Dos personas experimentan la realidad virtual en Seminci. FOTO: Gaspar Francés
Dos personas experimentan la realidad virtual en Seminci. FOTO: Gaspar Francés

bit:LAV sigue apostando por las propuestas de vanguardia, llevándolas a Seminci dentro de la sección Transmedia. Si el pasado año descubrían al público vallisoletano el ‘live cinema’, en esta ocasión han presentado uno de los nuevos formatos que dan otra vuelta de tuerca al paradigma cinematográfico, la realidad virtual, consiguiendo que, además de ver películas, también puedan vivirse.

El ciclo Transmedia se inauguró el pasado miércoles con una mesa redonda entorno a los nuevos medios de creación y hacia dónde pueden conducir técnicas como la realidad virtual combinadas con el cine: “Una cosa es ver una película y otra cosa es experimentar realidad virtual, son sensaciones distintas y tiene que ver con la sensación de inmersión”, explica Marta Álvarez, moderadora del debate explicando algunos de sus conclusiones.

Una vez colocadas las gafas y los auriculares, dándole al play comienza la teletransportación. Miras arriba, abajo, adelante o hacia atrás y ya no estás en el Teatro Zorrilla de Valladolid. De repente, un grupo armado de luchadoras Yazidies camina sonriente y orgulloso hacia ti, miras a los lados y casi puedes sentir hasta el polvo del camino, hasta que una de ellas se queda parada a un palmo de ti para luego continuar su marcha alejándose a tu espalda. Esta es la diferencia entre ver una película y, como logra la realidad virtual, experimentarla sintiéndote parte de cada escena, como ocurre en este caso con ‘The Sun Ladies’, una de las piezas cortas exhibidas.

Marta Álvarez junto a los dispositivos de realidad virtual. FOTO: Gaspar Francés
Marta Álvarez junto a los dispositivos de realidad virtual. FOTO: Gaspar Francés

En la charla se profundizó en este aspecto, asegurando que esta tecnología “permite conectar con la parte más primitiva de nuestro cerebro, construyendo una realidad nueva”, por esta razón incluso hay personas que se marean al experimentarlo. Aseguran que la realidad virtual “apela a los sentimientos y las emociones” lo que puede ser incluso “un instrumento de manipulación política, igual que cualquier otra herramienta, tenemos que ser críticos con los contenidos de realidad virtual igual que con todo lo demás”.

Valoran el “riesgo” y la “vanguardia” que supone incluir un ciclo con este tipo de propuestas en un festival como Seminci, con una gran respuesta del público que agotó las localidades. No obstante, aseguran que “encaja mucho mejor” en citas como la vallisoletana de “cine de autor” que en otros festivales “tan altamente comerciales como Venecia o Sitges”, puntualiza Alberto Marcos, también del equipo de bit:LAV, ahondando en la idea de que muchas obras que se exhiben durante esta semana no se puede ver comúnmente en las salas convencionales ya que “comercialmente esto no se va a ver”.

Asegurando que estas tecnologías no van a acabar con el cine, hablaron de la “necesidad de que lo público esté también a la vanguardia en este sentido”, como explicaba Esther Pérez-Atam, integrante del Laboratorio de innovación de RTVE, porque aunque sí tienen proyectos en este sentido no disponen por ahora ni de equipo ni de medios propios, subcontratándolos. En este sentido, consideran necesario “democratizar estos dispositivos”, ya que por ahora “tienen un coste muy elevado”.

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