CIUDAD RODRIGO 22 al 26 de agosto 2017 Organiza: Junta de Castilla y Leóngestiona: Cívitas Animación Teatral

Vaya por delante mi “chapeau” a la organización que gestiona La Feria y mi recuerdo personal, siempre emocionado, a Rosa María García Cano, su impulsora y primera directora que vive ya para siempre en nuestros corazones.


Por un tema o por otro en solo una ocasión en estos veinte años he podido asistir a toda la Feria de Teatro. Los primeros años por que el trabajo incluso en agosto apremiaba. En estos últimos años porque la economía apremia, no es un gran gasto si solo vas al teatro, pero si – como es mi caso- no dejas de entrar a mirar en algunos de sus comercios tradicionales de embutidos, vino, conservas, helados…ya la factura empieza a subir.


Este año he dispuesto de cuarenta y ocho horas para estar en esta ya consolidada cita del verano cultural de Castilla y León, concretamente 23, 24 y 25. En ellos se concentraba – a mi entender- un “pico” de espectáculos que sobre el papel y el historial de las compañías atraían mi interés, y espero que el del lector.


Abrió la Feria el Ballet Contemporáneo de Burgos, única compañía profesional de esta disciplina en la región que cosecha éxitos artísticos y no tanto económicos al saber que están en una región donde solo el diez por ciento de lo programado en Red de Teatro corresponde a esta danza. En Burgos tienen escuela y gestionan el Certamen Coreográfico Internacional, actividades coherentes con su trayectoria y que les dan satisfacciones como para afrontar con sus magníficos espectáculos tamaño despropósito como es el querer estar en las programaciones escénicas regionales. La danza está laminada salvo los oasis de Barcelona, Madrid y Valencia. No pude asistir, curre es curre. Vaya para ellos mi solidaridad.


Ya en Ciudad Rodrigo y justo al aparcar el coche pude asistir al espectáculo de calle, clown, Lullaby, de la compañía Godot, en el Parque de la Florida. Performer y músico, solo dos personas que convierten un parque de un lugar sureño en una esquina de ciudad centroeuropea por unos minutos. Montaje participativo y muy eficaz en su ritmo donde el disfrute, incluso si te llaman a actuar está garantizado.


El primero en sala al que pude asistir es el de la compañía segoviana Nao d´AmoresEuropa (que míseramente a sí misma se atormenta y lamenta de su propia desgracia) texto del médico humanista y renacentista segoviano Andrés Laguna. Se trata de una conferencia de Andrés Laguna en Colonía 1543 ante doctos caballeros de las dos facciones enfrentadas religiosamente: Papistas y Luteranos. Usa Laguna una figura retórica muy interesante: personifica a la doliente Europa como una madre que ve cómo sus hijos se devoran. El contrapunto lo ofrece el propio disertador que apostilla soluciones y preocupaciones. Esta “figura retórica” ofrece a Nao d´Amores la posibilidad de “teatralizar” ligeramente la disertación, entre leída e interpretada, con pasajes musicales en directo que nos recuerdan constantemente la época en la que fue realizada. Muy interesante en mi opinión. Pesó en su contra un cierto exceso en el metraje – introducciones- y el realizarla en un “espacio teatral” cuando se ve desde el primer momento que un ambiente “académico” es mucho más adecuado. El horario de diez de la noche tampoco ayuda mucho. No me resisto a pensar que, como Penal de Ocaña, el público de Valladolid se quede sin ver esta última entrega de una de las compañías punteras de la región.


Sin apenas probar bocado me dirijo al espacio denominado “Los Sitios” a ver el espectáculo “Herederos del Ocaso” de la compañía Club Canibal , Madrid. Trabajan sobre un caso real de corrupción administrativa en España, un equipo paralímpico de tenis de mesa en la que se cuela un “campeón frustrado” y así poder acceder a las importantes subvenciones que ayuden al presidente a seguir con su tren de vida. Interesante anécdota para improvisar en el local de ensayos, pero que en mi opinión, debe resultar en un texto y una puesta en escena que atraiga al público actual. Brochazos demasiado gruesos a estas alturas de curso, apelando demasiado al efecto cómico.


Ya después de un sueño reparador y desayuno mediante, vuelta al teatro. La primera cita era la compañía barcelonesa Addura con un espectáculo – Mobilus- inspirado en el mundo visual de Alexander Calder que conecta, solo a veces, con la poesía de sus móviles y esculturas. Una puesta en escena que recordaba los espectáculos comerciales de los espacios turísticos con una música, en mi opinión, más propia de un espacio televisivo que de un espacio escénico. Demasiado plano todo, sin matices. No obstante al público de esa sesión le gustó.


Un café muy expresssss!!! Y al teatro de nuevo, ahora tocó el turno a las burgalesas Las Pituister, clown femenino, con “La Emprendedoras” espectáculo con dos partes muy diferenciadas. La primera sobre “el emprendizaje como autoayuda” crítica con esa práctica, con una puesta en escena limpia, directa, efectiva. La segunda parte, ya “emprendiendo” en el sector de la ecología y el reciclaje se torna “instructiva” más propia de un aula medioambiental que de un espacio escénico de una feria generalista y decae un poco en su interés.


Por la calle te encuentras con la compañía de teatro de calle La Fam, con “The wolves” zancos y música en directo sobre ruedas para recordarnos que los lobos financieros están al acecho, nos regalarán unos dólares para que les entreguemos nuestro alma y nuestra fortuna. Eficaz montaje.


Hora de comer en el espacio que habilita la organización para el “vermout teatral” donde después de que COFAE (organización que aglutina a las ferias de teatro) entregara el premio a TeVeo (organización que aglutina a muchas de las compañías de teatro para niños/as y jóvenes de España) por su trayectoria, nos mezclamos españoles y portugueses – amigos a quienes veo una vez al año- de toda práctica teatral para intercambiar ideas, información, saludos. Destacan siempre – por su ausencia- las autoridades culturales regionales en un espacio como éste.


La tarde ya es harina de otro costal, el 24 pude asistir al espectáculo “La Torre” obra de Eugenio Amaya que dirige Jorge Moraga. ¿El tema? El resucitar de la burbuja del ladrillo en estos últimos dos años, ahora en manos de los Fondos de Inversión de USA u occidente o en las de los conglomerados empresariales chinos, que nos prometen de nuevo muchos “benefisios” sobre secarrales en los bordes de las ciudades. No hay más que acercarse a las grandes urbes hispanas para ver que esto está sucediendo de nuevo. Profesionalidad, rigor, calidad literaria dramática e interpretativa que componen una estampa que acaba con la pelea goyesca habitual de los españoles, a trancazos. No aprendemos. Espero que con este espectáculo Aran Dramática, Badajoz, puedan entrar en los circuitos regionales castellano y leoneses, una vez se venza la prevención de muchos programadores de la región a ofrecer espectáculos a sus ciudadanos sobre temas “controvertidos” que nos acercan una y otra vez el fantasma de la corrupción, y eso que nunca se citan partidos, solo hechos. Como no hay circuito independiente o universitario en Castilla y León, puede que haya que ir a verlo de nuevo a Madrid o a Londres.


Al día siguiente, 25 de agosto tocaba ver la versión definitiva de “El Jardín Musical” de Teloncillo Teatro y Quinteto Respira, estrenada el pasado invierno en el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid y del que por “salubridad” ética solo puedo decir que me siento excepcionalmente orgulloso del abrazo de esta compañía de teatro con la música y la danza, con la música clásica en este proyecto concreto, al que esperan muchos auditorios y muchos premios, seguro.
Dos reflexiones finales sobre la Feria. La primera: ¿seguro que las fechas son las adecuadas? Muchos gestores culturales se quejan de que les pilla con sus “festivales de verano” en marcha, con las fiestas de sus localidades…o en sus merecidas vacaciones. Segunda: una vez que la cita ya está consolidada ¿no sería conveniente separar conceptualmente Feria (la cita de compañías que acuden a vender su espectáculo a programadores y agentes a lo largo de todo el día) y un posible “Festival de Teatro de Ciudad Rodrigo” sesión nocturna, donde se ofrecen espectáculos de menor riesgo, de venta casi asegurada por la temática y la puesta en escena y que podría financiar el ayuntamiento en su totalidad? Pregunto, no afirmo.


Y vuelta a casa para seguir trabajando por la cultura en la medida que “mesié Montogó” nos lo permita.

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