Notas: Susana Díaz: maquiavélica: deja al psoe en el mejor de los escenarios posibles de cara a futuras elecciones (al menos, dentro de una manera de hacer entender la política de partidos a la manera clásica antigua o tradicional).

Notas: una mujer en tuiter dice que qué difícil es pronunciar vox con el acento andaluz (prueben). Uno de los elementos que conforman el hecho flamenco es la parodia (y en las cosas como la extremaderecha y sus vecinos de planta –ppciudadanos-: el desprecio). La parodia, entiende; el desprecio, se desentiende: de los referentes; la parodia: crea; el desprecio: elimina de forma obsesa).

Retrocedamos al tiempo del padreabuelo de esta extremaderecha y adláteres. A la década de los 60, en Andalucía, en Sevilla, para más señas precisas. La contracultura a la española se pone en marcha; cabeza visible el grupo Smash, rompiendo con el rollo beatle-rolling de los grupos musicales juveniles ya absorbidos por el franquismo; sin tanta visibilidad como estos brincantes grupos pop, va surgiendo un movimiento de gente joven que no le tiene miedo a la inseguridad y CREA a partir de tal reconocimiento una forma de otra vivir: una red de casas okupas, p.e., se anuncian escenarios que no tardarán en llegar, y maneras, modos.

En el otro extremo de esta agitación subterránea andaluza-sevillana: visiones de vírgenes –la ‘madre’ de Jesús-, el Palmar de Troya, ultraortodoxia católica (para más detalles, ver la fuente de inspiración de esto y aquello en el libro ‘Cómo acabar con la contracultura’, de Jordi Costa).

De los dos movimientos, el contracultural y el Palmar, ¿quién recibe el máximo de atención de los medios?: los del Palmar, que devendrán en negocio privado y espacio cerrado a día de hoy; mientras, la contracultura se extiende, muta según avanzan los tiempos, su esencia activista permanece con otras formas maneras modos.

Notas: el narcotráfico en el campo de Gibraltar (Cádiz) ¿próxima serie en netflix? Ya habrás visto los cartelitos pegados por las paredes de este Valladolid anunciando la nueva serie que abandona Colombia y se va a México, imagina cómo anunciarán el cártel gaditano (interesante el programa de Antonio Ferreras para la Sextatv, sobre el tráfico de estupefacientes en Cádiz, lo pueden ver tanto los traficas como los policías y quienes no son ni una cosa ni otra y aún tienen la cabeza sobre sus hombros para formarse una idea –inteligente-, de la situación).

Rocío Molina. FOTO: Gerardo Sanz
Rocío Molina. FOTO: Gerardo Sanz

Andalucía, un experimento; un territorio de experiencias, propicio para crearlas; unas desde la inteligencia –para el bien de los demás-, otras… fallidas, palmariamente.

Y ¿Podemos? Pues tú sabrás (yo, de momento, no me pondría muy listo o para que me entiendas según el lenguaje de moda, muy evidentemente). Al menos, pensar sobre Podemos lleva o debería llevar a un pensar diferente en plan análisis político de partidos que si se hace sobre el psoe o la heztremaderecha. Algo es, electoralmente hablando.

(Me llega el libro ‘Hombres en Guerra’, de Alvah Bessie –Penguin.2018-, memorias de este escritor, guionista norteamericano del tiempo en que formó parte de las Brigadas Internacionales que acudieron a España para luchar contra el fascismo en la Guerra Civil; leo el prólogo, escrito por uno de sus hijos, Dan Bessie, en abril de 2018, y que concluye con estas palabras: “Y si aún viviese, estoy convencido de que no dudaría en apoyar –y quizás incluso participar- en las marchas de protesta de los jóvenes, las mujeres, los negros y los latinos estadounidenses que luchan por la igualdad, la justicia y un mundo mejor.” Eso dice su hijo, quillo pisha).

Solo tu puedes impedir que esto se acabe

Compártelo, apoya el proyecto

ÚltimoCero | Hazte cómplice HAZTE CÓMPLICE

No hay comentarios