A tres meses de las elecciones municipales y después de la pausa tan necesaria del verano, me gustaría hacer públicas mis modestas reflexiones sobre la candidatura de Valladolid Toma la Palabra a la que puse mi granito de arena (no muy abundante, la verdad) en las dos últimas campañas electorales.

En primer lugar, me gustaría dar las gracias a tantísimas personas que han estado trabajando en la sombra, tanto en IU y Equo como en VTLP. La buena política requiere del trabajo voluntario de mucha gente (la mala política imagino que lo resuelve a base de sobres), por eso quiero agradecer la labor, tanto de los cargos públicos como de tantos militantes en la sombra que han sacado VTLP adelante.

En segundo lugar, me gustaría aportar algunas reflexiones que, espero, puedan ayudar a seguir consolidando este proyecto y hablar sobre sus fortalezas, sus riesgos y algunos objetivos de cara a esta próxima legislatura.

Confianza. Creo que el capital más importante de VTLP y su novedad dentro del panorama político nacional es que ha sabido despertar confianza, algo realmente difícil e inusual en nuestro país. Una anécdota: el día de las elecciones, estando de apoderada en el colegio electoral, varios vecinos a los que no conocía me saludaron diciendo “yo os he votado, muy bien, adelante”. Eso no les pasaba a los apoderados del PP ni del PSOE y no es, desde luego, habitual en este país. A mí me recordaba al sentido de la política de Centroeuropa o a la conciencia que hay en Cataluña en círculos nacionalistas. El que la gente reconozca en público que vota a alguien y hable de política comprometiéndose con una fuerza en concreto, es síntoma de que VTLP ha hecho algo muy meritorio.

Esta confianza creo que se ha ganado por la transparencia de los procesos, por la valentía de apostar por las listas abiertas y la votación pública, y también por el trabajo realizado por IU antes de que VTLP existiera. Por eso creo que es esencial que no nos relajemos y se cuiden mucho las bases, se siga mereciendo la confianza de la ciudadanía y de las personas inscritas.

Política amable. La amabilidad es también otro de los sellos de identidad de VTLP que rompe con la tendencia a la bronca de la política nacional. Creo que también es un gran valor que debemos conservar, pero no sólo hacia afuera, sino, sobre todo, hacia adentro. Es muy importante que VTLP no termine siendo la jaula de grillos en que se han convertido algunas candidaturas de izquierda de este país. Y, para ello, creo que es vital la labor y el conocimiento que han aportado los profesionales de la mediación de grupos que han dirigido todos los procesos de VTLP. Si algo nos enseñó el 15M es que la política requiere un saber hacer que no se enseña en las escuelas y que la sociedad española es bastante analfabeta en esas habilidades. Me parece vital seguir trabajando en esa línea.

Apuesta por lo pequeño. Esta es una de las cosas que, personalmente, más me ha gustado de la labor de VTLP en el ayuntamiento. No voy a hablar de ello porque ya lo comenté detalladamente en este post.

La tentación del triunfalismo. Los logros de VTLP (sobre todo teniendo en cuenta la comparación con el panorama nacional) pueden hacernos caer en la tentación del triunfalismo y no permitirnos ver que hay cosas a las que prestar más atención. En particular se me ocurre que no podemos dejar de ver que ha habido partidos políticos que se han salido de la candidatura o que existen sectores que se han distanciado de VTLP por temas como la ordenanza antisocial o la movilidad. Eso quizá explica parte de la pérdida de votos respecto a las pasadas elecciones y debe ser analizado con calma.

La comunicación hacia afuera. Si bien se puede decir que VTLP ha sabido ganarse la confianza de sus simpatizantes, también podemos ver que no ha conseguido comunicar con gran parte de la ciudadanía vallisoletana que atribuye todo, simplemente, a “el alcalde”. Creo que es necesario que VTLP reflexione acerca de cómo romper esas barreras invisibles que hacen que las redes sociales tiendan a encerrarnos en “tribus” que sólo comparten información dentro de sus círculos.

El ferrocarril y la zona Este. Si bien el urbanismo de las pequeñas cosas y la atención constante a los detalles en calles y parques puede ser una baza muy apreciada en los barrios poco problemáticos, esta atención a los detalles no es suficiente para los barrios de la zona Este. La zona Este necesita grandes actuaciones urgentemente. La integración ferroviaria se ha demorado demasiado, es preciso invertir todas las energías posibles en acelerar lo más posible este proceso y hacerlo bien. La zona Este de la ciudad está cada día más deprimida y no es extraño que barrios tradicionalmente obreros como Pajarillos no hayan votado nuestra candidatura porque la sensación de abandono en ellos es palpable.

Comunicar, comunicar, comunicar... ¿cómo? Estoy firmemente convencida de que si todos los habitantes de esta ciudad hubieran conocido qué es VTLP y qué ha hecho estos cuatro años, ahora mismo VTLP no estaría gobernando en coalición sino en solitario como IU en Zamora. Creo que la clave de la alcaldía de Guarido en Zamora no se debe sólo a sus logros, sino a que sus logros se conocen porque IU publica una gaceta que llega a los buzones de todos los habitantes de la ciudad. Pero en Valladolid no existe algo similar y gran parte de la ciudadanía sólo conoce la política local por los medios tradicionales (El Norte, Cadena Ser, la Cope...).

¿Cómo comunicar a toda la ciudadanía? ¿cómo romper las urnas de cristal en las que las redes sociales nos clasifican? En este sentido me gustaría recordar una sugerencia que ya comenté con algunos compañeros de IU antes de las elecciones de 2015: ¿Por qué no utilizar el antiguo y humilde papel, que todavía llega a grupos sociales y a espacios donde nuestras redes sociales no llegan?

Sería estupendo que VTLP pudiera colocar una gaceta en todos los buzones de la ciudad como hace IU Zamora, pero esto es algo muy costoso y, además, gran parte de los edificios ya no admiten buzoneo. Sin embargo, todavía existe un lugar donde la prensa escrita es consultada, uno de los pocos espacios públicos donde gentes de diferentes ideologías se mezclan: los bares y cafeterías.

¿Y si todos los simpatizantes de VTLP consiguiéramos colocar un periódico mensual gratuito en los aproximadamente 2.000 bares de la ciudad...y quizá también en otros lugares como centros cívicos, facultades o peluquerías? En realidad, gran parte de los contenidos ya los elabora VTLP para sus medios digitales y podría contar, quizá, con la colaboración de medios ideológicamente afines como Último Cero. Lo que es obvio es que esta ciudad necesita medios de comunicación que muestren todas sus facetas y los actuales no lo hacen, y es necesario, también, que lleguen a amplias mayorías y no se queden en círculos “de rojos”.

Esto es todo lo en estos momentos se me ocurre aportar desde mi visión desde fuera en este proyecto. Estoy segura de que los compañeros y compañeras que han trabajado desde dentro conocerán muchos otros aspectos dignos de debate que no soy capaz de ver. Espero que esta opinión sirva para que VTLP siga siendo una iniciativa sólida y viva y pueda seguir contribuyendo a que Valladolid sea cada año una ciudad más alegre, relajada y amable como ha conseguido en estos últimos años.

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