Sudamérica es el manicomio de Estados Unidos, dijo alguien que sabía de política (¿Hunter S. Thompson?, muy probable). Y ya sabes lo que significa manicomio para quienes no están en él: miedo, god aleja de mí esa cosa, rezar para que esa casi nada sea nada… Dentro, sus entrenados dirigentes, sus fieramente obedientes vigilantes, aplicando el tratamiento de, “las políticas neoliberales, que deploran el conflicto de fuerzas políticas como vía de desarrollo y enmascaran la política con un conjunto de decisiones técnicas, solventadas en la aparente objetividad de los datos, para legitimar y naturalizar la desigualdad social con un orden jurídico e institucional altamente excluyente.”
Al margen de sus irrecuperables pacientes maras-fantasiosos cárteles, el manicomio cuenta con quienes desean rehabilitarse, ser ‘normales’. Facilidades de alta para emigrantes; observancia continuada para quienes albergan ideas de cómo puede ser su reintegración en lo aspirable, ya sin comillas, normal: “La crisis es una oportunidad clara para un verdadero proceso de descentralización nacional / Ocupar los gobiernos locales y regionales, captar sus recursos, erradicar de ellos la corrupción, puede ofrecer posibilidades de rearticulación política desde abajo. / Los cabildos autoconvocados en barrios, colegios y comunas”. (Dossier ‘Rabia en Chile’, por Hans Stange, Antoine Faure, Claudia Lagos, Claudio Salinas, René Jara y Alejandro Lagos. Octubre 2019).

A estxs, el peso de la rehabilitación (Sudamérica es el manicomio de…) les hace ser conscientes de que será un proceso largo.

Tal vez habría que escuchar el disco ‘Colombiana’, de Niño de Elche, para ver otra alternativa al manicomio latinoamericano (no va de regguetón, el disco). El citado artista es uno de los nombres avanzados por Erik Urano a colaborar en su próximo disco. La proyección del rapero –tal vez debería decir neorapero por diferenciarlo de los raperos ‘tradicionales’- vallisoletano -¿valladoloriense?- sigue en ascenso, próxima parada el Bbk Live:

La proyección nacional de Erik Urano tiene que ver con la creatividad, su reconocimiento, más que con las ventas. Las que mandaban en los tiempos de Celtas Cortos o más recientemente con Arizona Baby-Corizonas, y empujaban a los músicos, y gentes de otras disciplinas culturales, de esta ciudad a distinguirse en su carrera ‘artística’. ¿Hay algún grupo de Valladolid/Valladolor en este cartel? (¿lo hubo habido?)

Es un cambio. Lo que representa Erik Urano. No sólo hay prostituyente ‘talent’ show –kids and adults- como salida, que suele ser a trancas y barrancas, del podrido hormiguero. El arte para significar algo en estos tiempos tiene que estar en lo mental (pienso en la literatura), hágase lo que se haga: ficción -aventurera espacial de miedo romántica histórica…-, realista social cómica (Santiago Lorenzo sería un referente de comedia moderna mental)... No es una novedad, sí un camino a desarrollar (no será una tvserie).
España es un ejemplo de encrucijada, de mestizaje entre ser manicomio –tipo turístico- y sociedad ‘normal’, con posibilidad de quitar esas comillas. O hacerlas temblar. Lo que está pasando en estos momentos con el abrazo ¡amplexo! PedroPablo (la firma PsoeUnidasPodemos pro “gobierno de progreso” vino a suponer un momento de descanso, alivio si quieres, ambiental como el que se produjo cuando el actual alcalde de Valladolid ganó las elecciones al anterior, para algunxs).

A otros les queda vox. No veo muy claro la venta de su producto, aunque viva ahora su black friday; le sobra opusdei, es decir calvinismo mestizado con trentino. Anteponen dinero a miedo. Su valentonero deseo de poder se va revelando más tendente a lo económico que a satisfacer las ansias de justicia linchadora que anida en las mentes de sus votantes actuales, quienes desearían más puño cerrado descargando sobre las partes bajas –de la sociedad- que puño cerrado sobre un fajo de euros (me sorprende que se les siga llamando ‘pavos’, como se decía de los duros, ¿no se ha podido inventar otro palabro? Lo del ‘leuro’ gitano parece no haber convencido. En latinolandia, el manicomio sudamericano, la lengua española es atacada –¡esos nombres de las personas ‘latinas’!- para inventar nuevas palabras, mediante la deformación, reformación de otras sean españolas o anglos, incluso incorporar algunas indígenas ¿un síntoma de? ¿una manifestación de su estado de irrecuperabilidad? ¿de otra recuperabilidad? Los manicomios nunca han tenido buena fama como ejemplo. Salvo para hacer pajaritos de cerámica vía Indra; pero tenemos a Fernando Colina).

¡Ya queda menos para Nochebuena!

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