. El soterramiento no es por sí mismo una panacea, eso también lo saben los vecinos de ambos lados. Podría ser un factor, pero solo uno. La integración, la cohesión, la igualdad tiene muchas otras alternativas.

Ni la melancolía ni la nostalgia hacen presente o futuro, y la mentira menos.

Solo tu puedes impedir que esto se acabe

Compártelo, apoya el proyecto

ÚltimoCero | Hazte cómplice HAZTE CÓMPLICE

No hay comentarios