A mí sólo me interesa el fútbol, dice el colega ante la carga analítica que se le viene encima a cuenta del mundial futbolero. Lo mismo dicen los comentaristas deportivos vallisoletanos sobre la laureada franquista del escudo del realvalladolid, eso ya se verá lo que hay que ver ahora es lo de los fichajes de cara a la liga ¿la be uveralles a? ¿ibertrola? (cambian tanto de esposo).

Ya, y el caso es que a la final del mundial han llegado Francia y Croacia. Y eso manda un mensaje o tantos como países participantes. Francia, colega de Trump, la de Macron, que no es de izquierdas, que ha superado o evolucionado la derecha; un equipo multirracial con líder blanco que juega en la -oído en la radio deportiva española- “mejor liga del mundo”: esos no blancos, en Francia, saben cuál es su lugar (Alemania, la que siempre jugaba mal y acababa ganando el mundial, cae en primeras rondas; dicen que por no dejar jugar a los jóvenes-el entrenador reafirmado en su puesto, algo pasa en Alemania; Dinamarca sigue siendo donde huele a podrido. Alemania no manda mensaje esta convocatoria, ¿no le hace falta a quien, parece, corta el bacalao en Europa?).

Pero está su coleguita Croacia, a la que ayudó a liberarse del yugo yugoslavo. Croacia tampoco se va a hacer de izquierdas con lo de llegar a la final. Se reforzará el nacionalismo-ustachismo, el fútbol es así, su carácter, sus laureadas; y todos blancos; mensaje para los países del este antiguos soviéticos: tomad ejemplo de Croacia, liberada del comunismo y los rusos, que ni se la oye en temas económicos, de refugiados, homosexuales, mujeriles, etecé. y llegaréis lejos en el fútbol (y un sitio estupendo para veranear, buena comida, monumientos, de todo, hasta mar, creo).

Inglaterra. Juego nulo, pero mira lo lejos que ha llegado gracias a llamar la atención con brexit (¿y la música de este país, qué pasa con ella que ya no marca tendencia como en tiempos antiguos? Pues mira a los latinos, tanto rollo reguetón y todos fuera –del mundial-, un toquecito para que no se olviden de su lugar en el esquema mundial: sois granja de la que se abastecen los, por usar una palabra vuestra, jefes, muchos jugadores para las ligas que más pasta ganan en derechos de televisión mundiales. Pero son simpáticos siempre inventan –es broma- algo como el regatón, lo de los bailes esos. ¿Y los africanos? ¿y los árabes? Al menos jugaban rápido, pero… los pobres… a esperar el futuro. Japón, sobre todo, y Corea del Sur: sí sí, progresión, ojo, cuidao, pueden ser algo importante en el fútbol, y China ya verás alomejor que ha contestado a Trump con los aranceles. Y cada vez más españoles jugando allí Oooohh)

¿Van a tomar algo más, los señores?, pregunta el camarero. ¿Y tú con quien vas con Francia o Croacia? A mí me hubiera gustado que estuviera España. Ya con eso del entrenador. Claro. ¿Ya habían echado a Rajoy? ¿no? Ahí lo dejo. Va tráete un agua. del tiempo. y unas patitas ¿no?

Luis Enrique nuevo entrenador – y hay otronuevo ministro de cultura - ¿qué decía Homer cuando veía un partido de fútbol no americano?: Me aburro – “el fútbol es la nueva política”, la de los que votan y el voto siempre es conservador hasta para los de izquierdas (que votan).

Valladolid encantada con estar en primera –ser sólo está al alcance de tres o cuatro de la liga de toda la vida- qué aluvión de colas de gentes para sacarse el abono carné; sonar en las radios las teles cuando den los resúmenes te he visto pidiéndole un autógrafo a Ramos en el hotel; pero no hay que quitar mérito al nuevo alcalde -el que sustituyó al de la confort letter ¿cuándo sale la sentencia?- el ascenso se ha conseguido con este nuevo y además por fin dicen que se ha saneado la deuda con hacienda del club.

Vivo en un piso con letra E, cuando para dejar claro la letra por si problemas de audición, digo Estambul, más de uno ha replicado: España (hay que ser un poco –o sin poco- nacionalista ¿no?). Voy a probar con E de Esperanza. A ver qué pasa.

De izq. a dcha. Carmen Amaya, Antonio el Bailarín, Rosita Segovia, Antonio Núñez ‘Chocolate’, Rodolfo Otero (Archivo personal del maestro de baile flamenco, Rodolfo Otero)
De izq. a dcha. Carmen Amaya, Antonio el Bailarín, Rosita Segovia, Antonio Núñez ‘Chocolate’, Rodolfo Otero (Archivo personal del maestro de baile flamenco, Rodolfo Otero)

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1 comentario

  1. ...COMO NO PUEDO COMENTAR EL ANTERIOR ARTICULO: El turrón y los lobos (versión autotune)
    lo comento aqui:
    intro o recordatorio - enlace:
    iba de la actuación en san pedro regalado de los nadie, y lo mezclaba benito con politica del PSOE....

    y así empieza:

    Nada que ver con los titulares y la crónica en los periódicos de papel, algo ocurrió en las fiestas patronales de nuestro pueblo del año 2018. Empezaron antes con un grupo en la plaza mayor. La música urbana local se presentaba como folklore. Muchos humanos de medio siglo se sintieron convocados a ese momento, la generación nacida en la música de los 60, que la aprendió electro-acústicamente y oyó el funeral a cañonazos de Franco acabando el colegio, era requerida a ocupar su espacio.
    Habría ocurrido que, en la política nacional, no solo un grupo político como Podemos, se habían saltado la cronología y se habría negado la existencia política a una generación, precisamente la del alcalde de Valladolid, la misma que la del grupo musical Los nadie. El alcalde Oscar Puente les dio voz, y quince días después Pedro Sánchez daría voz a esa generación, pero esta vez a mujeres, en el gobierno nacional.
    La composición orquestal de lo ocurrido se basaba en elementos fundacionales de principios de los 80: seis de siete instrumentistas originales tocaron; la mayoría de canciones eran de esa década. Dos, un tango y “Maryluz”, eran de mediados de los 90. El cupo se completó con un par de canciones nuevas, otro de versiones/parodia y un homenaje póstumo. Los arreglos musicales ad hoc jugaron entre la reproducción de algunos temas y la alteración de medios expresivos fundamentales (de rítmicos a literarios) en otros: así, el cambio de letra efectuado en la primera canción identificadora del grupo en la ciudad, “El chatarrero” indica una de las decisiones estéticas adoptadas en el espectáculo:
    Donde decían en el año 1982
    “no se si quiero siquiera, tener solo tus besos o morderte una teta”
    dijeron en 2018
    “no se si quiero siquiera, tener solo tus besos o ir a dar una vuelta”

    … es decir, se cambió o actualizó todo lo que se consideró oportuno.

    Los Celtas Cortos, líderes locales desde los 90 del siglo pasado, ya habían intentado otro acto de autoestima con la ciudad hace ya unos años, llevando a un coro infantil a la plaza mayor, amén de otros amigos. Quizá sea a IU o a Podemos a quien señalan los Celtas, pocas semanas antes de la actuación de Los nadie, cuando inauguraron la calle de las Delicias con su nombre (haciendo un estúpido feo al alcalde que fielmente recogen los medios). Esa es su generación. Pero sé que mi generación, la del alcalde (no la de Pedro Sánchez, que es más pequeño), y la del grueso del gobierno que este año no veraneará, tiene mucho que decir.

    El día de conmemoración de la república, 14 de abril de 2016, Oscar Puente, alcalde, comunica la intención de contar con Los nadie para algo, en un off the record a los medios informativos. La redacción entera de la SER por boca del locutor de deportes Carlos Raúl Martínez, lo supo minutos después junto a Miguel Saeta, director del documental titulado “Generaciones en un escenario” y el bajista y el pianista, que coincidieron allí al salir de la grabación de un especial del grupo. La emisión de este programa se retrasó un mes y medio ante la noticia. Mimaron la postproducción al punto de buscar un negativo fotográfico que eludiera la carga política anárquica y republicana de la carátula del LP “ahora sí que estamos bien, tu preñada y yo en la cárcel, tu no tienes quien te meta, yo no tengo quien me saque” y añadirían además una “Guía audiovisual para conocer a los nadie”. Oscar Puente, pinchadiscos de joven, sabía lo que hacía. Y apoyó con todo un arsenal artístico, el LAVA, laboratorio artístico a la búsqueda de identidad contemporánea, donde les proporcionarían durante medio año un local de ensayo y ayudas del personal técnico.
    El eslabón político inferior, la concejal de cultura Ana Redondo, se encargó de pelear la oferta: trabajar un producto que rompiera la inercia de lo popular- folklórico- musical del anterior periodo político. El encargo era difícil, pero el grupo probó su versatilidad en múltiples ocasiones. En plena deriva política del país, con la miseria cubriéndonos por encima de la boca, con un pensamiento inercial de fin de civilización (la apoteosis zombie audiovisual ampliaba su espacio social), tras intensos intercambios de propuestas con la concejala (Bolivar Echeverría como referencia argumental de cabecera y la idea de un musical que hiciera desfilar a componentes del grupo: el 13 de enero del 2017 ella aceptó estudiar un primer guión dramático que saltaba de una conversación entre las tres culturas a extrañezas de mujeres, firmado por los hermanos trompeta y trombón). Se produce el acuerdo –dinero, medios, día- el 26 de mayo del 2017. Finalmente, acababa el feroz verano que remachaba a voz en grito el cambio climático irreversible, y se ponen manos a la obra.
    Un par de décadas después de que la ciudad les condenara al ostracismo –toda la época de León de la Riva- Los nadie se encarnaron en la plaza mayor inaugurando un espacio folklórico para la música popular urbana. Lejos del pueblo, Los nadie necesitaron realizar el sueño roto de Benidorm, días antes de que Zaplana se precipitara por la ladera de su chalet y Rajoy apareciera, sonado, paseando por su playa.
    En la plaza mayor, Luis moraleja, productor sonoro y fuente progresiva del colectivo de nuevos músicos urbanos en los años 80 del siglo pasado, jubilaba su joyería pop . Jose electrónica hizo lo propio hace diez años, todavía le colean los papeles de la empresa Real Audio System, nuestra herencia sonora del Miami. Durante este invierno zascandilearon en la ciudad la generación musical de los Mismos, los Pop Tops, y la SGAE madrileña lo celebró con el ayuntamiento en el teatro Calderon: allí estaba Oscar Puente, que es veintitantos años mas joven que todos esos supervivientes.
    Un músico de cincuenta años en la ciudad se ha chupado su última media vida en la rancia apoteosis cultural de la derecha española. Con los sentidos abotargados, lobotomizados, sin criterio. Fueron músicos jóvenes con la izquierda en el poder, su otra media vida. ¿el resultado? Un monstruo, un fiasco. Un cul de sac: Valiño, corresponsal del nacimiento de esta música popular en la urbe abandona su sueño periodístico “Ultimo cero” harto de sectarismos en la izquierda de la ciudad; y cierra Valladolid Web Musical tras desinteresados 18 años, al no haber podido tender un puente al nuevo ayuntamiento para que lo sufragara, una subvención soñada. Antes de decir adiós, los dos revindicaron al grupo como patrimonio de la ciudad. Muchas cosas pasaron en este país cuando Los nadie culminaban su histórica actuación única en el siglo XXI: la segunda de las dos medias vidas antes aludidas iba a recurrir nada menos que a su condición de caballero para no ir a la cárcel por prevaricar.
    El tercer eslabón del experimental trato institucional se personificó en el técnico del ayuntamiento Carlos Heredero: a cara de perro, viejos conocidos, materializó la expresa voluntad política de presupuestar la infraestructura necesaria para el evento. No fue posible pasar del ostracismo a un trato europeo sin convulsiones. Algunos de los músicos no dieron crédito a la oportunidad ofrecida. La normalizada vía institucional musical y artística se parecía a la idea, formada durante incontables años, de prevaricación: se dotaba a estos artistas de un estatuto privilegiado. Era tan raro, extraño, que Los nadie convivieron con sus personales fantasías sobre instituciones corruptas, el romanticismo de la fama eternamente manoseado por los fans (sobre el que se compondrá la tenue trama dramática-teatral del musical de Los nadie), y con el recuerdo de risas juveniles espasmódicas, en por ejemplo películas de Woody Allen como “Toma el dinero y corre”.
    A diferencia de los años 80, ahora se dio el certificado de música adulta a las compañeras de viaje del Karla, la canción fetiche del cancionero. La operación de autoestima de esta música local acabó tras la actuación, cuando el alcalde calificó de “entrañables” a los incomprendidos Nadie.
    PERO…
    A quince días de que la política tomara las riendas, vía moción de censura, los medios de comunicación no se olían el tueste, la situación carbonizada. Y actuaban como solían desde hace demasiados años, construyendo una realidad inventada y deseada. (Discriminan con ese criterio no solo los medios del magnate director de la prensa y televisión autonómicas Ulibarri, a quien quedaban dos meses de libertad antes de que le cayera encima un rosario de acusaciones penales). Que Los nadie bajaran del cielo con el santo patrón popular, no encajaba en esa realidad, distorsionaba. De hecho solo dos medios dan fé del suceso desde un punto de vista crítico, los dos digitales, anteriormente mencionados, la web Musical y este desde el que escribo.
    La nueva propuesta de fiesta popular que lanza la alcaldía es audaz: conecta con el pasado democrático incluyéndolo en el folklore, que ya no será herencia directa de la vida en la dictadura. Los nadie interpretaban la forma de sentir de los pueblos de Castilla y León antes de desaparecer por abandono, lease migración. Una forma de existir que ya no está, la de la generación rural del baby boom que se inyectó en vena la libertad y las consecuencias. Por eso el silencio urbano sobre lo que ocurrió en la plaza mayor: treinta años después, los músicos renegaron de aquella su decisión que proscribía a Karla del repertorio por comercial; muy al contrario tocaron dos versiones de ella esa noche de prefiestas, la prostituyeron por delante y por detrás, en un aquelarre colectivo que proclamaba a las claras la inutilidad del esfuerzo: la inercia es una fuerza física, el presupuesto en principio de 16000 euros; la solución que cristalizó fue alimenticia: algunos artistas locales llegarían ese mes algo mejor a su final, y ese fue, casualmente, el de la primera moción de censura ganada de la democracia. Las amapolas florecían allí donde no se utilizó la química.

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