El pueblecito de La Boca desde el chiringuito
El pueblecito de La Boca desde el chiringuito "Bucanero". FOTO: Gaspar Francés

'La Boca' de Santa Lucía, un paraíso arrasado por el Irma (Días 8, 9 y 10)

Santa Lucía es la playa más próxima a Camagüey, a poco más de 100 kilómetros. Cuenta con un amplio complejo hotelero y un arenal que compite en longitud con Varadero. Es el destino preferido de los camagüeyanos en sus días de asueto. Los aficionados al buceo van a Cayo Coco. Pero si se busca otra cosa, fuera del circuito turístico habitual, hay que llegar a La Boca, pueblecito típico de pescadores, golpeado por los años, la economía y los huracanes.

María lleva 20 años viviendo en La Boca con su marido Tomás, hoy prácticamente ciego como consecuencia de un glaucoma. En septiembre de 2017, el huracán Irma se  llevó su casa cuando no habían terminado de reparar los desperfectos del anterior. Cinco meses después de la catástrofe -la más fuerte en el Atlántico desde Wilma, en octubre de 2005, en términos de vientos máximos sostenibles-  sigue esperando la llegada de los materiales para reconstruir la vivienda.

Comparación de La Boca en 2016 y 2018. FOTO: Gaspar Francés
Comparación de La Boca en 2016 y 2018. FOTOS: Gaspar Francés

"El delegado me da muy buenas palabras", dice María. Mientras las promesas se hacen realidad, ella, poco a poco, recoge tablas, no importa el color ni la madera, y va levantando su casa, que utiliza solo para dormir. 

María ya  no puede ofrecer su deliciosa langosta y se ha tenido que ir a trabajar a Casa Betty, a unos metros de su vivienda, donde sigue deleitando con su cocina popular y que se puede degustar junto a un altar de santería, como comprobamos a la hora de cenar. Casa Betty anuncia dos habitaciones para alquilar, "con vistas al mar", que se están construyendo.

Antigua carretera anegada por arena y plantas. FOTOS: Gaspar Francés
Antigua carretera anegada por arena y plantas. FOTOS: Gaspar Francés

María -que fue evacuada y desplazada de la zona mientras duró el huracán- no es la única damnificada por el Irma. Según los cálculos oficiales, los daños se cifran en más de 13.000 millones de pesos cubanos y afectó al menos a 158.554 viviendas. Cuatro meses después del paso del Irma, seguían afectados el 30% en Matanzas; el 31,3% en Santi Spíritus; el 28% en Ciego de Ávila y el 22% en Camagüey.

Mural contra incendios en un Camagüey. FOTO: Gaspar Francés
Mural contra incendios de un almacén de Camagüey. FOTO: Gaspar Francés

Muchas son las casas de La Boca -de tablas y mampostería- que siguen arrasadas y sus restos esparcidos por la zona. Lo mismo sucede con una carretera que ha desaparecido anegada por la arena y la vegetación. Muchas palmeras  se cayeron, nos cuentan. Algunas desnudas, son también testimonio del paso del huracán que causó en el área un número importante de víctimas; ninguna en Cuba. Una vez más los protocolos de evacuación del Gobierno cubano funcionaron, a pesar de la limitación de recursos. Basta con observar los medios contra incendios expuestos en una depedencia de Camagüey: una pala, un pico, un caldero y una soga. Muchísimo menos de lo que recomienda el ministro Zoido que se debe llevar en el automóvil en caso de temporal de nieve.

Hostal Coco Beach junto a la casa de María. FOTO: Gaspar Francés
Hostal Coco Beach junto a la casa de María. FOTO: Gaspar Francés

Lo que sigue intacto es el retrato del Che del depósito de agua del Hostal Coco Beach, en el que se metió la arena hasta casi un metro de altura. El establecimiento tiene un porche trasero a pie del mar Atlántico, con un arenal sembrado de caracolas, restos de tortugas y corales, y de mucho, mucho plástico y palos. Si no fuera por el viento, que no deja de soplar... Ahí pasamos la noche.

En pie también resiste un peculiar retrato del Che a la puerta del locutorio de teléfono de La Boca, instalado en otra modestisima casa, único punto de conexión con el resto del mundo. El retrato recuerda a la restauración que hizo Cecilia Giménez de un Ecce Homo, en Borja (Zaragoza), en 2016. En este caso la pintada del Che sobre chapa metálica no puede competir con los encantos tropicales y nunca alcazará la categoría de reclamo turístico.

Pescador con la red en La Boca de Santa María. FOTO: Gaspar Francés
Pescador con la red en La Boca de Santa María. FOTO: Gaspar Francés

Los que siguen en su sitió son los inmensos humedales, refugio de toda clase de fauna silvestre, que son unos grandes desconocidos, como lo es La Boca donde quedan agúnos pescadores que todos los días lanzan sus redes al agua o se sumergen en ellas arpón en mano desafiando a los tiburones, que dicen haberlos hay, aunque nosotros no hayamos visto asomar su aleta, y nos hayamos atrevido a darnos un chapuzón.

La comida la hicimos en El Bucanero, ubicado a pie de playa, donde sirven buen marisco y pescado. El chiringuito, de considerables dimensiones, ha sido integramente reconstruido, como el resto de las instalaciones turísticas recuperadas desde principio de año, según manifestaciones de las autoridades.

Entre los escasos clientes de El Bucanero -en Cuba es invierno- llaman la atención un señor mayor y su acompañante, una jovencita mulata. Sólo de otra situación parecida hemos sido testigos en una terraza de un bar de Camagüey al anochecer... 

Casas de La Boca tras el huracán Irma. FOTO: Gaspar Francés
Casas de La Boca tras el huracán Irma. FOTO: Gaspar Francés

A bordo de un viejo 'Moscovich' 

A La Boca de Santa Lucía no es fácil llegar. Nosotros lo hicimos en taxi desde Camagüey. Al volante de un 'Moskovich' de color rojo (P127507), Raúl Mederos González.

"Tengo este coche para trabajar desde 1982. Es ruso. Muy duro", certifica.

Raúl, excelente profesional, nos llevó y nos trajó por una carretera que atraviesa innumerables fincas, todas con carteles de la ANAP, agrupación de pequeños propietarios . En algunos todavía se pueden leer las siglas acompañadas del lema 'campesinos en armas'. Las reses, por lo general, compiten en  delgadez y les sobresalen los costillares. El Gobierno, según informa Tele Rebelde, está empeñado en mejorar la cabaña mediante la inseminación artificial.

Raul con el gato reparando el pinchazo. FOTO: Gaspar Francés
Raul con el gato reparando el pinchazo. FOTO: Gaspar Francés

A la ida, un pinchazo a mitad de camino, reparado con la misma rapidez que lo hacen los técnicos de Fórmula 1. Al regreso, al día siguiente, el 'Moskovich' empezó a hacer ruidos extraños y preocupantes. Raúl intentó, al principio, transmitir tranquilidad: "Es por la basurilla del combustible", decía. 

Pero llegó a su destino:  Camagüey. 'Objetivo cumplido, compañeros', expresa Raúl con una franca sonrisa, aunque sabe que su carro exige una revisión. Y lo primero que hace, tras despedirse calurosamente, es levantar el capó de su querido 'Moscovich' y ponerse manos a la obra. Una imagen se repite en Cuba.

Raúl, la prudencia escenificada, solo rompió el silencio para responder a preguntas o para hacer comentarios informativos que estimaba de interés. Recuerdo uno sobre Camilo Cienfuegos al pasar por la plaza donde hay un gran monumento en su honor.

Monumento a Camilo por José Villa Soberón -Premio Nacional de Artes Plásticas 2008-. FOTO: Gaspar Francés
Monumento a Camilo por José Villa Soberón -Premio Nacional de Artes Plásticas 2008-. FOTO: Gaspar Francés

"Un poquito más adelante, ahora pasaremos por allí, está el aeropuerto del que partió Camilo para La Habana y no se supo más de él", dijo. 

Camilo Cienfuegos, uno de los líderes rebeldes más carismáticos, no pudo ver los logros de la Revolución. Tras tomar Santa Clara con el Che y entrar en La Habana, fue enviado a  Camagüey con la misión de organizar las fuerzas revolucionarias. Subió al avión el 28 de octubre de 1959 y despareció.

"Cuba, el país de la chatarra"

Entrada a la galería-taller Larios. FOTO: Gaspar Francés
Entrada a la galería-taller Larios. FOTO: Gaspar Francés

Orestes Larios es uno de los pintores de Camagüey que cuenta con galería, abierta en la céntrica calle Independencia, en lo que en su día fue una fábrica de harina regentada por un catalán. Tras la Revolución siguió con la actividad hasta que Orestes presentó el proyecto para abrir un espacio cultural. En estas fechas tiene una exposición  colectiva -Espacios sagrados- junto a su obra, en la que el colibrí o la libélula se han colado hasta convertirse en iconos recurrentes.

También se pueden ver los trabajos de Romelio, que tiene allí mismo su taller de forja, en la parte posterior de la galería, y que es capaz de crear obras de arte con los objetos más increíbles, como hacen otros artistas de la Isla.

Fernando Valiño junto a Romelio y Orestes Larios. FOTO: Gaspar Francés
Fernando Valiño junto a Romelio y Orestes Larios. FOTO: Gaspar Francés

"Cuba es el país de la chatarra", nos dice Roberto Carrasco, escultor camagüeyano residente en Vancouver (Canadá), que regresa con frecuencia para traer herramientas y materiales para los artistas de la galería. "Es muy importante. Las herramientas no se pueden comprar en Cuba o valen una fortuna", según Carrasco.

En la galería hay obra de Izquierdo, miniaturista, y de Luis Manuel Torres, "que tiene más de 60 años y sigue pintando como un niño", en palabras de Orestes. A Luis Manuel -uno de los máximos exponentes del naif cubano-, ya le habíamos descubierto en la Galería Arte, ubicada en el Palacio Ortiz de Trinidad.

Ensayo en la galería entre cuadros y esculturas. FOTO: Gaspar Francés
Ensayo de la Orquesta de Cámara de Camagüey en la galería entre cuadros y esculturas. FOTO: Gaspar Francés

Orestes, que se declara 'liberal' y dice no tener ideas religiosas en aclaración al título de la exposición que presenta en su galería y al contenido de algunas obras expuestas. Un Cristo sentado en un sillón pensativo recibe a los visitantes. Oreste sueña con volver a exponer en Madrid, donde ya lo hizo con cierto éxito hace años, como lo acreditan las reseñas de prensa que guarda celosamente.

En la galería de Oreste Larios ensaya, con las puertas abiertas, tres días a la semana la Orquesta de Cámara de Camagüey. El ensayo es después del mediodía y un día al mes, la orquesta ofrece un concierto en el mismo lugar. Un lujo cultural más que ofrece la ciudad, que cuenta además del aeropuerto -vuelos nacionales e internacionales-, con estación de ferrocarril -la calle República (o Bulevar) acaba en la vía, justo al lado de la estación-. También hay terminal de omnibus, para trayectos nacionales -Víazul- y para camionetas de más corto recorrido. Para algo atesora 504 años de historia.

Por territorio cubano

Por territorio cubano (II)

Por territorio cubano (III)

Por territorio cubano (IV)

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