Pablo Casado ha dicho ser víctima de una fake new después de conocer la medida que su partido ha propuesto en relación con las madres migrantes que quieren dar a su hijo en adopción. Ya se ha aclarado que no es un “trueque” mediante el cual, si se da al hijo en adopción, se regulariza la situación de la madre; que es una medida que ya está presente en la Comunidad de Madrid; y que lo único que se buscar es amparar a la madre. Pero, ¿realmente la medida consigue tal fin?

La situación de vulnerabilidad de todas las personas emigrantes de África es radical. Todas ellas provienen de situaciones vitales extremas, muchas veces presididas por la violencia, en busca de un futuro mejor. Cruzan todo el continente africano jugándose sus vidas para tratar de no perderla. Pero, cuando llegan a España o a cualquier país europeo, primero se ven expuestos al mayor cementerio de personas de nuestro siglo, el mar Mediterráneo, y una vez en tierra están sujetos a fuertes medidas restrictivas de su libertad, a lo que se le une el riesgo de la repatriación a su país.

En contextos así la extenuación de las personas es total. Aunque sea imposible empatizar con un escenario tan degradante para la vida de alguien, probablemente la única cosa en la que pensaría es en no volver a mi país de origen. Por eso medidas como la propuesta por el PP, ya vigente en la Comunidad de Madrid (según Europa Press entre 2012 y 2013 tan sólo se dieron nueve bebés a través de este protocolo), se tornan en muy peligrosas. Una persona podría verse en la delicada posición de decidir entre dar a su hijo en adopción, para lograr quedarse al menos unas semanas o meses más en un lugar al que tanto le ha costado llegar, o regresar de manera obligatoria de donde viene huyendo. ¿Realmente se está amparando a esas personas o se consigue exactamente lo contrario?

El ordenamiento jurídico ya protege –y, si no lo hace, es porque se está aplicando mal- a las mujeres que quieren dar a sus hijos en adopción a través de la Ley de protección de datos. Si no se está haciendo ya para las mujeres migrantes o se hace un uso indebido de esa información, se ha de perseguir a la persona que está cometiendo esta infracción.

Lo que de verdad se necesita, para casos como los de estas mujeres, son medidas que otorguen un soporte mínimo para que puedan criar a sus hijos. Pero parece que en esta propuesta del PP también está dentro la retórica de favorecer la natalidad. No estaría mal pensar en medidas que pudieran favorecer a las parejas jóvenes que quieran tener hijos. Pero resulta que estas parejas se encuentran en una situación de enorme precariedad debido a las medidas neoliberales llevadas a cabo por los Gobiernos de Rajoy, con sueldos míseros con los que es imposible llegar a final de mes a pesar de ser la generación con más formación de la historia de España. Y así es imposible que el sistema de pensiones funcione porque no hay dinero para nuestros jubilados; la pirámide social será cada vez más envejecida y tendremos un país que para lo único que servirá es para el turismo de sol y playa del centro y norte de Europa.

En definitiva, esta no es una medida aislada. Está dentro de un programa de regresión que busca llevarnos de nuevo a una vida en blanco y negro. El pasado 8M España fue vanguardia mundial de las movilizaciones feministas. Y la movilización es sumamente importante para que la alegría que inundó las calles ese día, sea la misma el 28A y el 26M y consigamos Gobiernos que amparen y protejan de verdad a las personas que más lo necesitan.

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