Pedro Pastor y Suso Sudón ante el público asistente. FOTO: Gaspar Francés
Pedro Pastor y Suso Sudón ante el público asistente. FOTO: Gaspar Francés

Pedro Pastor disfruta de un público siempre fiel que no se pierde ni uno de sus conciertos, además de amigos de los que rodearse encima y debajo del escenario. La fecha, que se enmarcaba dentro de la extensa e intensa gira que le ha llevado a recorrer junto a Suso Sudón buena parte del norte peninsular con una docena de conciertos en poco más de dos semanas, era una de las especiales ya que ponía fin a su periplo itinerante antes de volver a su casa de Madrid para preparar lo que serán las tres fechas consecutivas que ponen el broche de oro a su tournée. Mochila al hombro y guitarra en ristre han agotado entradas en varias ciudades durante su viaje y Valladolid, que ha demostrado repetidas veces su cariño a Pedro y conoce de sobra la poesía de Suso, no iba a ser menos. Presentaban su primer disco conjunto y en directo, ‘Solo los Locos Viven la Libertad’, haciendo repaso y dejando constancia de su repertorio conjunto de poecanciones.

Arrancaron mudos, con miradas, esperando que el silencio cómplice del público les diera el pie. “Los poetas existimos para sufrir, es nuestro sino” comenzó Suso recitando a pachas con Pedro su poema ‘Para no existir’, tal y como empieza su disco. Pero aunque iniciaran el recital con la palabra sufrimiento, lo que transmite su directo y se refleja en las sonrisas cómplices del público es una mezcla de emoción y satisfacción, coreando al unísono cada una de las canciones. El concierto, por desgracia, se vio marcado por las limitaciones técnicas que la Ley de Ruido impone, de tal manera que los músicos encima del escenario no pueden escucharse durante su actuación lo que, sumado al retardo de los limitadores acústicos, estaba haciendo del escenario “un infierno” en palabras de los propios artistas. Es por eso que renunciaron a la microfonía, continuando el recital a viva voz y sin amplificación, confiando en el silencio y respeto del nutrido público que encandilado seguía el espectáculo.

Nicolás de Torres y Pedro Pastor durante su colaboración en 'Sin Flor'. FOTO: Gaspar Francés
Nicolás de Torres y Pedro Pastor durante su colaboración en 'Sin Flor'. FOTO: Gaspar Francés

Desgranaron el repertorio incluido en su disco además de alguna sorpresa inédita, como ‘Desaprendiendo’, un canto rebelde de Pedro Pastor a replantearse los dogmas que han construido la injusta sociedad actual. También Suso Sudón tuvo tiempo para desgranar algún poema en solitario de su libro ‘Silencio y Rocanrol’. Las colaboraciones, casi improvisadas, no se hicieron esperar y Nicolás de Torres de la banda vallisoletana Curioso Periplo interpretó junto a Pedro ‘La llama’ de su disco ‘Primer viaje: Laniakea’; posteriormente volvió a subir para hacer los coros de uno de los temas inéditos y más reclamados del madrileño, ‘Sin flor’. Hubo tiempo para recordar al reciente y tristemente desaparecido Marcos Ana, recitando su poema ‘Decidme cómo es un árbol’ a cargo de Juampy, hermano de Suso. El concierto apuntaba ya a su fin, así que antes de los bises invitó a subir al escenario a Guille Jové, con el que ya había colaborado en sus últimas visitas a la ciudad, para que cantara ‘La Nogala’ de su disco debut ‘Enraizando’.

Suso Sudón recitando sus poemas de 'Silencio y rocanrol'. FOTO: Gaspar Francés
Suso Sudón recitando sus poemas de 'Silencio y rocanrol'. FOTO: Gaspar Francés

Las últimas poecanciones que quedaban estaban cantadas para sus fieles. La que da título al disco ‘Sólo los Locos Viven la Libertad’ arrancó más de un baile en las zonas menos abarrotadas y con ‘El mundo necesita poesía’, poema de Suso que mezclan a la perfección con ‘En Braile’ de Pedro, dieron por cerrado el recital, rodeados del público, al grito de “el mundo ni siquiera necesita poetas; el mundo necesita poesía”.

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