El grupo
El grupo "Rumbatéate que ya se formó" en directo por la calle. FOTO: Gaspar Francés

Camagüey, cuna de Nicolás Guillén (Días 5, 6 y 7)

Camagüey está inmersa en la Semana de la Cultura, que conmemora la fundación de la ciudad, la tercera mayor de Cuba. En la Plazuela Bedoya, casco histórico, el espectáculo Rumbatéate que ya se formó congrega a la población negra que danza al trepidante ritmo de 6 percusionistas, 7 voces y 3 bailarines... El técnico de sonido luce -como otros miles de cubanos- una camiseta del Barça con el nombre de Messi a su espalda.

Artistas y público corean "¡que se vayan los americanos!, ¡que se vayan los americanos!". La fiesta es total. Las botellas de plástico con ron empiezan a correr. Los turistas brillan por su ausencia; incluso los blancos nativos. A unas cuadras, en la Plaza del Gallo, un grupo de rancheras mejicanas reúne a menos gente. No hay ningún negro.

placa de Nicolas Guillen en una calle de Camagüey. FOTO: Gaspar Francés
Placa de Nicolas Guillen en una calle de Camagüey. FOTO: Gaspar Francés

En Camagüey nació Nicolás Guillén, poeta nacional de Cuba, que reivindicó el 'color cubano': ni negro ni blanco, mestizo. Una de las cosas que más gratamente sorprenden en la Isla es  la absoluta normalidad con la que conviven negros y blancos, aunque no todos tengan los mismos gustos. 

Guillén tras su primer viaje y estancia en La Habana, de regreso a su ciudad, fue primero corrector de pruebas y después redactor del periódico El Camagüeyano. En la actualidad, en Camagüey se edita Adelante (Más de medio siglo con la Revolución), órgano del Comité Provincial del PCC. Su directora es Daicar Salabrigas González y la subdirectora Yanexis Estrada Torres. El formato es idéntico al Granma pero cuenta con alguna seccion curiosa, como la titulada Actualidades, que reúne fotografías con pies críticos. Por ejempo: Una imagen del andén de la estación con ciclistas y el pie: "El andén es para los transeúntes, no para bicis ni motos". Otra foto de un socavón con un letrero de 'Peligro. ¡Ojo!' acompañada del siguiente pie: "¡Ya tenemos el aviso! ¿Para cuándo la solución?".

Altar en una casa con iconografía relijiosa y el retrato de Jose Martí. FOTO: Gaspar Francés
Altar en una casa con iconografía religiosa y el retrato de Jose Martí. FOTO: Gaspar Francés

Camagüey es la tercera ciudad más poblada de las 15 provincias de Cuba  y está situada en pleno centro del país. Esta ciudad colonial poseé un amplio casco histórico, con calles estrechas y tortuosas -dicen que para repeler a los piratas-, no tan de postal como Trinidad y, por tanto, con muchos menos turistas. La suciedad también está presente en calles y orillas del río. Parece, por tanto, un buen lugar para intentar conocer un poco más la realidad cubana.

Menos Revolución, más iglesias

Lo primero que llama la atención en Camagüey es la menor presencia icónica revolucionaria que en La Habana o Santa Clar - salvo una gran escultura a Camilo Cienfuegos- y la existencia de varias iglesias dedicadas al culto: Nuestra Señora de la Candelaria (la catedral), Nuestra Señora de la Soledad, Nuestra Señora de la Merced, Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús, Nuestra Señora del Carmen, la del Santo Cristo del Buen Viaje... Algunas han sido restauradas con motivo de la visita del Papa Juan Pablo II en 1998, que algunos siguen utilizando como señuelo turístico, incluso ante los que vienen atraídos por la Revolución.

Icono de la ciudad con . FOTO: Gaspar Francés
Icono de la ciudad con Ignacio Agramonte Loynaz montado a caballo. FOTO: Gaspar Francés

Pero en Camagüey también está muy presente Ignacio Agramonte Loynaz(1841-1873), dirigente libertador contra España, muerto en combate con 32 años y a quien Silvio Rodríguez dedica la canción El Mayor, cuyo estribillo dice:

Va cabalgando el Mayor con su herida

y mientras más mortal el tajo es más de vida.

Va cabalgando sobre una palma escrita,

y a la distancia de cien años resucita.

despedida de un equipo local de ciclismo en el Parque Ignacio Agramonte. FOTO: gaspar Francés
Despedida de un equipo ciclista local en el Parque Ignacio Agramonte. FOTO: Gaspar Francés

En el parque dedicado a Agramonte, con estatua ecuestre del héroe machete en mano como buen mambí, es frecuente ver a gente móvil en mano, como sucede en otros lugares, aprovechando la señal de wifi. Pero el espacio es un multiusos, sirve absolutamente para todo. Cualquier evento, como  la despedida a un equipo de ciclismo local, tiene cabida allí bajo la enseña nacional, que se iza y arría para la ocasión junto al grupo escultórico. Es digno de ver a mayores y jóvenes echando animadas partidas de ajedrez sobre los bancos de mármol o sobre el suelo pero tiene su explicación: en la misma Plaza radica la sede de la Academia Provincial de Ajedrez José Raúl Capablanca, distracción o deporte con el que algunos cubanos 'matan el tiempo'.

Cultura

Camagüey, Ciudad Patrimonio Cultural, cuenta con una intensa actividad cultural durante todo el año pero sobre todo en febrero. La Universdad, que lleva el nombre de Ignacio Agramonte Loynaz, fue la primera fundada por la Revolución y entre otros estudios se pueden cursar los de imagen. Son numerosas las galerías de arte, los grupos de danza y música y hasta tiene una calle dedicada al cine, con salas de proyecciones y en la que los locales tienen en común el Séptimo Arte: Cafetería La Dolce Vita; la barbería El marido de la peluquera; Bar y Multicine Casablanca...

Plaza interior de la calle del cine en 2016. FOTO: Gaspar Francés
Plaza interior de la calle del cine en 2016. FOTO: Gaspar Francés

En el Complejo Audiovisual Nuevo Mundo se desarrollan toda clase de actividades relacionadas con el cine: Taller Nacional de Crítica Cinematográfica, Semana Universitaria de Cine (SuCine), etc. Allí por una módica cantidad te copian toda la filmografía cubana, incluidos documentales de la Revolución y películas como Lucía de Humberto Solás (1963); Memorías del Subdesarrollo o Fresa y Chocolote de Tomás Gutiérrez Alea (1968 y 1993); Suite Habana o Últimos días en La Habana de Fernando Pérez (2003 y 2016)...

Pasear por esta calle trae recuerdos de aquel proyecto humo -uno de tantos- que vendió un anterior alcalde de cuyo nombre hoy no quiero citar para convertir  Valladolid en la 'Ciudad del Cine'.  

Mujer viendo el escaparate de una tienda de . FOTO: Gaspar Francés
Mujer viendo el escaparate de una tienda del Bulevar. FOTO: Gaspar Francés

Buena parte de la vida cotidiana de Camagüey se concentra en la calle República (o Bulevar), donde se encuentra las tiendas de confección, alimentación, celulares... y la librería Vietnam, sede del Ateneo. En sus estanterías no faltan las obras de Nicolás Cristóbal Guillén Batista (Camagüey 1902, La Habana, 1989). Poeta, periodista y activista político. Amigo de Neruda, Lorca, Paz... que recibió en 1983 el Primer Premio Nacional de Literatura de Cuba.

En honor al nombre de la librería, casi en la misma proporción, se encuentran las obras completas de Ho Chi Minh, 'Tío Ho', y ejemplo de la amistad y solidaridad históricas entre los pueblos de Cuba y Vietnam.

Tienda de lácteos en Camagüey. FOTO: Gaspar Francés
Tienda de lácteos en Camagüey. FOTO: Gaspar Francés

También, y sin revolver mucho, en la librería se encuentran pequeñas sorpresas como España estremecida (Crónicas en Orbe), de Lino Novás Calvo; un número especial de la publicación Revolución y Cultura dedicado a la literatura gallega, con artículos de Francisco Rodríguez (Rosalía de Castro y su obra en el contexto social de la época); María Pilar García  [Negro] (Castelao: Arte, literatura y pensamiento al servicio de la Patria Gallega); Manuel Ferreiro (La (re)construcción de la Patria Gallega desde la poesía: Eduardo Pondal): Carlos Quiroga (Carvalho Calero, talento y honestidad)... Y libros de poesía como:  Sáhara, visiones atómicas, de Mahmoudan Hawad,  La patria de las palabras, de Mahmud Darwish, o... Todo a precios irrisorios.

Entrada a la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Camagüey. FOTO: Gaspar Francés
Entrada a la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Camagüey. FOTO: Gaspar Francés

Para comer en Camagüey, cuatros sitios: Restaurante 1800 (plaza San Juan de Dios) ubicado en un bello local colonial donde se puede degustar, además de la consabida langosta y enchilado de camarones, un sabroso pulpo. Restaurante Los Tres Reyes, también en San Juan de Dios, magnífico local del Gobierno. Sirven esencialmente platos a base de pollo en un patio trasero convertido en un vergel o ante unos enormes ventanales o portalones con vistas a la plaza de estilo colonial donde suele haber actuaciones musicales. Mesón del Príncipe, en la parte más antigua de la ciudad, detrás de la Plaza de los Trabajadores, en la que se encuentra una majestuosa ceiba en el centro. En las guías lo sitúa en Astilleros 7, pero la placa de la calle pone Aurelia Castillo, y tampoco el número es el 7.

-¿Cómo se llama la calle?, preguntamos a una camarera de 'color cubano', y responde:

-Calle Astilleros.

-Pero pone otro nombre...

-Sí, pero es Astilleros.

No hay más que hablar. Lo que sí está claro es que en el restaurante, en una típica y elegante residencia camagüeyana, se come muy bien y a un precio más que asequible (para los visitantes).

Clientes en el restaurante 1415. FOTO: gaspar Francés
Clientes en el restaurante 1514. FOTO: Gaspar Francés

Otro restaurante es el 1514, muy cerquita de la Plaza de Maceo, mucho más modesto y conómico que los anteriores pero con un lema en su carta: 'La calidad es el respeto al pueblo'. Toda una declaración de intenciones y compromiso que se concreta de principio a final de la carta. En los postres (muy rico el flan de huevo y no de leche condensada que suelen ofrecer).

Para dormir la ciudad cuenta con una buena oferta hotelera y de casas particulares. Duran's Guesthouses, en la céntrica calle Martí número 313, es una opción recomendable -sobre todo la habitación 2-, con un agradable patio decorado con dos enormes tinajas -típicas de Camagüey- y especies autóctonas: plataneras, limas, güiros, hierba buena... Además se puede lavar la ropa -en lavadora de plástico que no carga el agua ni aclara- y tenderla en la azotea.

Vista desde la azotea del "Duran's Guesthouses". FOTO: Gaspar Francés
Vista desde la azotea del "Duran's Guesthouses". FOTO: Gaspar Francés

La Casa de la Trova está considerada una de las mejores de Cuba. En el zaguán, una escultura del trovero Miguel Companioni, con un parecido que recuerda al gran Agapito Marazuela. El martes, dicen, es un buen día para escuchar música tradicional y allí nos presentamos la noche del 6. Es el día de Antonio Batista y su grupo Trovarte, que estrena bajista. Se trata de un intérprete un tanto recio que hace temas conocidos de nuevos troveros, como Pablo Milanés o Silvio Rodríguez, cuyas fotos dejan constancia de su paso por el lugar, al que se accede previo pago de 1 CUC para extranjeros y 1 CUP para nacionales. Batista terminó su actuación y nadie le pidió otra. El público, mayoritariamente joven, estaba deseoso que diera comienzo cuanto antes la 'sesión disco' para seguir hablando y echarse a bailar reguetón con Maluma. ¡Qué pena!

Entrada al patio de la Casa de la Trova de Camagüey. FOTO: Gaspar Francés
Entrada al patio de la Casa de la Trova de Camagüey. FOTO: Gaspar Francés

Compañía Folkórica Camagua

Al día siguiente se anunciaba la actuación de La Trova Camagüeyana, que en 2005 actuó por Galicia -Oleiros, Cambre, Noia, Carballo, Chantada, Cangas, Pontevedra, Viveiro y Santiago-, dentro de una gira europea, según un gran póster colgado en el patio. No pudimos asistir desde el principio, ya que en el Teatro Principal tenía lugar la clausura de la Semana Cultural con "la presentación de la Compañía Folklórica Camagua y sus invitados. Dirección artística: Fernando Medrano Vireye'.

El Teatro Principal (1850-1926), enclavado en el casco histórico, resulta por fuera coqueto; por dentro está a la espera de una profunda rehabilitación. ¿Para cuándo?

Entrada al Teatro Principal. FOTO: Gaspar Francés
Entrada al Teatro Principal. FOTO: Gaspar Francés

Una buena representación de la sociedad camagüeyana asiste a la cita con sus mejores galas. El teatro se llena, a lo que contribuyó un numeroso grupo de trabajadores llegados en dos autocares.

La Compañía Camagua ofreció un espectáculo muy profesional, muy trabajado, muy vistoso... por algo es una de las agrupaciones más prestigiosas de Cuba. "En ballet, el de La Habana; en folklórico, el de aquí", presumen con orgullo los asistentes, que ovacionaron todos los números. Conviene recordar que Fernando Alonso, marido de la grandísima bailarina Alicia Alonso, era de Camagüey, donde existe una gran tradición por el baile y el ballet.

La "Compañía Camagua" en el Teatro Principal. FOTO: Gaspar Francés
La "Compañía Camagua" en el Teatro Principal. FOTO: Gaspar Francés

De 'los invitados' a la gala, mejor no hablar. Salvo los dos niños que abrieron el espectáculo con grandes dotes para ser primeras figuras de la danza. Sus evoluciones las realizaron con un fondo de imágenes de la ciudad, que celebra el 504 aniversario de su fundación.

Al terminar la función enfilamos a La Casa de la Trova que, con menos público que el día anterior,  contribuyó a que se pudiera disfrutar de La Trova Camagüeyana. Cuando acabó la actuación en directo siguió la velada con música enlatada pero sin rastro del reguetón más burdo y facilón; el machista está prohibido en Cuba.

Niñas listas para salir a escena en una plaza de Camagüey. FOTO: Gaspar Francés
Niñas listas para salir a escena en una plaza de Camagüey. FOTO: Gaspar Francés

Para coger el sueño, nada mejor que volver al son de Nicolás Guillén:

¡Yambambó, yambambé!
Repica el congo solongo,
repica el negro bien negro;
congo solongo del Songo
baila yambó sobre un pie.

Mamatomba,
serembe cuserembá.

El negro canta y se ajuma,
el negro se ajuma y canta,
el negro canta y se va.
Acuememe serembó,

yambó,
aé.

Tamba, tamba, tamba, tamba,
tamba del negro que tumba;
tumba del negro, caramba,
caramba, que el negro tumba:
¡yamba, yambó, yambambé!

Por territorio cubano

Por territorio cubano (II)

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